jueves, 24 de abril de 2008

El filósofo Robert Redeker: «El islamista moderado no existe; sería como hablar de nazis moderados»

Visto en ABC.

El filósofo francés Robert Redeker está condenado a muerte por extremistas musulmanes debido a sus críticas al Islam, pero no por ello piensa callar o moderar su discurso. Para él, el Islam es una historia de fracaso, hablar de islamistas moderados es como hablar de nazis mesurados, y los musulmanes quieren transformar a la civilización Occidental desde dentro, por lo que hay que reaccionar.
Bajo omnipresentes medidas de seguridad, Redeker presentó recientemente en la fundación FAES su libro «¡Atrévete a vivir!», en el que relata su experiencia desde que es perseguido como consecuencia de una columna de opinión que publicó en el diario francés «Le Figaro» el 19 de septiembre de 2006 y en el que criticó al Islam.
-¿Qué amenazas concretas ha recibido desde que escribió el artículo en «Le Figaro»?
-Hubo dos tipos de amenazas. Recibí muchas amenazas de muerte por correo electrónico y luego una condena a muerte hecha por una página de internet islamista. El publicar en una página de internet que hay que matar a Robert Redeker es un llamado al asesinato que se va extendiendo. Ese tipo de llamados padeció Van Gogh (el cineasta holandés asesinado en 2004 por un islamista).
-Usted dice que el islam es una amenaza si Occidente no reacciona a sus intimidaciones. ¿A qué intimidaciones se refiere y cómo cree que deberían enfrentarse?
-Las intimidaciones en Occidente son algo cotidiano. Ocurren en el colegio, en los hospitales y en las cárceles. Hay una presión fuertísima del Islam para que las sociedades democráticas renuncien a parte de su libertad y se adapten al dictado de esa religión. Pero es el Islam el que tiene que adaptarse a la laicidad, no al contrario.
-A su juicio, ¿de qué manera el islam promueve la violencia?
-Hay que leer el Corán y ver qué dice de los no creyentes, de los paganos y los judíos. Dos de cada tres páginas del Corán son un llamado a la violencia contra los demás, y eso es lo que lo diferencia de la Biblia. El Corán prescribe el odio y la violencia como deberes.
-¿Pero acaso se puede esperar que cambie el mensaje de una religión tan extendida y asimilada? -Hay dos interpretaciones posibles sobre el mensaje. Si se trata solamente de tí, Dios existe, ha sido revelado y el hombre tiene que mejorar, lo que es un mensaje común a muchas religiones. Pero si el mensaje es que la única religión es la sumisión a Dios, y que hay que imponer esa religión al mundo, eso constituye un peligro.
Quizás dentro de cinco siglos el Islam pueda cambiar, pero históricamente no me siento optimista y eso se vincula a la situación geopolítica. El mensaje del Islam es un mensaje muy orgulloso, de dominación, pero la historia del mundo árabe-musulmán es la historia de pueblos que siempre pasan al lado de las cosas. Salvo la época gloriosa de hace siglos, la del Islam es una historia de fracaso. Y el mundo musulmán, en vez de imputarse los fracasos, los convierten en agresión a los demás. Ellos se están quedando fuera de la historia. El futuro se sitúa en Asia, y la humillación para el mundo árabe-musulmán va a ser aún más crucial.
-Vivimos una globalización creciente en la que hay más roces interculturales y la población islámica crece más rápido que la occidental. ¿Cree que es natural o inevitable un choque entre Occidente y los musulmanes?
«El choque ya se inició porque los musulmanes lo quisieron. Lo tenemos cotidianamente. Si no, no se podría explicar que en Berlín un director de teatro anule una ópera de Mozart porque puede molestar a los musulmanes. Se trata de una guerra de civilizaciones.
-¿No sería mejor que los medios occidentales dieran más tribuna a líderes musulmanes moderados antes que a los extremistas?
-No existe el islamista moderado. La diferencia entre mesurado y no equivaldría a hablar de nazis moderados y nazis extremistas. El objetivo en ambos casos es el mismo: que Europa sea musulmana.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

100% de acuerdo . Ahora, aclaremos la diferencia entre islamista y musulmán. Islamista es el musulmán militante, que quiere que el Islam sea la base de la visa pública mediante la aplicación de la sharia o mediante la imposición de un régimen más o menos teocrático. Pero no todos los musulmanes son así. Y sí los hay que son moderados: los he visto con mis propios ojos.
Y llevando el debtae por otros derroteros, el artículo del tal Rdecker es una sandez, prueba del papatanatismo intelectual en el que estamos sumidos, y que se empeña en imponer visiones maniqueas de las cosas. ¿Cómo que no se puede hablar de Nazis moderados? claro que se puede. En Alemania había millones de afiliados al NSDAP, digo yo que alguno sería menos radical que los otros, o la RFA ha estado poblada por culpables de crímenes contra la humanidad durante el último medio siglo...El problema viene de la odiosa costumbre que hay ahora en Europa de utilizar las palabras NAZI o fascista para calificar las ideas políticas que consideramos inadmisibles, sean o no fascistas, como cuando se llama fascista a la ETA...¿Cómo? Los de falange tienen que alucinar cuando lo oyen...Pero en fin...

Anónimo dijo...

Estoy haciendo un esfuerzo por comprender cómo se puede decir que se está al 100% de acuerdo con algo y al mismo tiempo decir que ese algo es una sandez. A ver si algún día consigo entenderlo.

Anónimo dijo...

Explicación para el anónimo: iniciar tu exposición con una concesión a tu "adversario" dialectico es un recurso tan viejo como el mundo. Con ello consigues que no se cierre en banda ya antes de escucharte y, en cierto modo lo predispones para que acepte tus argumentos. Disculpenme la trampa dialéctica, he sido descubierto.
Dicho esto, aclaro que con lo que estoy de cauerdo es con que no cabe islamismo moderado, es decir, con el 50% del titular (ay ay ay cuanto%), no con el arículo. Y reconozco (ves otra concesión para ganarme al auditorio) que eso no quedaba claro en mi anterior comentario.
Sin otro particular, reciba un cordial saludo.