lunes, 11 de mayo de 2009

La casa de los pobres

El programa (Pueblo de Dios) dura sólo 25 minutos, pero puede marcarte para toda la vida. Merece la pena.

Ahora que hay quien se cuestiona si deben arder las iglesias o no, si los católicos debemos desaparecer, si la culpa de la crisis es de X o Z, conviene abrir los ojos a la verdad y ver lo que hacen algunos católicos por amor a Cristo. Con ustedes las Hijas de la Caridad:

Pueblo de Dios




7 comentarios:

mutawakil bin al farsi dijo...

"El programa (Pueblo de Dios) dura sólo 25 minutos, pero puede marcarte para toda la vida. Merece la pena".
Crispal, aquí te has pasado un pelo, creo. ¿no? Si pueblo de dios te marca de por vida no veas cine gore; te traumatizará fijo. Yo te hacía más machote, con lo que tú has visto por el mundo...

Crispal dijo...

Mutawakil, es un "tú" genérico. "Puede" indica, además, probabilidad, no seguridad. Supongo que para ti "Cabe la posibilidad de que haya alguien a quien le marque para toda la vida" sería una forma más exacta de expresarlo, pero bueno, todo es opinable, creo.

mutawakil bin al farsi dijo...

¿Todo es opinable? ¡Relativismo! La verdad es una. ¿no?

Aurora Llavona dijo...

Yo lo que tengo claro es que quien trabaja ayudando a los demás por amor a Cristo lo hacen muy bién y además se desvive por ello.

ROSTAM dijo...

Amigo Crispal,

Me ha gustado mucho el reportaje y ciertamente sin caridad no hay justicia, como vemos a diario también en el llamado "primer mundo". La desigualdad va en aumento si el espíritu cristiano no impregna la sociedad.

Un saludo y a ver si te pasas por mi blog, que tienes varias faltas de asistencia

Antonio dijo...

El relativismo no consiste en que todo sea opinable, sino pretender hacer creer que nada sobre lo que se opina es verdad o mentira, bueno o malo, sino del color que conviene en cada momento. Del color que le conviene a algunos claro.

mutawakil bin al farsi dijo...

Muy bien Balian. Gracias por ilustrarme. Algo que me sorprende en alguien que toma como referencia para elegir apodo ese "gran peliculón" que es el Reino de los Cielos...¡Viva el gran cine y la alta cultura!
Sin acritud.