domingo, 22 de agosto de 2010

Echarse al monte

Reconozco que en la evolución ideológica que he experimentado a lo largo de mi vida y, tras algunos vaivenes que no vienen al caso, lo único que se ha mantenido firme (en la medida de mi debilidad) es mi fe católica, mi pertenencia a nuestra Madre la Santa Iglesia y la fidelidad al Papa. Sé que esto no es políticamente correcto y que más de un anónimo me pondrá verde. Da igual. Es lo que hay. De entre los millones de blogs que hay por ahí éste es totalmente prescindible para todo el que no quiera visitarlo.

Sin embargo, en lo político mis ideas han pasado de mis simpatías hacia los principios de José Antonio (que no Franco ni ninguna de las Falanges actuales) hacia una postura política más cercana a una derecha liberal en lo económico pero conservadora en lo moral. Acepté en su momento la democracia como el menos malo de los sistemas políticos. Me pareció lamentable (y me lo sigue pareciendo) el Estado de las Autonomías, pero aún así me he mantenido, dentro de lo que cabe, fiel al sistema.

Hasta que, de un tiempo a esta parte, veo cómo se utiliza la democracia para acabar con todo lo que defiende la Iglesia Católica. Observo cómo las minorías gobiernan sobre la voluntad de la mayoría y cómo a los católicos se nos imponen cada vez más cargas sin obtener nada a cambio. Primero fue la despenalización del aborto, un hecho horrible que el PP (supuesto representante del voto católico) no quiso cambiar. Luego vinieron otras leyes contrarias al pensamiento católico aunque más o menos aceptables (yo no voy a obligar a nadie a que el matrimonio civil sea indisoluble, por ejemplo). Así hasta nuestros días.

Ya me pareció lamentable lo de igualar el matrimonio a la unión de personas del mismo sexo con una equiparación total entre dos cosas que son totalmente diferentes (para satisfacer a 15.000 parejas). Entiendo que se debería haber aprobado una ley de unión civil distinta en derechos y deberes al matrimonio, pero en fin. Lo que me parece una putada (con perdón) es lo de darle el derecho a las parejas homosexuales a adoptar niños. Como si el derecho fuera a adoptar y no a ser adoptado. Creo que un niño tiene el derecho a ser adoptado por un padre y una madre, no por un progenitor A y un progenitor B. Además vino la Ley de Igualdad, según la cual dos delitos iguales no lo son, paradójicamente, sino que dependen del sexo del que delinque. Ahora tenemos la nueva ley del aborto, y así hasta hoy. Hoy aparece Zerolo y nos habla de su mundo ideal, un mundo en el que no veremos crucifijos. O sea, como en Arabia Saudí, país en el que no se ven crucifijos porque las iglesias están prohibidas y las misas son clandestinas. Quizás sea eso lo que pretenda Zerolo, el minimalismo wahhabí, prohibir las iglesias y que las misas sean clandestinas.

Y claro, luego ve uno que la democracia está secuestrada por los dos partidos mayoritarios, que no hay democracia sin listas abiertas, que nos tenemos que tragar todo lo que diga ZP sin poder protestar y sin que el PP mueva un dedo por los católicos....

Y me pregunto ¿qué hemos ganado los católicos con todo esto?. Al final si tengo que elegir entre ser liberal o ser católico no voy a tener más remedio que ser coherente con mi fe. Por eso me va rondando por la cabeza cada vez con más fuerza la idea de echarme al monte y votar a un partido confesional. ¿No han hecho eso los moros con el PRUNE? Pues no entiendo por qué no voy a hacer yo lo mismo. Dado que los políticos del PSOE y del PP gobiernan en contra de los principios católicos yo no voy a tener más remedio que no votarles. Buscaré otras opciones que, aunque minoritarias de momento, me hagan sentir más de acuerdo con mi conciencia.

Y ahora, demócratas, podéis hartaros a insultarme. Es lo que tiene ser demócrata, que puedes insultar al que no comulga con tus ideas y éste debe siempre respertarte. Vamos, la ley del embudo.

13 comentarios:

Violante Cabral dijo...

No soy demócrata, por eso no puedo más que aplaudirte.
Como creyente (aunque no sea cristiana) me preocupa la guerra que Occidente ha dclarado a la Iglesia, a la fe y a las manifestaciones religiosas que no sean musulmanas.
Y claro que hay un vínculo entre la campaña pro-ateiso y estas leyes tan contrarias a la familia y buenas costumbres.

Embajador dijo...

Esa evolución "ideológica" de la que hablas (punto por punto) me resulta curiosamente familiar. El motor del cambio (la fe) también. Muchos blogueros que andan por ahí sueltos comparten esa evolución. Y luego acaban(mos) donde acaban(mos). Y nos sorprendemos unos a otros al descubrir lo común (ya va llegando a vulgar) que es la evolución famosa. Pero no adelantemos acontecimientos, que cada uno es cada uno.

Es cosa de cuestionarse un poco todo lo que uno tiene por firmemente establecido, sin miedos. Y luego hacer alguna "locura ideológica" para ver que pasa, para probar: "¿Y si en vez de aceptar esto que parece tan lógico, pruebo a aceptar lo contrario?". Has dado un paso crítico. Lo importante es seguir haciéndose preguntas cada vez más "atrevidas". Eso lleva tiempo y esfuerzo, si quieres hacerlo bien y no quedarte en la superficie. El resultado puede llegar a ser cosa de no creer, de llegar a donde nunca sospechabas que ibas a llegar, o incluso de llegar a donde siempre te opusiste completamente a llegar.

En cualquier caso, suerte con el viaje y aquí estamos para lo que necesites.

PD. Asunto clave es tirar a la basura cualquier posicionamiento "ideológico" (los que intentan acomodar la realidad a lo que uno piensa) y optar por lo "doctrinal" (lo que intenta acomodar lo que uno piensa a la realidad, que no es la coyuntura).

PD II. Me permito recomendarte esta carta que hace tiempo escribió un amigo mío para gente que estaba un paso por detrás del que estás tu ahora. La carta en cuestión es como el agua oxigenada: si escuece es que está curando.

AMDG dijo...

Hombre Crispal, ser demócrata, pudiendo ser aristocrata...

En serio, si a partir de cierta edad, y creo que tu la tienes, alguien cree que el pueblo puede gobernar, para mí que debería hacérselo mirar. La democracia se puede sufrir (cuado no se la puede destruir, es lo que toca en estos momentos) o tolerar pensando que acabará más o menos pronto, pero ser demócrata...

tipiconsla dijo...

Como dijo Churchil, "La democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los demas".
Que la democracia española sea indistinguible de un circo de variedades no significa que no se puedan hacer cosas. Empieza por usar de tu voto y dárselo a un partido confesional, te aseguro que lo harán mejor que el PP o el PSOE.
Suerte tienes... yo todavía estoy buscando un partido ateo al que votar:)

Anónimo dijo...

A la hora de la verdad, tanto PP como PSOE, cuando llegan al gobierno acaban haciendo si no las mismas, parecidas tropelías. Quizá sea hora de que todos los que no nos sentimos representados en absoluto nos olvidemos del "mal menor" y empecemos a hacer insostenible el bipartidismo absurdo que tenemos. Yo también llevo unos meses planteandome el tema elecciones. Lo que más me frena es pensar quien saldrá favorecido. Creo que es importante una cierta unidad entre partidos confesionales que, hoy en dia, no se dá.

Anónimo dijo...

Interesante entrada. Resulta que estamos muchos en situación parecida, con una evolución de ideas parecida y con unas ganas de que toda esta chusma se largue identicas.

Pero como no es politicamente correcto definirse como no demócrata, pues todo el mundo a tragar. lo que ha dicho violante no se había dicho en este país desde hace mucho. Tal vez si mucha gente se definiera como no demócrata las cosas comenzarían a arreglarse.

Yo, después de profundas reflexiones, me considero demócrata, pero no de esta supuesta democracia que nos impusieron. Por tanto aunque me considere demócrata y sería largo de explicar de qué forma, considero que estos politicos nos están robando y además no existe democracia ni siquera en las formas.

Por tanto ante estos ladrones perseguidores de la Iglesia y critófobos lo más sensato es echarse al monte y votar a partidos que defiendan ciertos valores y si no los hay en esa provincia, voto blanco o nulo, nunca la abstención.

Crispal dijo...

Gracias por vuestros comentarios. En realidad lo hemos repetido muchas veces: no hay democracia sin listas abiertas. El sistema actual español está basado en un reparto del poder entre los dos grandes partidos obstinados en gobernar contra el sentido común y las tradiciones. Aprobar una ley de matrimonio homosexual que beneficia sólo a 15.000 parejas en contra de la voluntad de ¿40 millones de católicos? ¿20 millones tirando por bajo? es ser un hijo de puta. Y como nadie parece moverse en la oposición va siendo hora de recuperar los principios básicos: Dios, la unidad de la patria, la familia, las tradiciones. En fin, en esas estamos.
Embajador, muy buena la carta. Un abrazo a todos.

MR (Monárquico y Republicano) dijo...

Es impresionante el interés del debate suscitado por nuestro amigo Crispal... Mi evolución ideológica es casi calcada a la suya, siendo cada uno cada cual, como bien dice el Embajador en este infierno. Ahora bien, no me atrevo a calificarme como "no demócrata", no por miedo al qué dirán, sino porque temo mucho más las dictaduras.
Y es que, sin que sirva de precedente, estoy de acuerdo con Tipiconsla: ésto, más que democracia, es un circo de variedades. Así no hay quien crea en ella.

Anónimo dijo...

Se agradece la franqueza con que expone su evolución por tantos compartida. El miedo a un regreso hacia un nacionalcatolicismo al que se sumaran muchos hipócritas ávidos de poder, confundiendo política y religión nos llevaron a separar los temas. Pero nos salió el tiro por la culata, y quien perdió, como siempre, fue la Verdad que debería orientarnos al Bien.
Las decisiones que afectan a cada uno pueden tolerarse pero las ideas y valores universales, sobre todo cuando afectan a los demás es nuestro deber defenderlos en todos los ámbitos, por encima de las opciones políticas y medidas más o menos opinables que se puedan presentar.
Enhorabuena por la entrada.

Legio VII Gemina dijo...

Hola a todos,

Pues yo cuanto mas viejo, mas cinico me vuelvo..... respecto a los sistemas politicos sean cuales sean.

Como no te apuntes a la Orden del Temple... me parece que no vas a encontrar nada donde encajes....

http://es.wikipedia.org/wiki/Caballeros_Templarios

Pero tienes razon en una cosa.... y es que Espanya se tiene que volver hacia la Religion Catolica como en el pasado.... si quiere sobrevivir en tiempos turbulentos....

Conrad López dijo...

Comprensible y loable actitud la tuya, Crispal. Como dice el Embajador, somos unos cuantos los que hemos atravesado el Rubicón del sistema.
Un abrazo.

Estrategia dijo...

Y pensar que hay tantos países recorriendo el mismo camino que España...acá en Chile íbamos de atrás siguiendo el 'buen ejemplo', con veinte años de gobiernos socialistas...y los dos últimos presidentes ateos...por fin nuestras autoridades han vuelto a hablar de Dios, nuestro actual presidente se arrodilla ante el Cristo, da gracias a Dios por televisión...es un buen re-comienzo

Embajador dijo...

Anónimo- Opino que hemos pasado del nacionalcatolicismo al nacionalnomezclismo. Sospecho que las dos cosas son parte de un mismo pelagianismo roussoniano que pretende cambiar la naturaleza del hombre a través del sistema político. Sinvergüenzas y aprovechados los hay en ambos casos. No hay porque tener miedo.

Ignacio.cl- Esas son interesantes noticias que desconocía. Sería cosa de saber si sus gestos corresponden con sus actos.