viernes, 30 de mayo de 2008

Los estudiantes iraquíes combaten la violencia con la música


Visto en Al Arabiya:

Los niños del Conservatoiro Iraquí de Música y Ballet (Iraq's Music and Ballet School) se enfrentan a múltiples dificultades -desde hombres armados amenazándoles con matar a sus parientes, bombas al pie del camino que hacen el traslado al colegio peligroso hasta fanáticos religiosos que les persiguen- para encontrar su propio antídoto contra la guerra: la música.

"Cuando toco el 'ud desafío la violencia de nuestra sociedad", dice Haneen Imad, de 17 años, refiriéndose a su tradicional laúd árabe al tiempo que toca una vieja canción popular en sus cuerdas. "Cuando oigo el sonido de un helicóptero zumbando sobre mi cabeza toco más fuerte".

El único conservatorio para niños en edad escolar ha estado en declive desde los años 90, cuando las sanciones impuestas por la ONU sobre Iraq por invadir Kuwait destruyeron la economía y dejaron a muchas familias en la pobreza. Pero las cosas fueron mucho peores después de que las fuerzas americanas destronaran al régimen de Saddam Hussein en 2003.

"Tras 2003, los movimientos religiosos empezaron a ganar influencia en la vida iraquí. Esto tuvo un impacto negativo en nosotros", dice la directora Najiha Hamadi a Reuters. "La gente temía por la seguridad de sus niños".

La subida del islamismo fue una consecuencia no buscada de la guerra dirigida por los Estados Unidos de América para expulsar a Saddam, cuyo partido secular, el Baath, había sofocado sin piedad a los movimientos religiosos.

Mientras que muchos islamistas rechazan la idea de imponer sus puntos de vista a punta de pistola, surgieron ataques por parte de la minoría terrorista.

Terroristas shiíes en Basora arrojaron granadas a las tiendas de música. Los islamistas sunníes de Al-Qaeda pusieron bombas en las peluquerías y salones de belleza de mujeres y cortaron los dedos de la gente que fumaba.

La violencia diaria en Baghdad ha puesto en peligro a más de un niño que se dirigía a clase, pero los alumnos y los profesores de esta escuela de un suburbio de Baghdad temen la amenaza añadida de ser atacados por fanáticos religiosos por su amor a la música.

La aparición de una nueva generación de terroristas dirigida a la gente que practica las Artes que ellos consideran "anti-islámicas" ha llevado a varios padres asustados a sacar a sus hijos de la escuela.

De los 200 estudiantes que teníamos en 2006 hemos pasado a 140, dice Hamadi.

La escuela ha sido atacada dos veces - en 2003 una masa de gente la saquearon y en 2004 unos pirómanos quemaron media escuela.

Hamadi dijo que nunca se supo quién estaba detrás de esos ataques. "Toda la escuela quedó inutilizable durante un tiempo tras el incendio, y luego tuvimos que repararla", dijo.

En un amplio salón con espejos la profesora de ballet Zina Akram toca el piano mientras que niños de 6 años practican sus pasos de baile, las niñas con leotardos rosas y los niños con pantalones cortos negros y camisetas blancas.

El Conservatorio de Música y Ballet fue fundado en 1968. Está financiado por el Estado, tiene alumnos sunníes y shiíses y los profesores dicen que el único criterio para ser admitido es tener talento musical.

Los estudiantes también dan clases de asignaturas normales. Solían dar conciertos de música clásica y ballet, pero los profesores dicen que la falta de seguridad ha acabado con eso.

Profesores extranjeros, en su mayoría rusos, llenaban la escuela antiguamente, pero ahora se han marchado todos.

A pesar de las dificultades, la escuela proporciona los instrumentos, trajes de ballet y partituras musicales, y ofrece un escape muy apreciado de la vida diaria a alumnos como Husam Al- Deen, violonchelista de 17 años.


2 comentarios:

Zinar Ala dijo...

Así se comabate la violencia, ¡hurra! a estas chicas.

saludos de la Mancha.

Crispal dijo...

Muchas gracias por tu comentario, Zinar ala. Me pareció una noticia bonita.