
Saudi in Focus
La cifra de ejecuciones en Arabia alcanza los 100.
(27 de junio, 5:58 AM ET)
RIYADH (AFP) - Arabia Saudí reconoció el miércoles que había decapitado a tres hombres condenados por diversos crímenes, haciendo que la lista total de ejecutados hasta la fecha ascienda a 101.
El Ministerio de Interior anunció en una declaración publicada por la Agencia Oficial de Noticas Saudí (SPA) que había ejecutado a dos indios por asesinato y a un saudí por violación.
Es el número más alto de ejecuciones desde 2000, cuando 113 personas fueron ejecutadas.
El Ministerio dijo que Mandeem Fali y Mansheen Yedi fueron ejecutados en la ciudad oriental de Dammam por quemar hasta matarlo a su jefe kuwaití Abdullah Al- Ajmi mientras que Marzuk Al- Mowlid fue ejecutado en la ciudad santa de la Meca por violar a una mujer.
Las ejecuciones son generalmente públicas en Arabia Saudí, que sigue una forma estricta de Sharía o ley islámica. Violaciones, asesinatos, apostasía, robos a mano armada y tráfico de drogas pueden ser castigados con la pena de muerte.
El Reino ha sufrido intensas críticas por parte de grupos de defensa de derechos humanos occidentales por su política de ejecuciones.
Amnistía Internacional, en su informe del 2007, dijo que muchos acusados de crímenes que conllevan la pena de muerte se quejaron de que no estaban representados por abogados y que no se les informó de los progresos de sus juicios.
Mufleh Al- Kahtani, Vicepresidente de la Sociedad Nacional para los Derechos Humanos de Arabia Saudí, dijo a AFP anteriormente que el aumento en el número de ejecuciones puede ser resultado de cambios más amplios en la sociedad saudí.
"Los cambios sociales y económicos conllevan nuevos tipos de crímenes como robos a mano armada por bandas criminales, más casos de homicidios y crímenes que pueden provocar alarma social y que pueden ser penados con la ejecución como violaciones", declaró.
La organización de Kahtani es la primera en vigilar los derechos humanos, y fue aprobada por el Gobierno en 2004.
Sin embargo los condenados pueden salvar sus vidas. Los periódicos locales suelen traer noticias de condenados a muerte que fueron perdonados por las familias de las víctimas.
Una mujer saudí fue liberada en mayo después de ocho años en la cárcel por matar a un compatriota en un caso que provocó la intervención del Príncipe Heredero Sultan Bin Abdulaziz.
Estos perdones van acompañados del pago de la diyya o "dinero de sangre" a la familia de las víctimas. A veces son resultado de la "reconciliación" gracias a compensaciones mayores de lo que estipula la ley.






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