Eos Boreal nos cuenta la historia real y triste de Katy, una joven que, por circunstancias de la vida, decide abortar. Entonces comienza a padecer el síndrome postaborto, del que nunca se habla, y que afecta a la mayoría de las mujeres que abortan. Estas mujeres dicen que nadie las avisó de lo que les pasaría si abortaban.
En nuestra deshumanizada sociedad se nos plantea el aborto como una decisión intrascendente que pone fin de manera efectiva y tranquila a un "problema" insoportable: el traer un hijo al mundo. Sin embargo nadie habla de las secuelas físicas y psicológicas que deja el aborto en la mujer. El sentimiento de culpa que asalta a estas mujeres al comprender que han matado a su propio hijo (mientras la opinión pública nunca le llama crimen) por una decisión equivocada que ya no tiene vuelta atrás es horrible.
Por eso hay asociaciones de apoyo a las mujeres que sufren este síndrome. En mi lista de enlaces figura la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) donde se nos cuentan casos reales terribles contados por las propias protagonistas. Son la voz de las mujeres sin voz. Mujeres que, por un mal entendido sentimiento de amor a sus parejas, o por los motivos que sean, matan a sus hijos para seguir viviendo. Escucharlas es ilustrativo de hasta qué punto vivimos en una sociedad en la que, como decía Jean Francois Revel "La primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira". Porque todos sabemos lo que ocurre, y todos miramos hacia otro lado.
También hay asociaciones que buscan la actuación sobre las mujeres embarazadas para evitar que aborten. Es el caso de la Asociación M.A.R. o la Red de Madres. Tratan de ayudar a las mujeres que se quedan embarazadas para que puedan seguir adelante con su embarazo sin necesidad de abortar. Son ejemplos maravillosos de lo que puede ser una ONG como Dios manda. Formadas por gente comprometida que dedica el poco tiempo libre del que disponen para ayudar a los demás, sin ruido, sin cobertura mediática, sin ruedas de prensa en los canales de televisión pro gubernamentales. Gente maravillosa que ayuda a los demás sin pedir nada a cambio.
Por todos vosotros y todas vosotras, vaya desde aquí mi humilde y sincero homenaje. Los que creéis en Dios sabéis que os habéis ganado el cielo, aunque también sabéis que no lo hacéis por eso. Los que no creéis en Dios sabéis que quien hace el bien por los demás es un mejor ciudadano.
En nuestra deshumanizada sociedad se nos plantea el aborto como una decisión intrascendente que pone fin de manera efectiva y tranquila a un "problema" insoportable: el traer un hijo al mundo. Sin embargo nadie habla de las secuelas físicas y psicológicas que deja el aborto en la mujer. El sentimiento de culpa que asalta a estas mujeres al comprender que han matado a su propio hijo (mientras la opinión pública nunca le llama crimen) por una decisión equivocada que ya no tiene vuelta atrás es horrible.
Por eso hay asociaciones de apoyo a las mujeres que sufren este síndrome. En mi lista de enlaces figura la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA) donde se nos cuentan casos reales terribles contados por las propias protagonistas. Son la voz de las mujeres sin voz. Mujeres que, por un mal entendido sentimiento de amor a sus parejas, o por los motivos que sean, matan a sus hijos para seguir viviendo. Escucharlas es ilustrativo de hasta qué punto vivimos en una sociedad en la que, como decía Jean Francois Revel "La primera de todas las fuerzas que dirigen el mundo es la mentira". Porque todos sabemos lo que ocurre, y todos miramos hacia otro lado.
También hay asociaciones que buscan la actuación sobre las mujeres embarazadas para evitar que aborten. Es el caso de la Asociación M.A.R. o la Red de Madres. Tratan de ayudar a las mujeres que se quedan embarazadas para que puedan seguir adelante con su embarazo sin necesidad de abortar. Son ejemplos maravillosos de lo que puede ser una ONG como Dios manda. Formadas por gente comprometida que dedica el poco tiempo libre del que disponen para ayudar a los demás, sin ruido, sin cobertura mediática, sin ruedas de prensa en los canales de televisión pro gubernamentales. Gente maravillosa que ayuda a los demás sin pedir nada a cambio.
Por todos vosotros y todas vosotras, vaya desde aquí mi humilde y sincero homenaje. Los que creéis en Dios sabéis que os habéis ganado el cielo, aunque también sabéis que no lo hacéis por eso. Los que no creéis en Dios sabéis que quien hace el bien por los demás es un mejor ciudadano.
6 comentarios:
Desde luego, se merecen un aplauso, aunque eso sepa a poco para compensar todo el trabajo que hacen.
Por cierto, no había visto el nuevo subtítulo de la cabecera de tu blog: "ANÉCDOTAS DE UN TEOCÓN INFIEL EN TIERRA DE INFIELES"
Jajaja, menos mal que te lo tomas con humor. ;-)
Elentir, enhorabuena, por fin alguien se da cuenta del cambio en la cabecera de mi blog. Yo ya lo he dicho, no me importa lo de teocón. Me hace gracia.
¿Por qué no se permite a las asociaciones provida que proyecten en los hospitales los videos del aborto?¿por qué no hablan a estas mujeres del sindrome postaborto?¿por qué no se agilizan las adopciones y vuelven los tornos en lugar de asesinar cada año a miles de niños?
Eso por no hablar, de los problemas que está trayendo a las propias mujeres la eugenesía de niñas que se está produciendo ahora mismo en toda Asia. Y ayer leí un LD un artículo que se extendía a ¡¡EEUU!!
Lo peor es que se está convirtiendo en un anticonceptivo más
Muchas gracias Crispal. Es muy importante que se conozca todo esto.
"Asi está murcia".- El aborto es un negocio que genera muchos beneficios y que por desgracia con parte de esos beneficios se financian muchas campañas electorales...
Y luego quien lo sufre es la mujer...
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