domingo, 4 de marzo de 2007

La sociedad secreta

(Antes de hablar de la sociedad secreta permitidme una introducción para ponernos en situación).

No estamos preparados para luchar contra el Oriente. En nuestros países nos enseñan desde pequeños a no mentir, a decir siempre la verdad. En Occidente la mentira es algo horrible y ser sincero es una virtud que se premia aunque la sinceridad pueda significar reconocer que hemos hecho algo malo y tener que enfrentarnos a un posible castigo. En Oriente las cosas son un tanto diferentes. La verdad y la mentira son conceptos subjetivos que se intercambian según convenga con el fin de conseguir lo que uno se propone. Además la bondad se considera debilidad y se respeta y venera al fuerte, al malvado que puede hacerte daño. En Arabia esta filosofía oriental aparece representada en multitud de razas: egipcios, indios, pakistaníes, bengalíes, filipinos, indonesios, etc. Son, al mismo tiempo, la punta del iceberg de lo que se ha dado en llamar "la sociedad secreta".

La vida en Arabia Saudí es difícil. El país es duro y reúne a gentes de todo el mundo que sólo están allí para ganar dinero y volver a casa. Dado que no es precisamente el país más agradable de la Tierra y que las restricciones a las libertades individuales son allí más severas que en otros sitios, el trabajador medio en Riyadh viene a ser una especie de mercenario sin muchos escrúpulos, como aquellos buscadores de oro en el oeste americano. Únase a esto la diversidad de razas mencionada entendiéndose en un inglés mediocre pronunciado con una diversidad de acentos fascinante.

Y claro, al final la sociedad saudí se divide en más o menos tres grandes grupos: los saudíes (que van a su aire y no se relacionan mucho con el resto), los blancos y asimilados (occidentales de diversos orígenes) y los orientales. Éstos forman la sociedad secreta.

Los miembros de la sociedad secreta se dedican a aquellos trabajos "menores" que normalmente no hace el hombre blanco ni, por supuesto el saudí. Son los limpiadores, barrenderos, cocineros, camareros, coffee managers, conductores, etc. Lo curioso es que en países como Arabia su finalidad no es la aparente, es decir, el trabajo oficial que desempeñan sino una mucho más sutil y retorcida: hundirle la vida al hombre blanco. Sí, ya sé que suena raro, paranoico, exagerado e incluso irreal, pero puedo aseguraros que después de tantos años en Arabia Saudí tengo innumerables pruebas de la existencia y finalidad de la sociedad secreta. Además, una de las características principales es, precisamente, su secretismo, lo que hace que su existencia sea negada con reiteración por sus miembros. Y como buena sociedad secreta tiene otra peculiaridad: la jerarquía en la sociedad (para confundir al observador avisado) es inversa, es decir, cuanto más miserable y cutre parece uno de sus miembros, más alto está en el escalafón de la sociedad. Por ello un, digamos para entendernos, coronel de la sociedad secreta, tendrá un aspecto infinitamente más humilde y deplorable que un simple sargento.

Y uno se preguntará ¿pero cómo puede hundirle la vida al poderoso hombre blanco uno de estos humildes trabajadores que se ganan la vida honradamente en un país tan difícil? Fácil. Se trata del martirio del gota a gota. Vayas donde vayas siempre te vas a encontrar con pequeños inconvenientes que día a día van minando tu estabilidad mental. La sabiduría oriental es milenaria y no hay prisa para conseguir los objetivos deseados. Por ejemplo: vas a un restaurante a cenar y pides, que ya hace falta valor, unas gambas al curry. Le dices al camarero que NO LO QUIERES PICANTE. "¿Sin picante ha dicho, señor?No se preocupe". Y entonces ves cómo el camarero se dirige a la cocina y le dice al cocinero: "Un super-spicy super-hot para el idiota de la mesa uno". Esto se lo dice en su idioma maravilloso (hindi, malayalam, telugu, etc.). Para cuando te quieres dar cuenta tienes una úlcera sangrante. Y claro, el hombre blanco piensa: "Pobre camarero, NO ME HA ENTENDIDO y me lo ha traído picante. No voy a decir nada para que su jefe no se enfade con él". Porque siempre pensamos que "el pobre camarero" es un poco tonto y no nos entiende. A nadie se le ocurre que lo haya hecho a propósito porque en Occidente esa forma de actuar no existe.

Y así la vida se llena de constantes pequeños inconvenientes que van acabando con la paciencia de cada uno. La sociedad secreta no descansa nunca y te puede asaltar en cualquier momento, vayas donde vayas siempre estarás expuesto a los agentes de las sociedad secreta.

13 comentarios:

Unknown dijo...

No sabes lo que me he reido leyendo tu artículo, a carcajada limpia.

Es mejor reirse que ponerse a llorar, porque a veces, tratar con los de la SS, sobre todo en temas profesionales, puede llegar a ser realmente frustrante.

Como yo digo, que a los que trabajamos por estas tierras nos tendrían que pagar un "suplemento por SS".

A ver cuando te vemos por Dubai. Se te echa de menos.

María José

Destructor dijo...

Yes Sir!!!:
Que gran frase pronunciada siempre justo antes de joderte la vida con alguna de las suyas.

Yo al principio te tome por loco con esto de la SS. Hoy debo reconocer que la SS existe.

Cuando vienes a hacer el friki un rato al Fal? Los libaneses preguntan por ti, sobre todo uno con gafas de sol de espejo y camiseta ajustada...

Anónimo dijo...

Carlos:

No sé si será que pertenecen a esta sociedad, con ramas en todos los países, pero de mis viajes y tratos con clientes, me aterrorizaban tres contestaciones:

- Un mexicano diciendo "ahorita mismo", pero "ahoritita".
- Un paquistaní con su "no problem, sir".
- Un andaluz diciendo "eso está esho".

Cada anécdota que das merece un libro. O si no, uno con todas.

Un abrazo

Ignacio

Crispal dijo...

Para Mª José: me alegro de que te gustara. Iré a Dubai cuando Luis me prometa otro ajiaco :-)

Para Destructor: no me extraña que dudaras de la existencia de la SS. Ésa es una de sus mejores armas, además del "buenismo" occidental. En cuanto a lo de los libaneses pues no suena especialmente atractivo. Tampoco lo de las azafatas ya que COMO MUY BIEN SABES estoy felizmente casado y retirado del mercado. ;-)

Para Coyote: Efectivamente, la SS tiene ramificaciones, sucursales, "branches" en todas partes. Lo que pasa es que en Arabia se encuentra (posiblemente) el Alto Estado Mayor y la Guardia Pretoriana. Me falta descubrir al Emperador, pero estoy en ello. Entre Roberto y Yusuf et altri no acabo de decidirme.

Para todos: os animo a compartir vuestras experiencias con la SS. Incluso se podría crear un blog sólo con anécdotas de esta panda de hijos de ...(ponga lo que usted quiera).

-=Tekena=- dijo...

Puta, la palabra que falta es el vulgarismo de las meretrices. Yo en el fondo les adoro, hoy me he llevado el portátil al curro, y lo primero que ha echo es fundirse el adaptador que compré allí. Estoy que doy saltos de alegría.

Destructor dijo...

Jajajajaja, pobre Tekena, otra victima de la SS y de los adaptadores a 20 riales....
Jodida SS

Crispal dijo...

Qué pena, Tekena, y qué raro, con la buena pinta de compra-chollo que tenía. ¡Quién lo iba a sospechar! ;-)

Anónimo dijo...

Me estoy dando cuenta de su verdadera misión: estas pequeñas pero constantes molestias te hacen la vida imposible, te amargan la existencia... entras en depresión sin saber por qué y te empujan al suicido.

¡Qué sagacidad! Son terroristas sutiles, seguramente yihadistas. Y si no con comitancias con ellos

Crispal dijo...

Hombre, ya puestos, Coyote, podrías compartir algunas anécdotas de la rama mexicana de la sociedad secreta.

De hecho me gustaría que todo aquél que quiera contar su experiencia con la SS lo haga aquí para que todos estemos preparados y no nos pillen.

Anónimo dijo...

Pues mira, no sé si de la SS o por su barroquismo pero es muy interesante el poder paralizante que tiene en México el monosílabo entre "los meseros" (que es como se denomina allá a los camareros).

Dada su educación está acostumbrados a que la comunicación tenga tres partes: introito o saludo, contenido o meollo y despedida. No están acostumbrados al mensaje concreto y directo.

Ellos, si te ven el vaso de agua vacio se acercan y te pueden decir:

- Introito: "Buenos días, señor, soy X, su mesero. ¿está satisfecho con el servicio?..." (algo absolutamento innecesario porque ya te lo ha dicho antes unas 15 veces).

- Mensaje:"...¿desea que le rellene su vaso de agua, quizá..."

- Despedida: "... si desea alguna otra cosa no dude en decírmelo estoy para servirle."

Nosotros, con nuestra eficacia occidental, solemos responder con un breve pero rotundo "sí" o, a lo sumo, "sí, gracias" y sigues hablando con tu cliente. La verdad es que tú estás concentrado porque el cliente te va a retirar el dinero y te importa más bien poco si hay o no agua en el vaso. Pero ya que te ha molestado, esperas que por lo menos te sirva el agua. Craso error. Él no te entiende Ya que:

- "Sí" no es un introito reconocible.
- "Gracias" no es un mensaje o meollo.
- ¡Oh cielos!, no hay despedida.

Al rato, el cliente y tú estáis muy incómodos por una persona al lado escuchando tu conversación, lo miras y ahí lo tienes, como en Matrix, con la botella en una mano, la bandeja en la otra y una pierna medio alzada. Con esa mirada perdida tan profunda... Sin saber qué hacer.

¡Anda, claro!, ¡qué torpe de mi parte! si es el poder paralizante del monosílabo... Y traduces:

- Introito: "Buenos días, joven..." (allí todos los meseros són jóvenes, aunque tengan 60 años. Curiosamente a las jóvenes las llaman viejas. De hecho es el único país en el cual a todos llaman jóvenes menos a las jóvenes que las llaman viejas).

- Mensaje: "... pues sí me vendría muy bien que me rellenara el vaso..."

- Despedida: "... ¡qué amable de su parte! lo tendré en cuenta si necesitara cualquier otra cosa".

En realidad, lo que te pide el cuerpo es deicrle:

- Introito: "¿Quién le ha llamado para nada?...
- Mensaje: "...¿quiere no molestar y dejarme en paz?..."
- Despedida:"...Haga el favor de no volver por aquí si no es llamado. Esta es una conversación privada..."

Pero no puedes hacerlo, es de mala educación y al menos con la otra frase ha conseguido que reaccione, te sirva el agua y se vaya.

Ellos dicen que somos muy bruscos...

Cuando no me mire mi señorito te contaré otra del tequila, y de los gusanos... pero ahora "big brother is watching me".

Crispal dijo...

Muy bien, la cosa promete, Coyote. Lo de los gusanos y el tequila parece interesante. Quedamos a la espera.

xevi dijo...

Buenas tardes:

Me ha enviado el link a este post mi hermana Nuria Miro, que esta por Dubai, para explicarme lo de la sociedad secreta, y me he partido el c***. Venga, suerte por Arabia, que son aliados jajaja

Crispal dijo...

Pues nada, Xevi, dile a tu hermana que se anime a escribir sus comentarios sobre la SS en Dubai, aunque tengo para mí que allí la cosa es más suave que en Arabia. ;-)