jueves, 17 de abril de 2008

Barbero turco detenido por proferir comentarios blasfemos

Lo que te puede pasar en Arabia por blasfemar. Un barbero turco lleva 13 meses en la cárcel y puede ser condenado a muerte por ello.

Ebtihal Mubarak, Arab News

JEDDAH, 17 abril 2008 — Funcionarios de la Corte General de Jeddah confirmaron ayer que están trabajando en el caso de un barbero turco que presuntamente se enfrenta a la pena de muerte tras ser juzgado por blasfemar contra Dios.

Los funcionarios dicen que no fueron capaces de dar detalles específicos del caso ayer y le dijeron a Arab News que contactara con el Presidente de la Corte General de Jeddah el Jeque Rashid Al-Hazza’a, que está de viaje, el sábado.

Hani Al-Hajri, jefe de relaciones con la prensa de la Corte, dijo también que sólo podría dar detalles sobre el caso el sábado.

Según la prensa turca el barbero, Sabri Bogday, tuvo una discusión con un vecino, un sastre egipcio, y fue arrestado por la policía después de que el sastre le denunciara por blasfemar contra Dios. Bogday lleva al parecer 13 meses en la cárcel y su acusador ha desaparecido.

Abdul Rahman Al-Lahem, un abogado de Riyadh, dice que en estos casos la decisión de los jueces depende de la propia interpretación que haga cada juez de la ley islámica (Sharía).

“Algunos jueces lo consideran herejía y falta de fidelidad, y dicen que el acusado no se puede arrepentir y se enfrenta a la pena de muerte. Otros piensan que la declaración significa falta de fe, lo que permitiría al acusado arrepentirse de lo dicho y quedar libre", dijo Al-Lahem.

Dijo que según la ley saudí el testimonio de un acusador no es aceptado si se descubre que pudiera tener otros motivos. "Si dos personas tienen una discusión, el testimonio de uno de ellos contra el otro no puede ser legalmente aceptado", dice Al- Lahem.

Añadio que el Tribunal de Investigación y Acusación debe haber investigado el caso antes de llevarlo a la corte y que las cortes saudíes raramente pronuncian sentencias de culpabilidad en estos casos.

“Las sentencias en este tipo de casos son limitadas y se consideran raras, porque el juicio no se basa en algo escrito", dijo.

Hasan Al-Malki, investigador saudí experto en estudios islámicos e historia, dijo que si un musulmán rechazara el Islam y luego se arrepintiera, su arrepentimiento sería válido. "Entonces parece lógico que a los musulmanes que hacen bromas o blasfeman contra Allah o el Profeta (que la paz sea sobre él) y luego se arrepienten se les debe permitir el arrepentimiento".

Según la prensa turca se espera que un tribunal de apelación estudie el caso en los próximos 10 días.

El caso ha atraído la atención de los Jefes de Estado. El presidente turco Abdullah Gul ha escrito al Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, el Rey Abdullah, pidiéndole el perdón para Bogday, que llegó a Jeddah desde el sur de Turquía hace más de diez años. El Primer Ministro turco Recep Tayyip Erdogan también ha contactado con funcionarios saudíes en favor del barbero.

3 comentarios:

Elentir dijo...

Están como cabras, en fin... No entiendo cómo los países occidentales pueden consentir estas cosas sin la más mínima protesta.

Anónimo dijo...

Porque no es EEUU o Israel. Si ese fuera el caso, tendriamos a los periódicos abriendo a toda plana hablando de atentados de los derechos humanos. Pero es lo que tiene los habitualmente políticamente correctos o ¿acojonados? periodistas españoles.

Anónimo dijo...

De todas formas hay que puntualizar esto: el problema está en blasfemar en árabe...porque el año pasado celebré el gol de Reyes que nos dió la liga con un torrente de blasfemias, en español, claro, dedicado a unos Saudíes culés que se estabn fumando una shisha enfrente mía en el café donde ví el partido y no pasó nada ( al hamdulillah). Y eso que además yo iba en bermudas (y de camuflaje, para más señas). Aunque eso, sí, me miraron raro...