En Arabia una de las pocas actividades de ocio recomendables es pasar el día en el desierto. Éste se presenta en distintas variedades: dunas rojas, dunas amarillas, desierto rocoso, etc. A mí el que más me gusta es el desierto de dunas rojas.
Un buen día fuimos de excursión al desierto de dunas rojas varias familias. Allí nos reunimos padres, madres, niños, etc., en una jornada familiar sin mayores pretensiones que pasar un día tranquilo. Yo me llevé mi cámara de fotos (Canon Eos 100), mi trípode y demás accesorios. Pensé que sería una buena oportunidad para captar fotos interesantes. Y nada, llegamos al punto deseado, monté mi equipo y empecé a hacer fotos.
Al cabo de un buen rato (una hora más o menos) vimos cómo desde muy lejos un coche parecía acercarse. El desierto es muy grande y no es normal que un coche se te acerque. El caso es que ante nuestra sorpresa, el coche (un todo terreno), después de un largo trayecto a través de dunas y pistas de tierra, paró a nuestro lado. El conductor, un soldado vestido de militar, se acercó directamente a mí. "Dame el carrete de tu cámara", me dijo. "¿Yo? ¿Por qué?", pregunté. "Porque estabas haciendo fotos a nuestra base militar". Yo no había visto ninguna base militar y ni siquiera sabía que existiese tal base. Ante mi sorpresa, y después de decirle que yo no veía ninguna base militar, me dijo: "Sí, mira, ¿ves allá en el horizonte una antena de radio?". Tuve que fijarme mucho y le contesté: "Ah, sí, allá al fondo veo una antena, ¿qué es?". "Nuestra base, y tú la estabas fotografiando. Así pues, dame el carrete."
Los aficionados a la fotografía entenderéis mi reacción. No se le da el carrete a cualquiera que llega sin más ni más a no ser que utilice un argumento de autoridad (no sé, por ejemplo un Kalashnikov, una pistola, qué sé yo). Y tampoco es que yo sea un héroe, pero es que mis fotos eran buenas y no tenía ganas de perderlas. Entonces le dije que no, que no le daba el carrete.
"Muy bien, entonces tendrás que venir conmigo a la base a hablar con mi jefe". "Ma fi múshkila, no hay problema", le dije, "Me voy contigo a la base".
Entonces empezó la histeria en mis acompañantes. "Estás loco, dale el carrete", "No sabes lo que haces, te van a matar". Etc. Yo no pensaba dejar el carrete y les dije que me iba a la base con el soldado. En ese momento, uno de nuestros diplomáticos, presente en la excursión, en plan “55 días en Pekín” dijo que me acompañaría. "No hace falta, no va a pasar nada". Insistió y vino con nosotros aunque al no hablar árabe (lástima de diplomáticos españoles) no se enteraba de mi conversación con el soldado.
Nos metimos en el todo terreno y fuimos por dunas y pistas de arena hasta que, efectivamente, llegamos a una base militar. El soldado nos llevó directamente a la oficina de un coronel que parecía estar al frente de la base. Tras los saludos correspondientes y mientras nos servían un té el coronel fue muy amable: "Mira, sabemos que has estado haciendo fotos de nuestra base y nos tienes que dar el carrete". Le expliqué que no tenía ni idea de que existiera dicha base y que no quería perder las fotos. Estuvimos dialogando con absoluta corrección por ambas partes y al final el coronel propuso una solución: "Si te parece hacemos una cosa, nos quedamos tu carrete, lo revelamos y si hay fotos de la base nos las quedamos y te devolvemos el resto de las fotos dentro de dos días a la dirección que tú nos digas". Aquello parecía razonable pero había que amarrar la solución. "¿Me da usted su palabra de que me van a devolver las fotos reveladas?", le pregunté. "Tienes mi palabra. Danos tu dirección y pasado mañana tendrás tus fotos". Les di el carrete y nos volvieron a llevar al sitio en el que estábamos.
A los dos días vino a verme un soldado a mi oficina con las fotos ya reveladas.
(Del DRAE: in pártibus infidélium: "en países de infieles") Historias de un infiel en tierras de infieles y otras cosas... ("Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles!" Corán 4:34). ("Matad a los asociadores donde quiera que los halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas". Corán 9:5)
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5 comentarios:
Eso ya no volverá a pasar.... :P
Me recuerda aquella vez que vino uno de seguridad del banco porque estaba haciendo fotos con mi cámara, y con intenciones de llevarse el carrete. Lo que pasa es que no sabia de que reirme más, si de decirle que mi cámara no tenía carrete, o que en el servidor de la obra tenía todas las fotos de la obra y que el quitarme esas fotos no iba a "contribuir" a la seguridad del banco. Al final después de unas breves exlicaciones pero con cara de no entender nada, nos dejó tranquilos.
Pero por lo menos. ¿eran buenas las fotos?
Las fotos eran MUY BUENAS (modestia aparte), pero ahí entró a jugar la Sociedad Secreta con mayúsculas: el carrete era de diapositivas y lo revelaron como si fuera un carrete normal. Todas las fotos y los negativos salieron mal revelados. El carrete a la basura con las fotos de uno de mis viajes a Mada'in Saleh y otras muchas del desierto.
Pero cumplieron su palabra.
Te ha faltado el corolario. Ya me parecía a mi raro que tuviera final feliz.
Eso pasa por innovar, mira que hacer diapositivas....
Bueno, es que la SS no descansa nunca. Les dije que eran diapositivas, pero era una oportunidad muy buena. Me imagino al charlie de turno diciendo: "¿Diapositivas ha dicho, Sir? Don't worry, Sir". Mientras sonreía con esa sonrisa que usan cuando SABEN que acaban de ganar mil puntos ante sus jefes. ;-)
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