miércoles, 7 de mayo de 2008

REQUIESCAT IN PACE

Hoy empiezas el primer día de tu vida eterna. Has vuelto al Padre, y aquí nos dejas, a tus hijos, esperando que llegue el día en que volvamos a estar todos juntos: tú, papá y nosotros.

Dios quiso (o para los no creyentes, la casualidad, aunque la vida me ha enseñado que la casualidad no existe y todo gira porque Alguien mueve los hilos) que tu agonía coincidiera con la celebración de la comunión de mi hija pequeña. Así tuve ocasión de estar en Madrid y pude visitarte en el hospital justo antes de que te marcharas. Verte allí, en el box (palabra que aprendí sobre la marcha), luchando por ganar tu última batalla al tiempo, fue una experiencia difícil. Estabas inconsciente, en coma me dijeron, intentando atrapar el oxígeno que te llegaba por la mascarilla como boquea un pez que sacas del agua. Al verte así, agonizando, recordé cómo eras años atrás, cuando el Alzheimer no había posado sus sucias garras en tu cuerpo menudo.

Tú llenabas el mundo a tu paso. Tu presencia siempre alegre, a pesar de no ser ajena al sufrimiento, era un ejemplo para todos nosotros. Te vimos siempre con una sonrisa en los labios, dándole gracias a Dios por todo lo bueno y todo lo malo que te ocurría. Si era algo bueno se lo agradecías por darnos cosas buenas. Si era algo malo nos enseñaste a agradecer a Dios que Él sólo prueba a los que ama. Y así, cada día, hiciste que tu fe siguiera en nosotros como el madero al que se aferra el náufrago en alta mar.

Te recuerdo rezando cada noche arrodillada a los pies de tu cama frente al cuadro de la Virgen con el Niño. Una vieja promesa que Le hiciste te condenó a rezar así el rosario cada noche. Y nunca dejaste de hacerlo. Estoy seguro de que rezabas por todos nosotros, por nuestras vidas y familias, para que no nos apartáramos nunca del camino recto. Y creo que lo has conseguido. Tu fe nos ha salvado.

Y ahora que ves a Dios cara a cara estoy seguro de que no dejarás de importunarle para pedirle por todos nosotros. Y Él, que te conoce mejor que nadie, derramará sobre nosotros Su misericordia. Y seguiremos viviendo cada día, como si nada hubiera pasado, inmersos en los asuntos cotidianos, los viajes, el trabajo, los niños, los colegios, la hipoteca, etc. Todo seguirá igual, pero todos sabemos ahora que tú estás allí con papá, esperándonos, velando para que nuestros pasos sean seguros. Y todos esperamos que algún día volvamos a estar todos juntos como antaño.

Descansa en paz, mamá, y que Dios te bendiga.

25 comentarios:

Anónimo dijo...

Glups, Crispal, ¡ánimo y fortaleza!

Rezo por tu madre, por tí y por todos vosotros.

Un abrazo,

Sambenito

Shasta dijo...

Lo siento mucho, Crispal.
Ánimo.

Anónimo dijo...

Lo siento mucho. Mi más sentido pésame. Hace trece años pasé por lo mismo.

Rezaremos por ella

Elentir dijo...

Lo siento muchísimo, Crispal. Ten mucho ánimo, tú y los tuyos. Y no dudes de que tu madre estará en el cielo, leyéndote y sintiéndose orgullosa de su hijo.

Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Mi más sincero pésame, Crispal.

alfonso dijo...

Lo siento.
Rezo por tu madre y por vosotros.

Antecedente dijo...

Ya ve al Padre.

Mi más sentido pésame para ti y los tuyos. Rezamos por vosotros.

Un fuerte abrazo.

Embajador dijo...

Mis oraciones con todos vosotros.

Un fuerte abrazo de tu amigo:

Embajador

rojobilbao dijo...

Me quedo triste por tí,pero me alegra saber que tu madre ya no sufre, sino que se emociona con tu post y saber que hará por tí, más aún de lo que hiciera en vida.

Hermoso post.Rezo por vosotros.

Conrad López dijo...

Alégrate por ella y por todos. Descánse en paz.

Un abrazo.

Anónimo dijo...

Qué bonito el fondo que hay en tu post. Un cálido abrazo,

Sweet Sue

Mike dijo...

Ella estará bien ahora. Quedaros en la familia con lo bueno. Con sus enseñanzas, su ejemplo y su recuerdo.

Recuerda que, incluso en estos momentos tan amargos, pordemos aprender cosas que quedarán para nuestro progreso espiritual.

Que Dios os bendiga a todos.

Anónimo dijo...

La gente nos deja pero siempre queda algo en el corazón de los que nos quedamos. Lo siento, sinceramnete.

JAIDACU dijo...

Me has emocionado. Leyendo tu post recuerdo toda su vida antes del Alzheimer. Pero también recuerdo su agonía y la cara de paz que tenía en el tanatorio tras elevarse al cielo. Creo que debemos dar gracias a Dios por ella, marcó nuestras vidas con su ejemplo y nos demostró que somos importantes porque recibimos el amor de Dios. Nada es casual yu ahora, cunado puedo vover a hablarle, me doy cuenta de cuanto bien he recibido al ver su resignación crsitiana, en toda su vida, no sólo antes del Alzheimer, sino también cuando esta enfermedad se apoderó de su cabeza. Un abrazo hermano, y ánimo que en breve estaremos todos con ella y nuestro padre

Anónimo dijo...

Esta noche, antes de dormir, rezaré por vosotros.

Pedro Fernández Barbadillo

Crispal dijo...

Muchas gracias a todos por vuestras palabras de ánimo. La verdad es que era una muerte anunciada hace ya tiempo y no nos ha cogido por sorpresa. Creo sinceramente que ha sido lo mejor para ella porque por fin puede descansar en presencia del Padre.
Una cosa sí me gustaría pediros: disfrutad de vuestros padres los que podáis. Ellos son vuestra memoria histórica, conocen vuestra vida pasada y la guardan en sus corazones. Cuando pierdes esto pierdes una gran parte de ti mismo.

Un abrazo a todos y muchas gracias.

Dwight dijo...

Me has emocionado. Mucho ánimo en estas duras horas.

Un fuerte abrazo, y por aquí andamos

Persio dijo...

Fuerza y ánimo para toda tu familia, Crispal. Los que seguimos aquí abajo debemos seguir batallando y trasmitiendo el legado.
Un abrazo sentido

Anónimo dijo...

Un abrazo

Isidro

AMDG dijo...

Que en paz descanse, Crispal.

Rezaremos por ella.

Aurora Llavona dijo...

Rezo por tu madre(que seguro ya está en el cielo) y por vosotros.
Ánimo

Gonover dijo...

Crispal, un fuerte abrazo.

Tus palabras me han hecho llorar levemente, y no me da vergüenza decirlo. Es precioso lo que dices.

Además, parece algo que yo mismo hubiese escrito hace ahora casi 11 años, pues es lo mismo que sentí cuando mi padré se marchó.

Lugo liberal dijo...

Un fuerte abrazo, amigo. Un artículo precioso. Eres un oasis en medio de este desierto. Alimentas mi esperanza.

Crispal dijo...

Muchas gracias a todos.
Un abrazo.
Crispal

Anónimo dijo...

Siguen viviendo en vuestros corazones, lo mismo que tú lo harás en el de tu familia y amigos algún día muy lejano.

Gracias por el consejo.

Mucho ánimo y un abrazo.

Una lectora.