Todos los domingos a las 12 de la mañana se produce un milagro en la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Espartinas: la misa de los niños. Allí se organiza una barahúnda de chiquillos que se preparan para la primera comunión. El párroco, un franciscano afable y de infinita paciencia, va explicando a los niños las enseñanzas de Jesús acompañado por dos mujeres que tocan la guitarra y cantan. Las canciones son pegadizas y hacen que todo el mundo participe cantando y dando palmas. La misa es alegre y, sin duda, mucho más efectiva a la hora de transmitir el mensaje divino que las que se producen cada domingo en otras iglesias. El cura no se enfada nunca, y con delicadeza exquisita, explica el Evangelio y les recuerda a los niños que también sus padres pueden asistir a la ceremonia.
Lamentablemente, a veces da la impresión de que algunos de esos niños harán pronto su primera y última comunión.
5 comentarios:
No hay que exagerar. Eso lo arregla Zapatero en cuanto apruebe la ley de la primera comunión por lo civil.
Ignacio
Ríete, pero ya hay gente por aquí que la celebra. Se viste al niño de marinerito, se le lleva a un restaurante, se le dan regalos y se celebra una fiesta con sus amiguitos en toda regla, eso sí, sin pasar por la iglesia.
Olé con la gracia andaluza. Para que luego digan que no innovan.
Menos mal que a ninguno de mis hijos lo han invitado a algo así.
¿Y no les da vergüenza hacer así el ridículo?¡Qué país, qué tropa!,¡qué depresión!
Ignacio
Siento traer malas noticias:
http://blogs.andalunet.com/gonzalo/2009/06/26/fray-jesus/
Saludos.
Gonzalo, no tenía ni idea, menudo palo. Hace ya tiempo que no paso por la iglesia de Espartinas. En fin, estoy seguro de que Dios le ha acogido en su seno. Y gracias por la información.
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