De momento conmigo se están portando bien, pero no puedo resistir contar la última anécdota de la Sociedad Secreta que me transmite A.
La historia tiene lugar en el Africa Negra donde, por lo que se ve, la fuerza de la Sociedad Secreta debe ser brutal. El blanco de turno le dice a su ayudante negro: "Vete a comprar tabaco y tráeme un cartón de Winston. Si no encuentras Winston me traes cualquier cosa." El negro se va, vuelve al cabo de una hora sin el Winston pero con.....¡dos kilos de naranjas!.
Impresionante. Debía ser por lo menos un coronel de la Sociedad Secreta.
8 comentarios:
Por el nivel intelectual demostrado, lo menos es pariente de nuestro sectario de organización, D. Parviño Blanco. XDDD
Los problemas de la literalidad, lo sobreentendido, las metáforas...
MAdre mía. Qué cuidado habrá que tener al hablar por aquellos mundos de Dios...
No os dejéis engañar. El negro seguro que sabía que el blanco iba a rechazar las naranjas porque no le hacían falta y pensó: "No le llevo el Winston y me saco dos kilos de naranjas por la cara". Son así. Se aprovechan de que el blanco siempre va a pensar que el pobrecito negro no entiende bien.
jajajajaja
¿Ese negro llevaba una camiseta de Elena Salgado?
Jajajaja, muy buena la anécdota. :-)
Todo esto se arregla si el blanco, que también tiene dos piernas, digo yo, se va a comprar el tabaco él mismo.
Eso de tener ayudantes negros es asqueroso!Si me traen el tabaco se lo fuma Göring. Yo, en mis buenos momentos, tenía esclavos albinos de Transnistria.
Ja, ja, ja, muy bueno. Pero si el blanco hiciera todo no existiría la Sociedad Secreta por falta de trabajo y parte de este blog sería innecesaria. ;-)
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