domingo, 29 de abril de 2007

Un viaje en helicóptero por Irán


Ahvaz, capital del Juzestán, una de las 28 provincias de Irán, situada al sudoeste en la frontera con Iraq y muy cerca de Kuwait. Antiguamente conocida como Arabistán, la mayor parte de la población es de origen árabe y habla este idioma. El gobierno iraní emprendió hace tiempo un programa de iranización del territorio con el fin de eliminar posibles problemas de nacionalismo pro-árabe en la zona. Los principales yacimientos petrolíferos iraníes se encuentran en el Juzestán aunque los recursos obtenidos de su extracción se destinan principalmente al resto del país.

José Antonio M., nos convenció de que viajáramos a Ahvaz para visitar al presidente de la KWPA (Khuzestan Water and Power Authority). Casualmente mi amigo Joaquín, que trabaja para otra empresa, participaba en el viaje, con lo que las posibilidades de disfrutar del viaje además de hacer negocio, aumentaban sustancialmente.

Entre las distintas actividades programadas nuestros anfitriones pensaron que sería interesante llevar a cabo un viaje en helicóptero para ver la zona de Khorramshahr y las refinerías de petróleo de Abadán, así como el río Karoon que forma la frontera entre Iraq e Irán.

Y así fue. Aquella mañana nos levantamos temprano y fuimos a una base aérea militar que hay en Ahvaz. Allí nos recibieron unos militares iraníes que habían puesto a nuestra disposición un flamante helicóptero del las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán. Según Joaquín el helicóptero era un modelo antiguo americano de los del tiempo del Shah. Para mí, un profano en esto de los helicópteros, era un modelo para unas doce personas dividido en dos partes: una para piloto y copiloto y otra para el pasaje dividida en dos filas de asientos (una enfrente de la otra). A mí me tocó sentarme de espaldas a los pilotos y al lado de la puerta del helicóptero. Enfrente se sentó una especie de sargento ayudante que, por señas, nos iba diciendo cómo abrocharnos los cinturones de seguridad mientras sujetaba la puerta que no cerraba del todo.

Lo primero que me llamó la atención fue el ruido ensordecedor que hacía el aparato. Para hablar entre nosotros teníamos que gritar, y aún así nos costaba entendernos. También me llamó la atención el hecho de que la puerta no cerrase del todo, pero el sargento ayudante no parecía darle importancia, se limitaba a aguantarla por el picaporte para que no se abriera del todo en pleno vuelo.

El helicóptero empezó a volar y pensé que ya era curioso tener que ir al Juzestán para tener mi primera experiencia en un helicóptero. Me gustó mucho ver el paisaje a vista de pájaro. Sin embargo pronto empezaron los problemas: el sargento ayudante (que llevaba casco con micrófono y auriculares) no podía comunicarse por radio con los pilotos. Entonces les gritaba y hablaba por señas. Salimos de Ahvaz y fuimos hasta Khorramshahr. Allí, en otra base militar, tuvimos que desembarcar para repostar gasolina. Me pareció que, o mucha gasolina gasta un helicóptero, o poca tenía en origen nuestro aparato. La sorpresa fue ver cómo repostaban: nos hicieron apartarnos del helicóptero unos cincuenta metros mientras varios soldados iban vaciando latas de gasolina dentro del depósito del aparato. Aquello me resultó extraño, pero bueno, en estos viajes uno ve cualquier cosa.

Con el helicóptero lleno volvimos a despegar. Nuestro intérprete nos comentó que íbamos a dar una vuelta por la desembocadura del río Karoon. Así fue. El viaje iba muy bien y las vistas eran maravillosas. El río Karoon es inmenso y forma la frontera entre Iraq e Irán. Desde el aire se ven los petroleros hundidos en la guerra entre ambos países (Os recomiendo verlo en Google Earth).

El caso es que de pronto me fijé en que los pilotos no paraban de consultar sus mapas y no parecían llevar una dirección clara. Quizás querían que viéramos el paisaje varias veces, pero por los gestos que hacían entre ellos y la forma de consultar los mapas pensé que se habían perdido. Recuerdo que se lo comenté a Joaquín: "Tío, para mí que se han perdido y están dando vueltas". Joaquín no podía dar crédito a mis palabras: "¿Cómo se van a perder? Seguro que tienen GPSs". "Pues yo creo que no".

Entonces ocurrió algo inesperado: el helicóptero empezó a reducir altura para aterrizar en mitad de un solar en la propia ciudad. Nada más aterrizar en el solar el sargento ayudante se bajó del helicóptero y se fue corriendo a preguntar a unos obreros que estaban arreglando una línea eléctrica. Éstos se quedaron alucinados: ven bajar un helicóptero y un militar se baja del mismo para preguntarles una dirección. Joaquín y yo estábamos alucinados y no podíamos aguantar la risa. Nuestros pilotos se había perdido y tenían que preguntar a unos transeúntes la dirección.

No acabo ahí la cosa. El sargento ayudante explicó cómo llegar al sitio deseado y el helicóptero emprendió el vuelo. Seguimos volando durante un rato siguiendo una carretera principal y, de pronto, empecé a notar los mismos gestos entre los pilotos: consulta de los mapas, búsqueda de puntos de referencia por la ciudad, etc. Se habían vuelto a perder. Yo no me lo podía creer. El helicóptero volvió a repetir la operación de aterrizar para volver a preguntar, esta vez a un grupo distinto de paisanos que nos miraban entre risas y muy sorprendidos del espectáculo.

Conseguimos proseguir nuestro viaje ya lejos de Abadán. Al cabo de un tiempo, nuestro intérprete nos dijo que nos estábamos quedando sin gasolina otra vez y que iríamos a otra base militar a repostar. En ese momento sobrevolábamos una zona desierta en la que se suponía que había una base militar. Entonces ocurrió algo extraño. Al parecer cuando nuestros pilotos pidieron permiso a la base militar para aterrizar les dijeron que no podían entrar en la base con extranjeros. Quizás temían que viéramos algun secreto militar. Así pues, tuvieron la idea de dejarnos en mitad del desierto, cerca de un oasis en el que había unas casas de adobe, a unos 800 metros de la base militar.

El helicóptero aterrizó en mitad de la nada y desembarcamos. En ese instante se acercó a nosotros un niño montado en moto y con cara de alucinado. Imagino que vivir en una casa de adobe y ver de pronto aterrizar un helicóptero debe ser como para nosotros ver aterrizar un OVNI. Entonces pensé que el muchacho sería árabe y empecé a hablar con él en ese idioma. Casi le da un infarto. Unos tipos aterrizan en un helicóptero iraní y te hablan en tu propio idioma. Se puso contentísimo. Al poco tiempo se acercó su padre que hablaba árabe y persa. Nos llevaron a la sombra de una palmera y allí nos sentamos un rato a descansar y esperar que nuestro helicóptero volviera de la base militar. Al cabo de unas dos horas el helicóptero regresó y proseguimos nuestro viaje. Pero creo que nunca olvidaré la cara que puso aquel muchacho cuando me vio hablarle en árabe.

Nace la Liga Anti-Difamación Católica para defender a la Iglesia de ataques y blasfemias

Lo cuenta La Razón de hoy y a mí me ha parecido una idea muy buena. Ya va siendo hora de que nos dejen en paz a los que sólo intentamos vivir nuestra fe respetando la libertad de los demás.

Blogs de españoles en Arabia

Parece que cunde el ejemplo de Tekena (que fue quien me introdujo en esto de los blogs) y ahora proliferan los blogs de españoles en Riyadh (cuatro gatos) como setas. Os invito a visitarlos. Encontraréis puntos de vista muy distintos sobre una misma realidad. Los "responsables" de algunos de ellos son gente joven, sin responsabilidades familiares, que nos pueden contar en qué consiste el ocio aquí. Los podéis encontrar en la columna de la izquierda.

Un saludo afectuoso para los nuevos bloggers. Os animo a todos a leerlos.

viernes, 27 de abril de 2007

Jesucristo volverá...¡para decirnos que es musulmán!

Es algo que ya había oído antes, pero me lo acaba de confirmar un jordano: al final de los tiempos Jesucristo volverá a la tierra y hará un anuncio a todo el mundo al mismo tiempo: que es musulmán. Entonces los cristianos nos quedaremos sorprendidos y al pedirle explicaciones (al mismo Jesucristo, no os lo perdáis), nos remitirá a Mahoma y éste nos dirá: "Bueno, estábais equivocados pero ahora por rectificar os dejo entrar en el paraíso".

La verdad es que sorprende que el mismo Hijo de Dios hecho hombre vuelva para decir que es musulmán. En fin, en estas cosas cree esta gente. Para ellos Jesús es un profeta y, además, musulmán. Lo que no entiendo muy bien es por qué es Jesucristo el que vuelve. Ya puestos podía ser el mismo Mahoma ¿no?. ¿No será que hemos oído campanas y no sabemos dónde? Porque al fin y al cabo esto tiene un tufillo a historia cristiana mal contada que apesta. (Como tantas otras cosas del Islam).

jueves, 26 de abril de 2007

Anécdotas con los aduaneros saudíes


La última vez que pasé por la aduana saudí para salir del país el jefe de los aduaneros me preguntó: "Ah, español, ¿Real Madrid o Barcelona?". "Real Madrid", le dije, "Yo soy madrileño". Entonces me replicó: "Pues mala suerte, aquí todos somos del Barça y no te vamos a dejar salir, no te sellamos tu pasaporte". Y se formó un corrillo de aduaneros confirmando mis temores.

Muy gracioso, pensé, en ese momento en que estás nervioso lo que menos te apetece es que el aduanero se ponga a hacerse el simpático. La cosa se alargaba y no me sellaban el pasaporte. Tampoco estaba yo dispuesto a declararme del Barça siendo madridista sólo para salvar la situación. En ese momento tuve una inspiración y le dije: "Pero seguro que tú eres fan del Hilal igual que yo". Eso le descolocó: "Ah, ¿eres hilali? Yo también, hombre, no te preocupes, ya te puedes ir". Entonces me sellaron el pasaporte y, entre risas y con el alivio de pasar la aduana, seguí mi camino.

No hay nada como declararse partidario del equipo al que apoyan la mayoría de los príncipes y la familia real saudí.

domingo, 22 de abril de 2007

Aumentan los ataques a la Policía Religiosa en Arabia





Parece que la gente ya empieza a estar harta en Arabia de la temida Mutawwa o Policía Religiosa, un cuerpo de policía de Arabia Saudí cuyo cometido consiste en vigilar que se cumple la ortodoxia islámica wahhabí en las calles del Reino.

Según el Arab News, los ataques contra la "Comisión para la Promoción de la Virtud y la Prevención contra el Vicio" (la Mutawwa) han aumentado ostensiblemente durante el año pasado contra los más de 5000 miembros de este cuerpo represor.



La Mutawwa ha ido perdiendo popularidad especialmente a raíz de los incidentes producidos en una escuela de niñas en la Meca en 2002 cuando impidió a las niñas escapar del edificio ardiendo porque no llevaban puesta la abaya (túnica negra que cubre todo el cuerpo). Como consecuencia de la acción de la Policía Religiosa 15 niñas fallecieron aunque, eso sí, conservaron el honor de no ser vistas en público sin sus abayas. Este suceso provocó una conmoción en Arabia y dio comienzo al cuestionamiento de la labor de este cuerpo policial que actúa de una forma más bien arbitraria.

Comienza el Concurso Príncipe Salman para la Memorización del Corán


No sé si empezarán por la Sura 4, 34.

Lo cuenta el Arab News, como siempre: 95 saudíes (hombres y mujeres, dado que para memorizar el Libro Sagrado no hay discriminación) que han memorizado todo o partes del Corán se han desplazado a Riyadh para participar en el Concurso Príncipe Salman para la Memorización del Corán. Se trata de una especie de "Operación Triunfo" en el que el objetivo no es ser un cantante famoso sino destacar en la noble técnica de la memorización del Libro Sagrado del Islam.

Lo curioso es que "los ganadores tendrán el honor de representar a Arabia Saudí en concursos regionales e internacionales como el Concurso Internacional Rey Abdulaziz, que se celebra en la Meca cada año".

Como podéis ver, mientras en España competimos en hacer el botellón más grande del mundo o cosas por el estilo, la juventud islámica ocupa su tiempo en otros menesteres.

Segregación


En mi última entrada sobre el Museo Nacional de Arabia Saudí comentaba que antes de visitar el museo era conveniente saber qué días estaba abierto para cada sexo porque estaba segregado. La verdad es que cosas que a los que viven aquí les parecen normales son extrañas para el que llega de fuera. Un ejemplo es el de la segregación sexual.

En Arabia casi todos los locales públicos (excepto los hoteles) están divididos en dos partes: una para hombres solos y otra para familias y/o mujeres. Al principio cuesta acostumbrarse, pero luego aceptas la idea y sabes que, si vas a cenar a un restaurante con cuatro amigos (todo hombres), tienes que ir a la zona de solteros. Si tienes la suerte de ir con un matrimonio amigo entonces deberás ir a la zona de familias. Esta última opción es interesante porque te permite tener acceso a un mundo mágico y oculto en Arabia: el mundo femenino. Pero esto daría para otra entrada. ;-)

Además de los restaurantes hay otros lugares públicos en los que la segregación sexual se hace por días de la semana. Es el caso del Museo Nacional, el zoológico de Riyadh, etc. Lo curioso es que esta obsesión por la segregación de sexos llega a la banca, y hay sucursales bancarias para hombres y para mujeres (éstas mucho más escasas, claro).

Así pues, antes de ir a Arabia tienes que tener claro cuál es tu sexo a la hora de moverte por la ciudad y saber dónde puedes y dónde no puedes entrar. Supongo que para los homosexuales se aplica la regla de su sexo aparente, es decir, los gays van a la zona de hombres y las lesbianas a la de mujeres. Lo cual no parece muy justo que digamos, pero seguro que a gays y lesbianas no les disgustará. :-)

miércoles, 18 de abril de 2007

El Museo Nacional de Arabia Saudí



Una visita muy recomendable si estás en Riyadh es el Museo Nacional de Arabia Saudí. Antes de visitarlo consulta el horario de visitas según tu sexo porque (como todo aquí) está segregado, es decir, hay días de visita para hombres y días para mujeres y/o familias. Los martes de 16 a 21 es el día de visita para hombres. En su página web aparecen los horarios.

La entrada no es cara (15 riales, es decir, unos 3 euros al cambio actual) aunque yo pensaba que sería gratuita. Lo curioso es que vas a tener todo el museo para ti solo, porque sorprendentemente casi nadie lo visita.

Lo primero que te llama la atención, antes de entrar, es el espetacular edificio en el que se alberga el museo. Diseñado por Raymond Moriyama, el museo es una curiosa mezcla de arquitectura oriental tipo zen con elementos tradicionales de la arquitectura saudí de edificaciones de adobe. El entorno del museo con sus fuentes, el murmullo del agua, los palmerales, etc., producen una agradable sensación de paz y tranquilidad en medio de una ciudad dominada por el ruido del tráfico intenso.

En cuanto al museo en sí, éste se divide en varias salas que abarcan desde el origen de la Humanidad hasta la fundación de Arabia Saudí, la aparición del petróleo y el comienzo del desarrollo económico y social del Reino. Las salas son las siguientes: "El hombre y el Universo", "Los reinos árabes", "La Era pre-islámica", "Mahoma y su misión", "El Islam y la Península Arábiga", "El primer y segundo Estado Saudí", "La unificación del Reino" y "La peregrinación (Hajj) y las dos Mezquitas Sagradas". Durante el recorrido (que dura más de tres horas) vamos recorriendo la historia de Arabia a través de innumerables muestras de restos arqueológicos encontrados en la zona. La verdad es que hay yacimientos arqueológicos en Arabia como Mada'in Saleh y Qaryat Al-Fao, una ciudad nabatea en el límite del Rub' Al-Khali, que todavía se están explorando y donde siguen encontrándose piezas notables. Aparentemente las autoridades saudíes han aceptado por fin la realidad arqueológica anterior al Islam dado que hasta hace unos diez años la política era no dar publicidad a las civilizaciones anteriores al nacimiento de Mahoma. El museo es una buena muestra de que antes, durante y después de la llegada del Islam la Península Arábiga era y ha sido una encrucijada de civilizaciones y tribus diversas luchando por ocupar un lugar común.

En resumen, el Museo Nacional de Arabia Saudí es una visita obligada para todo aquél que quiera conocer la historia de este Reino.

lunes, 16 de abril de 2007

Buenas noticias

Después de una ardua negociación he conseguido que la persona que me pidió quitar las entradas relativas a la "madrugá" y la misa acepte que ésta permanezca.

Así pues, vuelvo a incluir la entrada de la misa clandestina en su sitio.

Un abrazo a todos los que seguís este blog y muchas gracias por vuestras muestras de apoyo.

domingo, 15 de abril de 2007

Censura

Una persona a quien quiero y respeto que piensa que algunas de mis entradas anteriores sobre Arabia pueden ser peligrosas me ha rogado que elimine dichas entradas de mi blog. Así lo he hecho. Podré estar o no de acuerdo con esa persona, pero como creo que el miedo es libre, cumplo con sus deseos. En realidad lo lamento porque esto me obliga a ejercer una autocensura que no me agrada en absoluto, pero no pretendo dañar a nadie con esto.

En fin, no tengo más que decir.

sábado, 14 de abril de 2007

¡La Sociedad Secreta ataca a Fernando Alonso!


Mira que lo habíamos avisado antes, pues se ve que nadie le dijo a Fernando Alonso lo que te puede pasar en estos países. Y si no, leed lo que dice hoy La Razón.

Me imagino al indio que atornillaba el plafón con esa sonrisa maligna de quien no ha roto un plato diciendo: "Sorry, Sir, bad quality, Sir".

Esperemos que Fernando Alonso se recupere de este ataque descarado de la Sociedad Secreta y gane mañana.

La joven de Khamis Mushayt, perdonada.


La noticia aparece en el periódico Saudi Gazette de hoy: la llamada "niña" de Khamis Mushayt (en el sur de Arabia) ha sido perdonada por los familiares de Khaled Al Khulais quien, al parecer, fue asesinado por ella "en defensa de su honor" cuando él entró en su casa en ausencia del marido con aviesas intenciones.

Samira, que así se llama la joven aunque en otras fuentes aparece como Amal (Esperanza), tenía 20 años cuando cometió el crimen y, tras declararse culpable y ser condenada a muerte, ha pasado 8 años en la cárcel esperando a que se resolviera el proceso legal que ha terminado con el perdón de los familiares del muerto.

La noticia es interesante porque muestra cómo funciona la justicia aquí y hasta qué punto es importante el elemento tribal de esta sociedad. Entiendo que si los familiares de la víctima no hubieran perdonado a Samira tendrían el derecho a exigir su sangre, y su sentencia de muerte sería cumplida a pesar de que todos los indicios muestran que ella lo hizo en defensa propia.

jueves, 12 de abril de 2007

Un "Gran Hermano" en un monasterio


Hace unos días, mientras hacía zapping en la televisión por satélite, paré por casualidad en un programa muy interesante del canal BBC Prime. Se trataba de un "Gran Hermano" un tanto especial: cinco candidatos escogidos de una lista de 100 voluntarios deciden pasar 16 semanas en un monasterio católico del sur de Inglaterra (Worth Abbey, West Sussex).

Los cinco candidatos estaban allí por gusto y cada uno por motivos distintos. Había, si mi memoria no me falla, un tipo con inclinaciones espirituales que buscaba respuestas a su vida y había pasado por el budismo, un juerguista profesional (con una vida de alcohol y sexo desenfrenado) que quería saber de qué iba eso de los curas, un poeta panteísta enganchado a la New Age, un ex-paramilitar protestante irlandés y un ateo. Todos habían decidido hacer una pausa en sus vidas para conocer por dentro la vida de un monasterio benedictino y seguir las reglas de la orden y la vida monástica.

Lo primero que me llamó la atención fue el exquisito respeto que se tienen los británicos unos a otros. Se habla, se dialoga, se discute..., todo dentro de una educación envidiable. El ateo no llama "facha" al cura ni se ríe de sus creencias, el espiritual no se ríe del ateo, etc. No. Todos aceptan a todos y tratan de entender sus puntos de vista. Los cinco candidatos van aceptando las reglas de la comunidad y van descubriendo poco a poco la voz que les habla desde su interior. Tienen diálogos teológicos con los monjes y van aprendiendo lo que significa ser católico.

El programa dura varios episodios y, tengo para mí, que uno de los candidatos se va a acabar convirtiendo al catolicismo y otro no va a abandonar el monasterio cuando acaben las 16 semanas, pero en cualquier caso, lo importante es comprobar cómo esta gente basa sus relaciones sociales en el respeto.

Y me entristeció pensar cómo se trata en España a la Iglesia, a los curas, a la religión. Cómo la gente odia a la Iglesia de oídas y no ven más allá del tópico: los curas son pederastas, fascistas, retrógados, etc.

Cuando uno ha visto a los curas y monjas repartir amor sin pedir nada a cambio por medio mundo y luego ve el odio que se respira en España contra la Iglesia ¿qué puede pensar?

Suena triste, pero ¡qué envidia de los ingleses!

miércoles, 11 de abril de 2007

El Efecto "Menéame"



Es curioso, antes de ayer escribí una entrada sobre una misa en Arabia. Mi admirado Luis I. Gómez la publicó en su blog y, de repente, mi propio blog empezó a subir en número de visitantes (de unos 20 a unos 60 al día).

Pero la cosa no acabó ahí. A eso de las 14:00 horas de España alguien decidió incluir la noticia en "Menéame". A partir de ese momento fue una locura. Ayer acabó el día con un total de 950 visitas, y todavía perdura el efecto aunque mucho más moderado.

Esto me ha hecho reflexionar. Internet es un escaparate alucinante. Alguien escribe algo en un punto del mundo y se extiende como la pólvora por todas partes. Tengo poca experiencia en blogging (empecé en diciembre de 2006 después de ver el blog de Tekena), pero le veo a esto unas posibilidades ilimitadas y un futuro fantástico.

Gracias a todos por hacer esto posible.
Un abrazo.

lunes, 9 de abril de 2007

Una misa clandestina en Arabia


En Arabia Saudí están prohibidas las iglesias. Aunque en teoría, y según el Corán, los cristianos compartimos con judíos y musulmanes la misma revelación y por ello nos consideran "La Gente del Libro" ( أهل الكتاب ), en realidad no se puede practicar públicamente ninguna otra religión que no sea el Islam. Al parecer todo se basa en un hadiz de Mahoma que dice algo así como que "no puede haber dos religiones en la Península Arábiga". Por eso resultan interesantes las declaraciones de las autoridades locales cuando, presionados por occidente, dicen que "a nadie se le prohíbe practicar su religión en su casa". En su casa, claro está, fuera de ella, nada.

Anoche tuve la ocasión de asistir a la Misa del Domingo de Resurrección en la residencia de X (permitidme mantener el anonimato). Fue una experiencia maravillosa a la que asistimos más de 50 personas. Allí había españoles, sudamericanos, filipinos, libaneses,..., gentes de pueblos distintos unidos en la misma fe católica y celebrando la resurrección de Cristo a escondidas, quizás como los primeros cristianos, pero en pleno siglo XXI.

Antes de empezar la misa, uno de los presentes se nos acercó regalando rosarios. Os aseguro que es la primera vez en mi vida que me regalan un rosario en Arabia. Dada la imposibilidad de confesar a todo el mundo, el sacerdote optó por darnos una absolución general.

La misa fue entrañable. Un coro de niños dirigido por Mike (a la guitarra) y T. cantaba maravillosamente bien partes de la liturgia. Se ve que lo tenían ensayado.

El sacerdote entra en Arabia con visado de negocios, sin poder declarar su condición eclesiástica, como si fuera uno de tantos exportadores que entran y salen en Arabia cada día. Pasa unos días en el país, da unas cuantas misas aquí y allá y se vuelve a su parroquia. A la hora convenida se presenta en donde se va a celebrar la misa escoltado por militares extranjeros de paisano. Nunca pasa nada, pero nunca se sabe qué puede pasar. Se cuenta que hay cristianos en la cárcel que fueron sorprendidos celebrando misas clandestinas. Se dice que incluso hay algún sacerdote encarcelado por este motivo. Es difícil saber si es verdad o no. Lógicamente las autoridades lo niegan.

Durante la misa hubo un momento curioso: yo estaba cerca de la puerta y escuché la llamada a la oración de una mezquita cercana. En ese momento pensé que unos rezan a Allah públicamente en cualquier lugar del mundo y nosotros celebramos a Cristo en Arabia en la clandestinidad. Pensé que aquello no era justo.

Al final de la misa nuestro anfitrión sirvió unos refrescos. Al cabo de un rato, el sacerdote y su séquito se fueron como habían venido. Todavía les quedaba otra misa que cantar en otro sitio. Los demás volvimos a nuestra vida normal en Arabia. La misa había sido un simple paréntesis en nuestras actividades, pero me sentí muy contento con la experiencia.

jueves, 5 de abril de 2007

Yusuf (II)

¿Os acordáis de Yusuf? Bueno, pues ahora resulta que se va de vacaciones tres meses. ¿Tres meses? Sí, tres meses. A mí también me sorprendió que se vaya tres meses y no pude evitar preguntarle por qué se va tres meses. Me contó que lleva tres años sin vacaciones, sin salir de Arabia, trabajando de sábado a jueves, viviendo en un barracón con otros pobres desgraciados como él y con una sonrisa de oreja a oreja. Tres años sin vacaciones y ahora se va tres meses. "¿Y qué dice el sindicato?". Preguntarán los listos de siempre. En Arabia no hay sindicatos, ni derechos laborales, nada. Son lentejas. Si no te gusta te largas.

Esto me ha hecho reflexionar. La Sociedad Secreta es poderosa, pero la Sociedad Secreta de los empresarios saudíes lo es mucho más. Alianza de Civilizaciones, sí, sí. Donde esté la nuestra que se quiten las otras.

martes, 3 de abril de 2007

Quiapo Restaurant

Anoche Luis Marcial, Fathy y yo fuimos a Batha (ya hablaremos de esto otro día, sólo os puedo adelantar, si os gusta Blade Runner que no está confirmado que se rodara en Batha) a la tienda de Dockers y la de Sebago. Después de varias vueltas y de que nos pillara la oración (o sea, todo cierra obligatoriamente y tienes que esperar media hora tonta) fuimos a cenar al restaurante Quiapo.

Si echas de menos la cocina española en Riyadh, Arabia Saudí, y no tienes a mano a nadie que te cocine como lo hacía tu abuela, siempre puedes ir al restaurante filipino Quiapo. La cocina filipina es una mezcla curiosa de cocina española, china, tailandesa y malaya. Fathy se empeñó en pedir una sopa Tom Yam (sopa de marisco tailandesa) y nos trajeron sopa para diez personas. Además pedimos camarón rebosado (o sea, gambas con gabardina), calamares, chicken adobo y garlic rice. Es genial porque lo pides así tal y como suena en español. Si exceptuamos la sopa de marras (de efecto laxante fulminante como pude comprobar al llegar a casa y esta mañana al levantarme) el resto de los platos saben igual que en España. Especialmente el arroz con ajo (fried garlic rice) que lo preparan igual que lo hacía mi madre.

En fin, no estuvo mal, la pena es que se nos hizo tarde y no tuvimos tiempo para jugar al billar ;-)

Visita de España

Ayer tuvimos ocasión de conocer a unos ilustres visitantes de España entre los que se encontraban figuras señeras del periodismo y la Universidad. Pude conocer y hablar con, por ejemplo, Felipe Sahagún y Octavio Uña quienes estaban un tanto sorprendidos de encontrar españoles en estas tierras. Creo que se quedaron con ganas de hablar más tiempo sobre las costumbres locales, pero vinieron con prisa y se fueron deprisa. En fin, quién sabe, quizás haya otra oportunidad más adelante. Lo divertido es que para el visitante Arabia es como otro planeta, y para los que llevamos aquí algún tiempo son normales costumbres que sorprenden mucho al que llega de fuera.

Luego los anfitriones saudíes de la delegación nos invitaron a todos a un almuerzo típico con platos locales: qursan, yarish, cordero con arroz, etc. La verdad es que fue una visita interesante e inesperada. ¿Quién sabe lo que nos deparará el día de mañana?