¡Basta! Es el grito de guerra del pueblo egipcio ante Mubarak. Y tras lo ocurrido en Túnez los egipcios se han lanzado en masa a pedir la dimisión de Hosni, nuestro hijo de p., al que hemos estado apoyando durante años sin pensar en nada más.
Confieso que a mí, como a muchos otros lo reconozcan o no, todo esto me ha cogido por sorpresa. De hecho he tenido suerte y no me ha pillado in situ, cosa que podía haber ocurrido perfectamente. No soy analista político, no tengo ni capacidad ni memoria para relacionar conceptos lejanos en el tiempo o actuales y sacar las consecuencias adecuadas. Sin embargo, como simple observador, me resulta interesante contemplar lo que está sucediendo.
Algunos piensan que hay una mano negra que mueve los hilos de estas revueltas. Me parece raro. Más bien creo que, con la crisis económica en Europa, la situación de muchos musulmanes ha empeorado en sus países de origen y si antes era difícil ahora se ha vuelto insostenible. Sin poder emigrar o colarse como inmigrantes ilegales se ven obligados a padecer a sus gobernantes sin capacidad de escapar. Puestas así las cosas, y con los medios técnicos actuales, resulta complicado hacerle creer a la gente que tu miseria, tu pobreza, son el mejor de los mundos posibles. La gente sabe ahora lo que pasa fuera, ven la TV por satélite (bueno, si ven TVE Internacional no se enterarán de nada, claro), se relacionan con el exterior, son cada vez más conscientes de que existe otro mundo mejor, un mundo en el que cada individuo tiene la capacidad de expresar su opinión libremente y participar en la elección de sus dirigentes. Y ya no cuela eso de echarle la culpa de tu miseria a los judíos o a las potencias coloniales. La gente sabe ya que sus gobernantes son unos pájaros que se mantienen en el poder por la fuerza.
Y durante muchos años los árabes y musulmanes en general han venido sufriendo en silencio dictaduras más o menos sanguinarias apoyadas por occidente o por la antigua Unión Soviética. Creo, aunque no estoy seguro, que fue Shimon Peres el que dijo que "hay 28 países árabes hay 28 dictaduras". El tiempo ha pasado y muchos de esos dictadores "republicanos" han decidido dejar el poder a sus hijos como si eso fuera lo más normal y de monarquías se tratara. Del término mamlaka, reino, y yumhuría, república, los árabes han acuñado con cierta sorna uno nuevo: yumlukía. Pasó en Siria, donde Hafez Al-Asad consiguió que le sucediera al morir su hijo Bashar, se espera que suceda en Libia, donde ya se están dando los pasos necesarios para que un hijo de Gaddafi herede el poder cuando muera su padre, y estaba previsto que ocurriera en Egipto, donde Hosni Mubarak, de edad avanzada y afectado por un cáncer, parecía tener todo dispuesto para pasarle los trastos a su hijo.
Durante muchos años Estados Unidos apoyó a regímenes dictatoriales en el mundo árabe sin importarle lo que ocurría dentro de las fronteras de dichos países. Hasta que llegó Bush, el denostado Bush, con su iniciativa para el Gran Oriente Medio, según la cual su país iba a promover reformas democráticas en todo el mundo islámico. Pero aquello duró poco, vino Obama y las cosas cambiaron. Hasta nuestros días. Ahora, el ejemplo de Túnez se extiende: Egipto, Argelia, Yemen, Jordania, etc. Los dictadores árabes tiemblan de miedo porque ven que la gente está harta. Hoy el Rey Abdullah de Jordania ha cesado a su gobierno y ha nombrado un nuevo Primer Ministro con el encargo de formar un nuevo gabinete y avanzar en las reformas democráticas. Algo se mueve en el mundo árabe. Algo que sabemos cómo ha empezado pero mucho me temo que no sabemos cómo va a acabar.
En cuanto a Egipto, sospecho que el ejército se está planteando retirarle su apoyo a Mubarak. Quizás, puedo equivocarme porque no soy profeta ni hijo de profeta, nombren a un nuevo hombre fuerte que pueda emprender ciertas reformas políticas. Mucha gente tiene miedo al cambio, es normal. Se habla del peligro de que los Hermanos Musulmanes tomen el poder. Bueno, no creo que el ejército permita algo así y tampoco estoy seguro de que los Hermanos tengan tanto apoyo. En cualquier caso, comienzan tiempos interesantes en esta parte del mundo. Estaremos atentos.
Por cierto, el sábado viajo a Libia desde Arabia y más adelante tengo que ir a Jordania. Espero que las cosas no vayan a más. Ya os contaré.