Gracias a Dios no trabajo en una empresa saudí. Entonces las cosas serían peor. En nuestro caso durante ramadán el horario laboral cambia. Ahora trabajamos desde las 8 hasta las 14 horas. Antes los coffee managers nos traían el café a la mesa y podíamos trabajar con un café al lado. Ahora, y por respeto al personal musulmán de la oficina, los pecadores infieles nos vamos a pecar a la cocina donde cerramos la puerta y nos preparamos y tomamos nuestro café. Se dice que si alguno de los saudíes que trabaja con nosotros se chivara de que no cumplimos con los preceptos del ramadán podríamos tener serios problemas. Yo no sé hasta qué punto esto es cierto o más bien nos estamos pasando de prudentes pero, como nunca se sabe, más vale no hacer tonterías. Eso por no contar que muchos saudíes ni aparecen por la oficina con la excusa del ayuno. Al final resulta hasta cómico coincidir en la cocina unos cuantos pecadores tomando café a escondidas, como cuando en el colegio los fumadores se escondían en el cuarto de baño para echar un cigarrito.
Tras la jornada laboral nos vamos al compound, único sitio en el que el restaurante está abierto y nos permiten comer de día. Allí coincidimos con otros infieles que comen durante el día. Tras la comida no se puede hacer nada hasta las 8 de la noche porque la ciudad está como muerta, las tiendas cerradas, los restaurantes cerrados, la gente paseando en ayunas como zombies, etc. Por la noche las aguas vuelven a su cauce y todo es normal. Se puede beber, comer, fumar, etc. Las tiendas abren desde las 20:30 hasta la una de la madrugada. Es decir, cambian el horario laboral para ajustarse al precepto del ayuno. En mi opinión lo que hacen es intentar engañar a Dios. ¿De qué sirve el ayuno si al final lo que haces es vivir de noche para poder seguir comiendo como si nada? Pero son cosas mías, ¿qué sabré yo, un simple kafir?.
6 comentarios:
Con el calor que debe hacer alli ahora en Arabia Saudi,no seria mejor quedarse durmiendo este mes durante el dia y levantarse a la puesta del sol,desayunar e irse a la oficina a trabajar.
Volver a tu casa, cenar antes de que amanezca y volverse a dormir.
Recuerdo algunas noticias del año pasado sobre gente sorprendida in flagrante papeo en países de la Umma, durante el mes santo. Y dicho yantar les costó caro.
Que las bendiciones de Alá, desciendan sobre tí.
Pues ahora que lo pienso, yo pasé casi toda mi juventud cumpliendo el Ramadán sin saberlo. Vivía de noche y vegetaba por el día... Lástima que, al vivir en tierra infiel (al-andalus por más señas) no me servirá para nada.
De todas formas, tendrás que admitir que, vivir contra corriente es infinitamente más interesante y te hace más fuerte y más coherente.
Eso por no mencionar lo que se disfrutan los placeres cotidianos cuando se comparten con unos pocos y se convierten en peligrosos
Suele ocurrir en las dictaduras, tienes que cumplir con las mayores gilipolleces, aunque no estes de acuerdo, ni practiques sus creencias... no te parece?
No parece que esté prohibido comer durante el día, sino que es la ley de la oferta y la demanda la que mantiene cerrada los bares. De todas formas esto es como lo de mantener la castidad antes del matrimonio, que los que no la practicamos lo vemos como una "manera de engañar a Dios". ¿De qué sirve el ayuno sexual si al final cuando te cases vas a follar como un descosido? Pero qué sabré yo un simple ateo de las manías monoteístas.
Nemo, te confirmo que en Arabia Saudí está prohibido comer durante el día en público. Punto. Si no te lo crees date un paseíto por la calle Olaya a las 10 de la mañana fumando, bebiendo agua y tomándote una shawarma. Ya verás qué divertido. Ah, y entonces les explicas lo de la ley de la oferta y la demanda, seguro que son comprensivos y te dejan en paz.
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