viernes, 12 de febrero de 2010

Volar con Saudi Arabian Airlines


Saudi Arabian Airlines (antes llamada Saudía) no es una mala compañía aérea, la verdad. Tiene el pequeño problema de que no te sirven alcohol ni cerdo en las comidas porque está prohibido (aunque vueles al extranjero) y que el plan de un vuelo normal es el siguiente:

1. Embarcas en el avión y te sientas en tu asiento. La gente va entrando y, cuando parece que todo el mundo está en su sitio, comienza el baile de asientos. Hay mujeres que se niegan a viajar teniendo un hombre a su lado y le piden a los asistentes de vuelo que les cambien el sitio para viajar al lado de otra mujer. Te puede ocurrir que, una vez que estás sentado en tu sitio tranquilamente, te llegue la azafata y te pida, totalmente avergonzada como si te estuviera pidiendo 500 euros, que si por favor no te importaría cambiar de asiento porque una mujer no quiere viajar a tu lado o bien quiere tu sitio porque tú viajas al lado de otra mujer. Esto ralentiza mucho el despegue porque la operación de conseguir que todo el mundo esté satisfecho en su sitio puede alargarse ostensiblemente.

2. Una vez que todo el mundo está feliz en su asiento suena el saludo del comandante. "Buenos días, les saluda el comandante Abdulaziz Al- Otaibi...". No dudo de la valía como piloto de un tipo que se llama Abdulaziz Al- Otaibi, pero qué queréis que os diga, preferiría que se llamara "Mark Phillips" o incluso "Antonio García". Sé que no tengo derecho a dudar de las capacidades de un piloto árabe, pero uno es así, siempre le entra un noséqué cuando oye algo como esto.

3. Tras la demostración de seguridad por parte de los asistentes de vuelo (dónde están las salidas de emergencia, cómo ponerte las mascarillas de oxígeno, cómo se abrochan los cinturones, etc.) una voz grabada nos dice que van a rezar la du'a as-safar, oración que rezaba Mahoma antes de cada viaje y que se supone que nos hará tener un buen viaje. Como creyente no dudo de la bondad de rezarle a Dios para hacer un buen viaje pero imaginaos cómo se sentiría uno si antes de un viaje en Iberia el comandante dijera: "Antes de despegar vamos a rezar un padrenuestro para tener un buen viaje. La verdad es que no da mucha confianza en el piloto.

Por lo demás la compañía aérea no está demasiado mal. No es comparable a Lufthansa o Swiss, pero bueno, es lo que hay. Además ahora tiene un vuelo casi directo: Madrid-Milán-Riyadh (a veces con escala en Jeddah) bastante asequible.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Como vivo en Japon, he leido con mucho interes esta entrada sobre esta compania aerea. Son estas companias, y sus aviones, las que nos acercan a nuestras familias y a nuestra tierra (nuestra Patria).
Usted casi tiene vuelo directo, aunque no lo es del todo.

Desde Tokio tampoco hay vuelo directo con Madrid. ?Alguien sabria decirme por que no se reimplanta mejorado aquel vuelo que hubo en los anios 80-90?

Ciudades como Helsinki, Zurich o incluso Estambul unidas por vuelo directo a Tokio. ?Por que no Madrid?

Gracias y un saludo.
Luis R.

Anónimo dijo...

Aunque entiendo su razonamiento psicológico de que cuando uno vuela desea el máximo de garantías de seguridad, ¿qué le hace pensar que invocar a Dios reste eficacia al piloto? Vale: a Dios rogando y con el mazo dando, pero si se le da al mazo, ¿por qué no invocar a Dios?
Yo creo en un Dios todo bondad, misericordia y que vino a salvar a todos los hombres sin excepcíón, especialmente inclinado a escuchar a los que humildemente le invocan, a los pecadores y necesitados de Él.
Entonces... ¡ojalá los cristianos tuviésemos menos respetos humanos e hiciésemos lo mismo, a ver si al final nos hermanabamos todos en un mismo Dios, no sea que al final les escuche antes a ellos y nos acaben dominando!!

Anónimo dijo...

Por una vez que Crispal deposita su confianza en el hombre y no en Dios...lo criticais, no hay quien os entienda!,
Desde luego muy divertida esta movida de "acomodación " en los asientos que relatas, Crispal..me imagino a las cucarachas revoloteando de un lado para otro del avión ...no hay mal que por bien no venga, te libras de que tu compañera de asiento sea la mujer barbuda!

Crispal dijo...

Uno siempre piensa, en su falta de humildad, que sus lectores leen las entradas antes de comentar, pero veo que no, porque en el texto se dice claramente: "Como creyente no dudo de la bondad de rezarle a Dios para hacer un buen viaje..." Es decir, pongo mi confianza en Dios y, por supuesto, en un buen piloto, cosa que no quita para que uno pueda tener un accidente en cualquier momento, claro está.

Anónimo dijo...

Es cierto que dice que "como creyente no dudo de la bondad de rezarle a Dios antes de hacer un buen viaje", pero no lo es menos que hay una corriente en España, en mi opinión, relega la religión excesivamente al ámbito de lo privado.
De acuerdo que no podemos volver a caer en el nacionalcatolicismo o en posturas clericales pero luego nos quejamos del laicismo.

mutawakil bin al farsi dijo...

Lo que acojona (al menos a mí)no es el rezo del despegue, sino el al hamdulillah (gracias a dios) por magafonía al aterrizar...

mutawakil bin al farsi dijo...

Lo que me acojona a mí no ezs el rezo del despegue sino el Al hamdulillah (gracias a Dios) del aterrizaje, como diciendo estamos vivos de milagro. Y realmente con Mauritanaio Airways (entre otras) aterrizar entero es un milagro, por no hablar de Yemenia, ¿eh Crispal?...;)

Crispal dijo...

Mutawakil, grande Yemenia, da para un blog entero aparte. ;-)

Luis dijo...

Lo que acojona no es tanto el Al Hamdulillah, sino el que "aterrizaremos en Riyadh inshaallah", es decir "si Dios quiere". Te dan ganas de decirle al piloto. "Dios sí quiere, pero como tú no te empeñes......". Otra cosa que echo de menos en el relato es las infaltables manchas de aceite en las alas, donde están los flaps, señal inequívoca de que el mantenimiento de los aviones está hecho por la Sociedad Secreta, y que es mejor que reces porque al avión le hace falta un poco de ayuda divina. El "du'a as-safar", parece rezado por Mahoma mismo que desde ultratumba te confirma que el avión se va a caer con Abdulaziz conduciéndolo y con las SS ayudando. Un abrazo,

mutawakil bin al farsi dijo...

Luis, yerras. El manteniemiento lo hace mi amigo Hani Suleyman al Ghamdi. Y la verdad, conociéndolo, eso sí que acojona...

mutawakil bin al farsi dijo...

Luis, yerras. El manteniemiento lo hace mi amigo Hani Suleyman al Ghamdi. Y la verdad, conociéndolo, eso sí que acojona...

Anónimo dijo...

oye, me he divertido de lo lindo leyendo esto!

Embajador dijo...

El otro día unas compañeras en el trabajo hablando de otro compañero decían que les daba yuyu viajar con él en avión porque al poco de despegar tenía costumbre de sacar el Rosario y ponerse a rezar. Me cagaría de la risa viendo sus caras en un vuelo de Saudi.