Hace unos días conocí el blog de otro español que vive en Arabia Saudí: "La Tierra de la Piedra Negra". Se trata de Daniel Macías, un piloto que vive en el Rub' Al-Jali (el Cuarto Vacío) y se dedica, entre otras cosas, a trasladar gente a los campos petrolíferos del desierto. Como podéis comprender se trata de uno de los blogs más interesantes de los que sobreviven por Dar Al- Islam (la Casa del Islam). Daniel se empeña en recordarme cada cierto tiempo que él y yo no coincidimos ideológicamente en casi nada (él es budista y yo católico), pero yo estoy seguro de que estamos mucho más cerca de lo que él piensa y que con el tiempo se dará cuenta de que nada hay más cercano a un ser humano que otro ser humano.
En fin, Daniel me ha pedido que le dé difusión a un cuento que ha escrito en su blog. Para mí es un placer hacerlo y rogaros que visitéis su blog. La visita merece la pena, sin duda. Y sin más dilación ahí os dejo su cuento:
En fin, Daniel me ha pedido que le dé difusión a un cuento que ha escrito en su blog. Para mí es un placer hacerlo y rogaros que visitéis su blog. La visita merece la pena, sin duda. Y sin más dilación ahí os dejo su cuento:
PRIMERA CONFERENCIA ÁRABE SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS EN DOHA, QATAR. ORGANIZADA CONJUNTAMENTE POR LA LIGA ÁRABE Y EL NHRC DE QATAR.
Esta mañana había otra vez una sábana de niebla a rayas sobre el Rub al Khali, al rato cambió el viento y la sábana era a rombos, el horizonte sobre el desierto era una franja gruesa de gris difuminado y encima, una bóveda tan cercana y tan celeste que hacía daño. Tan claro estaba que se podía copiar el mapa de la luna, y antes de que se ocultara, mientras me bañaba en su Mar de la Serenidad, bendecía mi oficio y cantaba de nuevo supernormal operations. Un rato después apareció a estribor el turquesa que moja el norte del cuello de la península de Qatar. Entonces, justo entonces, nació este cuento sobre dos muchachos que se querían casar pero sus familias no se llevaban bien. El Declan y la Shari. El nombre completo de Declan es Declaración Universal de los Derechos Fundamentales del Hombre, y el de Shari, Sharia, Ley Divina.
El Declan y la Shari se quieren casar, y la cosa parece inevitable aunque sus respectivas familias se llevan fatal. Coño, empezamos con un ripio. Declan es un joven que se cree jipi y muy moderno, pero hay que reconocer que tiene muchas virtudes, es cultivado y sobre todo tiene buena intención, el problema es que no se entera de nada porque en muchos países no lo dejan entrar, y siempre está dando vueltas por el mismo barrio fino, y como Sidharta en el chalet de su padre no tiene ni idea de que el mundo es un océano de hambre, enfermedad, esclavitud, corrupción y miseria moral. Shari es una chica muy guapa y está cañón, aunque eso casi da igual porque siempre va de negro de la cabeza a los pies y lo único que enseña son sus ojos turquesas color del Golfo de Arabia. Casi siempre se porta bien, menos aquella vez que se escapó con Nancy Ajram y unas amigas, y estuvo dando vueltas por Beirut cuatro días con sus noches en un descapotable cerrando todos los garitos. Menos mal que un cirujano amigo de su padre le recosió el himen con un zurcido mágico y todo quedó arreglado. Dicen que debajo de la sábana negra lleva una ropa interior muy cara que se llama el secreto de victoria, o era de la victoria, no sé, yo compro la ropa interior en los veinte duros, ahora chino todoauneulo. La familia de Shari es muy antigua y muy hortera, no la dejan ni conducir, ni trabajar, ni destaparse la cara, ni hablar con nadie que no sea de la familia. Pero vamos al grano, los niños se quieren casar, se conocieron no sé si a través de bluetooth, diente azul, o de un chat. -¿Hay una función anti-ripios en Word?- Pero tampoco son idiotas y no se van a casar sin consentimiento para que los deshereden a dos bandas. Las dos familias tienen claro que la boda es inevitable , así que han quedado en el lujoso restaurante Doha, que es propiedad del padre de la niña, para conocerse un poco más, reconciliarse en lo posible y empezar con los preparativos. Una legión de camareros de todo el Oriente próximo y lejano corre desenfrenadamente para preparlo todo, velas, flores, cristalerías, cuberterías, mantelerías, hoy viene el dueño, Beduín Rey Rico, Bedu para los amigos, que también es dueño de la cadena de gasolineras más grande de la ciudad. Es rico, rico riquísimo y vive como un rey, el problema es que le debe un favor a un cura amargado, que se llama Uajabí, de cuando un abuelo suyo empezó a hacer fortuna, y el cura manda mucho y tiene muy mal genio. Dicen que a veces le dice lo que debe y no debe hacer, hasta tiene matones que Bedu le presta para contolar la moral y prevenir el vicio en la ciudad.El cura le ha cerrado todos los garitos a los evangelistas y le ha cortado las manos a los testigos de Jehová sabiendo que con el muñón es imposible darle a una sola tecla del porterillo electrónico, y al tocar muchas se creen que es publicidad y no les abren. Por otro lado,Bedu, para la cosa del papeleo y para que no le roben en las gasolineras es íntimo del Alcalde y del Jefe de la Poli-CIA desde que era un muchacho. También tiene su lado oscuro el Bedu, porque cuando un primo suyo lejano que se llama Talib An traficaba con heroína y le iba bien el negocio, Bedu lo invitó a comer a su casa y lo presentó en sociedad. A ese le llaman el estudiante, porque escondía la pistola en un libro, y está desaparecido desde que le quemó al alcalde la nave que tiene en un polígono industrial y le destrozó el chalet de la playa al director de poli-CIA. Al Alcalde y al jefe de la poli-CIA no les hizo ninguna gracia y casi le confiscan las gasolineras a Bedu, pero Bedu prometió darles mas talonarios de vales de gasolina y las aguas volvieron a su cauce. En realidad las cosas quedaron mejor aún para Bedu, porque las gasolineras que confiscaron al final fueron las de un competidor suto del otro lado del río que no tenía nada que ver con el asunto pero que era muy peleón y además no regalaba vales de gasolina a nadie. El alcalde y el jefe de poli-CIA son tíos del enclenque del padre de Declan, Woody,que es de buena familia, pero que últimamente está muy mal de dinero, y a Bedu no le gusta que su princesa se case con el hijo de un muerto de hambre, pero lo va aceptar, porque sabe que es buen chaval, y no le conviene contrariar a sus tíos, que también tienen su lado violento, macarra e impredecible. Woody, el padre de Declan, escribe guiones de películas muy filosóficas y no se come una rosca porque no le aceptan ningún guión que no tenga tiros y persecuciones, que parece ser una moda interminable. Ha pensado en pedirle a sus tíos que vayan a hacerle presión a Bedu porque piensa que más que un empresario es un mafioso peligroso y no quiere que entre en la familia si no cambia sus hábitos. Pero no se atreve, no porque sea un canijo y un pusilánime, que lo es, sino porque si se enfada Bedu le van a quitar los talonarios de vales de gasolina que de siempre le llegan a través de sus tíos,el alcalde y el director de poli-CIA. Y en el fondo no le gusta pedirles favores a sus tíos porque tienen unos calabozos muy raros donde ha escuchado que se hacen fotos con presos desnudos y practican un deporte que se llama water-boarding; Woody como es muy urbanita, no sabe muy bien qué deporte náutico sera ese. Los camareros del restaurante Doha no dan una porque les tiemblan las manos, los cubiertos están doblados y ya han roto catorce copas, y es natural porque si algo sale mal no les devolverán el pasaporte que está guardado en la caja fuerte de la gasolinera matriz, ni le pagarán los cuatro meses que les deben, y aunque la mayoría duerme en los cuartos de baños de las gasolineras (para que no ataquen las cámaras frigoríficas del restaurante), están contentos, porque por las mañanas se desayunan una bolsa de pan de molde mojada en un litro de yogur subvecionado, y hambre, lo que se dice hambre, la verdad, no pasan. El peligro está en que el cura los vea poniéndole un incienso a una estampita de Ganesh, entonces pueden rodar cabezas, y no es una metáfora. Bedu no sabe que ponerse, está nervioso, y a él hay pocas cosas que le quiten la paz, pero es que después de tantos años con el mundo a sus pies tiene que tragar, y se conoce, sabe que no siempre puede controlarse, y si lo estropea todo, el muerto de hambre de Woody, aunque es un don nadie, si se siente humillado o despreciado escribirá en el periódico de la ciudad lo que todo el mundo sabe pero nadie se ha atrevido a contar jamás.
TENSA CENA EN DOHA (CONTINUACIÓN DEL CUENTO)
El traje que le han puesto a Declan no le está ni grande, ni pequeño, pero le queda como a un espantapájaros. Hay algo que se nota en los que no se han puesto un traje en su vida que ningún modisto o sastre podría explicar correctamente, pero se le nota, y mucho. Su madre, Jaqueline Rousseau, ha hecho todo lo que ha podido por el niño, y al menos ha conseguido que le corten las rastas. Declan anda por el suelo recogiendo sus serpientes gordas de pelo porque se ha empeñado en guardarlas en una caja de zapatos para que se las vuelvan a pegar el siguiente verano, dice que sin ellas no se atrevería a aparecer ante sus amigos en la playa.
Woody está en el espejo del cuarto de baño intentando anudarse una pajarita enorme, él cree que le queda muy bien y nadie le ha dicho nunca que le hace parecer un palillo con un lazo de regalo. Esta ensimismado en sus pensamientos y no atina a encontrar el broche, está sorprendido, no entiende porqué está tan tranquilo, quizá sea la experiencia, es un intelectual, un experto en palabras bellas y huecas, en cenas e interminables charlas de mesa y sobremesa, su repertorio de comentarios ingeniosos, anécdotas, chistes y ocurrencias puede cubrir de bálsamo y ternura casi de manera automática cualquier imprevisto, suavizar cualquier enfrentamiento o animar a un comensal muerto o autista.
- Ha llamado la tía Apostasía, que dice que viene a la cena.- acaba de gritar Jaqueline desde el cuarto del niño.
Woody no contesta, pero la noticia es un terremoto que se ha tragado toda su paz.
-Te has enterado- vuelve a preguntar Jaqui pacientemente, como se hace en esas conversaciones domésticas a gritos en las que no sabes si te contestarán porque no tienes ni idea de a que distancia está el otro, y hay que dejar tiempo al sonido para que viaje y si llega, más tiempo para que sea descifrado.
-Que siiiií- responde Woody con toda la fuerzas que le permiten sus pulmoncillos y con un genio que sólo había sacado de paseo tres o cuatro veces en toda su vida.
La catástrofe que es una familia (palabras de Zorba el griego),y más dos y peleadas
está asegurada porque Woody sabe que la tía Apostasía no se callará, no se ha callado nada en toda su vida, por eso es una solterona atea que vive sola con quince gatos, cuatro perros enormes y más de cien mil libros. La tía Aposti es el alma y la matriarca de la familia, y sería inútil cualquier resistencia a su decisión. Se hizo monja muy joven y estuvo muchos años de misionera por el mundo, hasta que en la India conoció a un Jesuita que le había quitado el hambre a una docena de pueblos, cosa de la que también podría alardear Bedu. Tuvieron un romance que aparece en su libro "Memorias de India", y a raíz de aquello el jesuita se salió de cura pero siguió en sus mismas tareas, y ella se volvió a casa y se dedicó a escribir, envejecer, y a comprar sacos de pienso para animales.
La mansión de Bedu es gigantesca y es un mundo aparte que tiene algo de paraíso, porque toda su fiereza en el mundo exterior se queda en las puertas de la misma manera que las armas de los ejércitos romanos se quedaban siempre a las puertas de la ciudad, y dentro de los muros es un pan y un payaso. Bedu está inmovil delante del espejo y ya sabe que ponerse y tres criados se lo están poniendo, su más sencilla túnica blanca de gala, la que no tiene ningun adorno.
- Traedme la daga de mi abuelo- pide serenamente, todas las guerras parece que ya empezaron y acabaron, esta vez sólo en su cabeza. No ha pedido como siempre su daga favorita incrustada de diamantes y piedras preciosas, no quiere presumir, de qué serviría impresionar a un pobre, tampoco quiere aparentar mal gusto de nuevo rico, y la daga de cobre de su abuelo, con esos toques elegantes de óxido verde le darán el toque que busca de auténtico, de aborigen, de un hombre del pueblo que ha llegado lejos. Ahora está en paz, y eso que el cura ha dicho que viene a la cena. Está acostumbrado a que se meta en todo, y le da tranquilidad porque conociéndolo sabe que controlará la situación y mandará a callar a todo el mundo diciendo frases que siempre empiezan por "nuestro Dios el" más un epiteto hermoso, pero dicho con una autoridad que parece que Dios sea suyo, y él sólo que tendrá que asentir como un sabio que confirma a otro sabio.Ya se ha puesto en lo peor, ya ha aceptado los escenarios más desfarovables. El alcalde y el director de poli-CIA no van a aparecer porque tampoco quiren tomar partido por nadie si algo sale mal, y además ellos ya tienen bastante con intentar casar a sus hijas drogadictas. Ahora sólo queda disfrutar del cordero a la brasa que ha encargado, sabor y tradición en grado sumo garantizados. También ha encargado a los cocineros unos rodaballos gigantes en papillote de hojas de plátano aromatizados con un ajo tierno y unas hojitas de lemongrass. Sabe que es infalible para los paladares delicados, tal como quedó demostrado en otra ocasión con las remilgadas esposas del alcalde y el director de poli-CIA. No era una noche para experimentos.
Ya llega la familia de Declan en el hammer que le han pedido prestado a su tío el poli-CIA, Woody, para variar, queda ridículo porque sólo se le ve la frente y parece un niño que le ha robado el coche a su padre, cuando lo que él quería era parecer duro y firme en aquella noche difícil, y sobre todo no dar la nota con su toyota desvencijado, además habría sido imposible entrenar en poco tiempo al imponente portero punjabi para que lo aparcara, porque la marcha atrás tiene un truco para que no rasque y la primera no va, y hay que salir en segunda acelerando mucho.
Toda la familia de Bedu, más el cura, están ya esperando en fila a la manera de las grandes recepciones, se saludan todos cortésmente y en menos de un minuto pasan todos al inmenso reservado circular. Bedu se dirige a su llamativo sillón dorado con terciopelo verde qué fue trono de un monarca absoluto afeminado y francés, pero absolutista. Mientras se va sentado ceremoniosamente, Bedu se da cuenta inmediatamente de que algo no va bien. El cura ha leído todos los libros de poesía de la tía Apostasía, y esta paralizado ante su visión. Era mucho mejor de lo que había fantaseado, ella sería atea pero el cura podía ver en ella a un verdadero ser espiritual, una mística serena con el aroma y la fuerza de lo divino. Ella era el ejemplo vivo de la espiritualidad que había querido imponer a la fuerza en la ciudad. Si todos fueran como ella no andaría atascado todos los fines de semana el puente que lleva al puticlub Bahrain al otro lado de la ciudad, lejos de su control. Bedu lo mira, en circustancias normales esa mirada fija habría bastado para que el cura actuara inmediatamente, pero el cura sólo tiene ojos para Aposti y su sencillo y recatado vestido. Las mujeres y los niños pequeños se iban a sentar aparte, pero Aposti ha tomado el control de la situación, y con la misma libertad y naturalidad del que está en un chiringuito de playa ha juntado todas las mesas hasta conseguir una bella y enorme herradura. Los camareros andan desorientados y obedecen al que habla más fuerte, igual que han hecho siempre. La cena ha empezado, y todo va bien porque todos van descubriendo que en realidad se agradan, y nadie se ha atrevido a hablar de lo que venían a hablar. Los pies de Declan y Shari están con un zapato menos y se rozan tan fuerte que el nylon de las medias está a punto de prenderse en llamas. Platos y platos, risas y blablá sin fin, y cafe y copa, bueno, copa no, y puros. Bedu y Woody están pensando lo mismo porque se acerca el fin y nadie ha dicho ni mu de la boda: una fecha, un lugar, Bedu paga y a casar a los niños. Bedu esperaba que el cura hiciera un discurso para impedir que la tía Aposti fuera a la boda, y que hubieran ejercido su doble papel del poli bueno y el poli malo, pero así también valía, aunque el esperaba haber conseguido imponer algunas condiciones y sentir su poder. El cura sigue fuera de combate y Bedu está a punto de proponer un brindis de té verde para sellar el compromiso y abrazar a Woody en el acto final. Woody estaba esperando exactamente el mismo curso de acción, cuando la tía Aposti se levantó adelantandose al tiempo que le quitaba un vaso de té al camarero que se dirigía hacia su jefe con la bandeja. Bedu presintió el peligro y el desastre. En primer lugar las mujeres no debían haberse sentado en esa mesa, segundo no deberían hablar en voz alta, y por último, si el cura no hubiera estado como drogado toda la cena, Aposti jamás debería levantar el brazo como lo estaba haciendo para empezar un discurso que se avecinaba en uno o dos segundos.
- Queridos todos:...- dijo Aposti con tal énfasis que consiguió un silencio instantáneo- Ahora que ya somos familia...- ese era justo el inicio de discurso que tenía preparado Bedu, se lo acababan de fastidiar-...podemos hablar en confianza, como si fuéramos una sola sangre, querido Bedu, tu poder es grande y nadie lo discute, sólo creemos que tu majestad será más grande si no eres tan severo, si no le cortas cada semana la cabeza a dos ciudadanos, de los cuales uno es un emigrante pobre que vive y trabaja a tu servicio en tus estaciones de servicio, y algunos son mujeres y otros niños, si permites que convivan las religiones como en los tiempos dorados de Al-Ándalus, si...
Y así siguió la tía Aposti sonrojando y enfureciendo a Bedu que le hubiera lanzado su propia daga al cura que seguía absorto y mutando para siempre en su sentimiento y pensamiento. Y Shari y Declan se casaron y fueron felices, la lástima es que todo ésto que les cuento en este cuento ocurrió en un futuro lejano, muy, muy lejano...

19 comentarios:
Coño, empezamos con un ripio. Declan es un joven que se cree jipi y muy moderno, pero hay que reconocer que tiene muchas virtudes, es cultivado y sobre todo tiene buena intención, el problema es que no se entera de nada porque en muchos países no lo dejan entrar, y siempre está dando vueltas por el mismo barrio fino, y como Sidharta en el chalet de su padre no tiene ni idea de que el mundo es un océano de hambre, enfermedad, esclavitud, corrupción y miseria moral. Shari es una chica muy guapa y está cañón, aunque eso casi da igual porque siempre va de negro de la cabeza a los pies y lo único que enseña son sus ojos turquesas color del Golfo de Arabia. Casi siempre se porta bien, menos aquella vez que se escapó con Nancy Ajram y unas amigas, y estuvo dando vueltas por Beirut cuatro días con sus noches en un descapotable cerrando todos los garitos. Menos mal que un cirujano amigo de su padre le recosió el himen con un zurcido mágico y todo quedó arreglado. Dicen que debajo de la sábana negra lleva una ropa interior muy cara que se llama el secreto de victoria, o era de la victoria, no sé, yo compro la ropa interior en los veinte duros, ahora chino todoauneulo. La familia de Shari es muy antigua y muy hortera, no la dejan ni conducir, ni trabajar, ni destaparse la cara, ni hablar con nadie que no sea de la familia. Pero vamos al grano, los niños se quieren casar, se conocieron no sé si a través de bluetooth, diente azul, o de un chat. -¿Hay una función anti-ripios en Word?- Pero tampoco son idiotas y no se van a casar sin consentimiento para que los deshereden a dos bandas. Las dos familias tienen claro que la boda es inevitable , así que han quedado en el lujoso restaurante Doha, que es propiedad del padre de la niña, para conocerse un poco más, reconciliarse en lo posible y empezar con los preparativos. Una legión de camareros de todo el Oriente próximo y lejano corre desenfrenadamente para preparlo todo, velas, flores, cristalerías, cuberterías, mantelerías, hoy viene el dueño, Beduín Rey Rico, Bedu para los amigos, que también es dueño de la cadena de gasolineras más grande de la ciudad. Es rico, rico riquísimo y vive como un rey, el problema es que le debe un favor a un cura amargado, que se llama Uajabí, de cuando un abuelo suyo empezó a hacer fortuna, y el cura manda mucho y tiene muy mal genio. Dicen que a veces le dice lo que debe y no debe hacer, hasta tiene matones que Bedu le presta para contolar la moral y prevenir el vicio en la ciudad.El cura le ha cerrado todos los garitos a los evangelistas y le ha cortado las manos a los testigos de Jehová sabiendo que con el muñón es imposible darle a una sola tecla del porterillo electrónico, y al tocar muchas se creen que es publicidad y no les abren. Por otro lado,Bedu, para la cosa del papeleo y para que no le roben en las gasolineras es íntimo del Alcalde y del Jefe de la Poli-CIA desde que era un muchacho. También tiene su lado oscuro el Bedu, porque cuando un primo suyo lejano que se llama Talib An traficaba con heroína y le iba bien el negocio, Bedu lo invitó a comer a su casa y lo presentó en sociedad. A ese le llaman el estudiante, porque escondía la pistola en un libro, y está desaparecido desde que le quemó al alcalde la nave que tiene en un polígono industrial y le destrozó el chalet de la playa al director de poli-CIA. Al Alcalde y al jefe de la poli-CIA no les hizo ninguna gracia y casi le confiscan las gasolineras a Bedu, pero Bedu prometió darles mas talonarios de vales de gasolina y las aguas volvieron a su cauce. En realidad las cosas quedaron mejor aún para Bedu, porque las gasolineras que confiscaron al final fueron las de un competidor suto del otro lado del río que no tenía nada que ver con el asunto pero que era muy peleón y además no regalaba vales de gasolina a nadie. El alcalde y el jefe de poli-CIA son tíos del enclenque del padre de Declan, Woody,que es de buena familia, pero que últimamente está muy mal de dinero, y a Bedu no le gusta que su princesa se case con el hijo de un muerto de hambre, pero lo va aceptar, porque sabe que es buen chaval, y no le conviene contrariar a sus tíos, que también tienen su lado violento, macarra e impredecible. Woody, el padre de Declan, escribe guiones de películas muy filosóficas y no se come una rosca porque no le aceptan ningún guión que no tenga tiros y persecuciones, que parece ser una moda interminable. Ha pensado en pedirle a sus tíos que vayan a hacerle presión a Bedu porque piensa que más que un empresario es un mafioso peligroso y no quiere que entre en la familia si no cambia sus hábitos. Pero no se atreve, no porque sea un canijo y un pusilánime, que lo es, sino porque si se enfada Bedu le van a quitar los talonarios de vales de gasolina que de siempre le llegan a través de sus tíos,el alcalde y el director de poli-CIA. Y en el fondo no le gusta pedirles favores a sus tíos porque tienen unos calabozos muy raros donde ha escuchado que se hacen fotos con presos desnudos y practican un deporte que se llama water-boarding; Woody como es muy urbanita, no sabe muy bien qué deporte náutico sera ese. Los camareros del restaurante Doha no dan una porque les tiemblan las manos, los cubiertos están doblados y ya han roto catorce copas, y es natural porque si algo sale mal no les devolverán el pasaporte que está guardado en la caja fuerte de la gasolinera matriz, ni le pagarán los cuatro meses que les deben, y aunque la mayoría duerme en los cuartos de baños de las gasolineras (para que no ataquen las cámaras frigoríficas del restaurante), están contentos, porque por las mañanas se desayunan una bolsa de pan de molde mojada en un litro de yogur subvecionado, y hambre, lo que se dice hambre, la verdad, no pasan. El peligro está en que el cura los vea poniéndole un incienso a una estampita de Ganesh, entonces pueden rodar cabezas, y no es una metáfora. Bedu no sabe que ponerse, está nervioso, y a él hay pocas cosas que le quiten la paz, pero es que después de tantos años con el mundo a sus pies tiene que tragar, y se conoce, sabe que no siempre puede controlarse, y si lo estropea todo, el muerto de hambre de Woody, aunque es un don nadie, si se siente humillado o despreciado escribirá en el periódico de la ciudad lo que todo el mundo sabe pero nadie se ha atrevido a contar jamás. El traje que le han puesto a Declan no le está ni grande, ni pequeño, pero le queda como a un espantapájaros. Hay algo que se nota en los que no se han puesto un traje en su vida que ningún modisto o sastre podría explicar correctamente, pero se le nota, y mucho. Su madre, Jaqueline Rousseau, ha hecho todo lo que ha podido por el niño, y al menos ha conseguido que le corten las rastas. Declan anda por el suelo recogiendo sus serpientes gordas de pelo porque se ha empeñado en guardarlas en una caja de zapatos para que se las vuelvan a pegar el siguiente verano, dice que sin ellas no se atrevería a aparecer ante sus amigos en la playa.
Woody está en el espejo del cuarto de baño intentando anudarse una pajarita enorme, él cree que le queda muy bien y nadie le ha dicho nunca que le hace parecer un palillo con un lazo de regalo. Esta ensimismado en sus pensamientos y no atina a encontrar el broche, está sorprendido, no entiende porqué está tan tranquilo, quizá sea la experiencia, es un intelectual, un experto en palabras bellas y huecas, en cenas e interminables charlas de mesa y sobremesa, su repertorio de comentarios ingeniosos, anécdotas, chistes y ocurrencias puede cubrir de bálsamo y ternura casi de manera automática cualquier imprevisto, suavizar cualquier enfrentamiento o animar a un comensal muerto o autista.
- Ha llamado la tía Apostasía, que dice que viene a la cena.- acaba de gritar Jaqueline desde el cuarto del niño.
Woody no contesta, pero la noticia es un terremoto que se ha tragado toda su paz.
-Te has enterado- vuelve a preguntar Jaqui pacientemente, como se hace en esas conversaciones domésticas a gritos en las que no sabes si te contestarán porque no tienes ni idea de a que distancia está el otro, y hay que dejar tiempo al sonido para que viaje y si llega, más tiempo para que sea descifrado.
-Que siiiií- responde Woody con toda la fuerzas que le permiten sus pulmoncillos y con un genio que sólo había sacado de paseo tres o cuatro veces en toda su vida.
La catástrofe que es una familia (palabras de Zorba el griego),y más dos y peleadas
está asegurada porque Woody sabe que la tía Apostasía no se callará, no se ha callado nada en toda su vida, por eso es una solterona atea que vive sola con quince gatos, cuatro perros enormes y más de cien mil libros. La tía Aposti es el alma y la matriarca de la familia, y sería inútil cualquier resistencia a su decisión. Se hizo monja muy joven y estuvo muchos años de misionera por el mundo, hasta que en la India conoció a un Jesuita que le había quitado el hambre a una docena de pueblos, cosa de la que también podría alardear Bedu. Tuvieron un romance que aparece en su libro "Memorias de India", y a raíz de aquello el jesuita se salió de cura pero siguió en sus mismas tareas, y ella se volvió a casa y se dedicó a escribir, envejecer, y a comprar sacos de pienso para animales.
La mansión de Bedu es gigantesca y es un mundo aparte que tiene algo de paraíso, porque toda su fiereza en el mundo exterior se queda en las puertas de la misma manera que las armas de los ejércitos romanos se quedaban siempre a las puertas de la ciudad, y dentro de los muros es un pan y un payaso. Bedu está inmovil delante del espejo y ya sabe que ponerse y tres criados se lo están poniendo, su más sencilla túnica blanca de gala, la que no tiene ningun adorno.
- Traedme la daga de mi abuelo- pide serenamente, todas las guerras parece que ya empezaron y acabaron, esta vez sólo en su cabeza. No ha pedido como siempre su daga favorita incrustada de diamantes y piedras preciosas, no quiere presumir, de qué serviría impresionar a un pobre, tampoco quiere aparentar mal gusto de nuevo rico, y la daga de cobre de su abuelo, con esos toques elegantes de óxido verde le darán el toque que busca de auténtico, de aborigen, de un hombre del pueblo que ha llegado lejos. Ahora está en paz, y eso que el cura ha dicho que viene a la cena. Está acostumbrado a que se meta en todo, y le da tranquilidad porque conociéndolo sabe que controlará la situación y mandará a callar a todo el mundo diciendo frases que siempre empiezan por "nuestro Dios el" más un epiteto hermoso, pero dicho con una autoridad que parece que Dios sea suyo, y él sólo que tendrá que asentir como un sabio que confirma a otro sabio.Ya se ha puesto en lo peor, ya ha aceptado los escenarios más desfarovables. El alcalde y el director de poli-CIA no van a aparecer porque tampoco quiren tomar partido por nadie si algo sale mal, y además ellos ya tienen bastante con intentar casar a sus hijas drogadictas. Ahora sólo queda disfrutar del cordero a la brasa que ha encargado, sabor y tradición en grado sumo garantizados. También ha encargado a los cocineros unos rodaballos gigantes en papillote de hojas de plátano aromatizados con un ajo tierno y unas hojitas de lemongrass. Sabe que es infalible para los paladares delicados, tal como quedó demostrado en otra ocasión con las remilgadas esposas del alcalde y el director de poli-CIA. No era una noche para experimentos.
Ya llega la familia de Declan en el hammer que le han pedido prestado a su tío el poli-CIA, Woody, para variar, queda ridículo porque sólo se le ve la frente y parece un niño que le ha robado el coche a su padre, cuando lo que él quería era parecer duro y firme en aquella noche difícil, y sobre todo no dar la nota con su toyota desvencijado, además habría sido imposible entrenar en poco tiempo al imponente portero punjabi para que lo aparcara, porque la marcha atrás tiene un truco para que no rasque y la primera no va, y hay que salir en segunda acelerando mucho.
Toda la familia de Bedu, más el cura, están ya esperando en fila a la manera de las grandes recepciones, se saludan todos cortésmente y en menos de un minuto pasan todos al inmenso reservado circular. Bedu se dirige a su llamativo sillón dorado con terciopelo verde qué fue trono de un monarca absoluto afeminado y francés, pero absolutista. Mientras se va sentado ceremoniosamente, Bedu se da cuenta inmediatamente de que algo no va bien. El cura ha leído todos los libros de poesía de la tía Apostasía, y esta paralizado ante su visión. Era mucho mejor de lo que había fantaseado, ella sería atea pero el cura podía ver en ella a un verdadero ser espiritual, una mística serena con el aroma y la fuerza de lo divino. Ella era el ejemplo vivo de la espiritualidad que había querido imponer a la fuerza en la ciudad. Si todos fueran como ella no andaría atascado todos los fines de semana el puente que lleva al puticlub Bahrain al otro lado de la ciudad, lejos de su control. Bedu lo mira, en circustancias normales esa mirada fija habría bastado para que el cura actuara inmediatamente, pero el cura sólo tiene ojos para Aposti y su sencillo y recatado vestido. Las mujeres y los niños pequeños se iban a sentar aparte, pero Aposti ha tomado el control de la situación, y con la misma libertad y naturalidad del que está en un chiringuito de playa ha juntado todas las mesas hasta conseguir una bella y enorme herradura. Los camareros andan desorientados y obedecen al que habla más fuerte, igual que han hecho siempre. La cena ha empezado, y todo va bien porque todos van descubriendo que en realidad se agradan, y nadie se ha atrevido a hablar de lo que venían a hablar. Los pies de Declan y Shari están con un zapato menos y se rozan tan fuerte que el nylon de las medias está a punto de prenderse en llamas. Platos y platos, risas y blablá sin fin, y cafe y copa, bueno, copa no, y puros. Bedu y Woody están pensando lo mismo porque se acerca el fin y nadie ha dicho ni mu de la boda: una fecha, un lugar, Bedu paga y a casar a los niños. Bedu esperaba que el cura hiciera un discurso para impedir que la tía Aposti fuera a la boda, y que hubieran ejercido su doble papel del poli bueno y el poli malo, pero así también valía, aunque el esperaba haber conseguido imponer algunas condiciones y sentir su poder. El cura sigue fuera de combate y Bedu está a punto de proponer un brindis de té verde para sellar el compromiso y abrazar a Woody en el acto final. Woody estaba esperando exactamente el mismo curso de acción, cuando la tía Aposti se levantó adelantandose al tiempo que le quitaba un vaso de té al camarero que se dirigía hacia su jefe con la bandeja. Bedu presintió el peligro y el desastre. En primer lugar las mujeres no debían haberse sentado en esa mesa, segundo no deberían hablar en voz alta, y por último, si el cura no hubiera estado como drogado toda la cena, Aposti jamás debería levantar el brazo como lo estaba haciendo para empezar un discurso que se avecinaba en uno o dos segundos.
- Queridos todos:...- dijo Aposti con tal énfasis que consiguió un silencio instantáneo- Ahora que ya somos familia...- ese era justo el inicio de discurso que tenía preparado Bedu, se lo acababan de fastidiar-...podemos hablar en confianza, como si fuéramos una sola sangre, querido Bedu, tu poder es grande y nadie lo discute, sólo creemos que tu majestad será más grande si no eres tan severo, si no le cortas cada semana la cabeza a dos ciudadanos, de los cuales uno es un emigrante pobre que vive y trabaja a tu servicio en tus estaciones de servicio, y algunos son mujeres y otros niños, si permites que convivan las religiones como en los tiempos dorados de Al-Ándalus, si...
Y así siguió la tía Aposti sonrojando y enfureciendo a Bedu que le hubiera lanzado su propia daga al cura que seguía absorto y mutando para siempre en su sentimiento y pensamiento. Y Shari y Declan se casaron y fueron felices, la lástima es que todo ésto que les cuento en este cuento ocurrió en un futuro lejano, muy, muy lejano...
Mutawakil, explica por favor el sentido de tu entrada. ¿O es que eres Pierre Menard, autor del Quijote?
Mutawakil: Si que eres bien desocupado, definitivamente necesitas tratamiento psiquiátrico...
Jajajajaja...eso se llama tener tiempo en el curro, jajajaja...
Vaya bajada de pantalones Crispal, por que no lo publica el amigo este en su blog? Pero que cojones es esto? Que pasa, que no te atreves a decir que no...Si tan poeta y tan listo es por que no lo lee nadie que tiene que recurrir a ti que eres un centrista de garrafón?
Jajajaja, claro que si Mutawakil, bien hecho!
No entiendo nada de este cuento, no sale gente comiendo perros ni nada.
Además me parece un mierdón de cuidado.
Saludos, pero cambie de temas.
Destructor: ¡qué bien que vuelvas por tus fueros!¡Cuánto te he echado de menos!
¡Crispal miente!, nunca se casaron
El problema es el de siempre ¡CRISPAL MIENTE!, ¡LA MONJA MIENTE!
¿Alguien se ha tomado la molestia de leerse el cuento? A mí me ha hecho gracia y me ha gustado. En fin, no sé, no esperaba reacciones así.
Muchas gracias Crispal. Sólo quería hacer una alegoría efervescente de un informe de amnistía internacional aliñado con geopolítica reciente. Aún falta, pero los niños se casarán, es inevitable.
un abrazo desde el contenedor,
el tonto del desierto
Crispal, el blog es tuyo pero las imágenes tienen copyright, no hace falta que te diga de qué empresa.
Y van dos seguidas.
Crispal:
Ni se te ocurra poner música, pueden estar los de la SGAE vigilando
Coyote tiene razón, menos mal que quitaste el enlace aquel del himno de España moruno o ahora mismo estarías en Carabanchel.
Vamos, Coyote, vamos a seguir dando caña a Crispal o acabará en brazos del centrismo más anodino o aún peor, del socialismo sevillano!!
Por cierto, lo que dicen Jose y Coyote es verdad...
Juá, me encanta la pandilla de comentators.Como dicen en Irlanda, llámame lo que quieras pero no me llames temprano.
Un anarquista tranquilo que ha probado la carne de perro y de gato.
Sol, Feliz Navidad para ti también y que pases unos maravillosos días de vacaciones.
Un abrazo.
¡¡¡NOOOOOOOOOOOOOO!!!
Destructor, lo acabo de ver claro:
Coge el muñeco-logo de Crispal.
Quítale el peluquín, las gafas y el bigote con los que se disfrazan los m alos espías y... ¿quien nos queda?: MANUEL CHAVES
Tienes razón: está mutando a lo peor del socialismo sevillano.
¡Huye de allí, Crispal!, ¡aún estás a tiempo!
¡INCLUSO PEOR!
Quítale el peluquín y el bigote, ¿quien nos queda?: MONTILLA.
Simplemente me paso por tu blog para desearte Feliz Navidad!!!
Madre mía, Montilla y Chaves!!!
CriXpal, quedas ahora mismo incluido en mi lista de personajes chungos, estoy por volverte a borrar de los enlaces de mi blog. Que coño, te doy una hora para rectificar tus declaraciones, aclarar si eres primo de Chaves, si hablas peor catalán que el charnego Montilla y aclarar por que dejas que la gente te insulte y luego les traes a tu blog a que te den coba y viceversa.
Pagas a esta gente con dinero de la Junta?
Acláralo o tomaré medidas desde la Plataforma Anti-Crispal.
Hombre, por fin alguien cuerdo!!
El Sr Macías es un auténtico gourmet, por lo que veo.
Que clase de perros ha probado? A que la experiencia fue muy buena?
Es una lucha constante la que mantengo con la gente por hacerla comer perros y mascotas en general.
Un saludo a todos!
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