domingo, 27 de febrero de 2011

Nuestro hijo de puta (con perdón).

Estuve en Libia una semana antes del levantamiento del 17 de febrero (aunque había estado ya en noviembre). Entonces nada hacía sospechar todo lo que vino después. Nuestros amigos libios, lógicamente gente cercana al poder, nos tranquilizaban diciendo que en Libia nunca ocurriría algo parecido a lo de Túnez y Egipto. En Libia se estaban dando pasos decididos para la modernización del país. Gaddafi había dejado de ser un "chico malo" y colaboraba con occidente. Tenía mucho dinero y muchas cosas por hacer. Gracias a los buenos oficios de Saif Al-Islam Muammar Al-Gaddafi, hijo de Gaddafi que se postulaba como heredero, hace algún tiempo el gobierno libio firmó un acuerdo con la compañía americana AECOM para el desarrollo de todo tipo de infraestructuras en Libia. El acuerdo era brutal, el mayor firmado por una ingeniería en la historia de la Humanidad, y consistía en que AECOM se convertía de facto en la empresa que decidía y ejecutaba todos los contratos de desarrollo del país por medio del HIB (Libyan Housing and Infrastructure Board). Era el program manager del gobierno libio, es decir, el que le dice al gobierno qué necesita  y cómo hacerlo. La gente de AECOM estaba buscando empresas de ingeniería que participaran en el diseño y supervisión de todo tipo de infraestructuras: viviendas, carreteras, aeropuertos, puertos, ferrocarriles, universidades, hospitales, etc. El mercado era virgen, abierto a todos. Una oportunidad de oro para cualquier empresa extranjera. Y allí estábamos todos luchando por jugosos contratos: americanos, italianos, españoles, ingleses, franceses, etc. 

Todos sabíamos quién era Gaddafi, no como tanta gente que parece haberse dado cuenta ahora mismo de cómo es el personaje. Pero también todos sabíamos y sabemos cómo eran y son los gobernantes de tantos países de Oriente Medio (y del resto del mundo) que colaboran con occidente. Muchos son unos auténticos hijos de puta, pero como se decía de Somoza, son nuestros hijos de puta. Tienen dinero y nosotros tenemos ganas de venderles productos y servicios. Así es como funciona la cosa. Nos gustaría que no fuera así, pero me temo que la realidad siempre tiende a imponerse. 


Y me hace gracia ver cómo todo el mundo parece escandalizarse ahora y mirar hacia otro lado. Gaddafi ya no tiene amigos no porque ahora sea peor que antes, sino porque está a punto de perder el poder. Si siguiera al mando seguiría siendo uno de los nuestros. Y aquí sólo caben dos opciones: obligar a todo el mundo a emprender reformas democráticas (teoría de George W. Bush) o seguir como si nada hasta que nuestro próximo hijo de p. caiga y escandalizarnos de lo malo que era. 


En fin, ¿no es todo un poco cínico? 



7 comentarios:

Roberto dijo...

Cinicus hominidus, eso son los que hoy le echan tierra en su ya casi cercano funeral, cuando antes le echaban loas, boas y flores...

Bosco Suabia dijo...

Sin duda es bastante cínico, pero no me parece que la solución sea APOYAR a estos hijos de puta.

Ni derrocarlos. Sólo hay que ver cómo casi todos los conflictos internacionales han venido de la injerencia (americana, sobre todo) destinada a solucionar un problema anterior. Gadafi ha sido, sucesivamente, el 'perro loco' de Reagan, el bueno de Bush y, ahora, otra vez malo. Los muyahedines fueron jaleados, armados y financiados por EE UU cuando los malos eran los rusos; ahora ELLOS son los malos. Y así, todo.
¿Por qué no dejarlos en paz? Podemos influir, sencillamente, siendo mejores. El bien es expansivo, lo mejor se imita. En cuanto al petróleo y las materias primas, TIENEN QUE VENDERLAS IGUAL, mande quien mande.

tipiconsla dijo...

Si que es cínico, si. Lo mejor de todo es como ocurra algo asi en Arabia Saudi. ¿Como reaccionaría en ese caso el primer mundo?
Yo sinceramente, prefiero que se acaben todos los regímenes totalitarios de Oriente aunque me quede sin gasolina los meses que dure la transición.

Almudena dijo...

Bueno, no todo el mundo es tan cínico. Su buen amigo Hugo Chávez decía hoy "que no tiene evidencias de que sea un asesino" y Berlusconi... no sé si Berlusconi ha dicho algo al respecto o está muy ocupado con alguna cría... en fin: pase lo que pase, siempre quedan amigos. "Dios los cria, y ellos se juntan".
Por cierto, gracias por la entrada. Si puedes, no dejes pasar tanto tiempo

Bucan dijo...

Por mal que suene, en el mundo árabe, lo único que puede contener al islamismo son las dictaduras apoyadas en el Ejército.

El Islam no quiere la democracia. Dicen ellos mismos que quieren las leyes de Alá, no las leyes de los hombres.

Como Gadafi caiga y se infiltre el islam en Libia, Gadafi parecerá bueno. Basta ver lo que pasó en Irán cuando dejaron entre Carter y Francia caer al Sha de Persia.

Embajador dijo...

Ya lo decía la canción aquella de los sanfermines: "Si no tienes un duro, no te hace caso nadie/En cambio si lo tienes, amigos a millares"

(La música es la de aquella otra tan famosa: "Por el río Nervión bajaba una gabarra/rumba la rumba larrun/con once requetés de boina colorada/etc...").

Sigo por las ramas dijo...

#Crispal me alegro de saber que sigues bien.

Hay montones de ejemplos de hijos de puta a los que la gente les besa el culo porque tienen poder. ZParo sin ir mas lejos.