El pasado martes nos invitaron a una cena en casa de un empresario saudí. Normalmente las cenas en casas de saudíes son de dos tipos: la del saudí conservador que no bebe alcohol y la del saudí americanizado y liberal que bebe alcohol. En ambos el desarrollo de la cena es similar pero el contenido es diferente: en uno te pasas el rato bebiendo té o café y en el otro bebes whisky. Éste fue el caso que nos ocupa.
Nasser es uno de esos saudíes trabajadores que tiene su propio grupo empresarial y al que los negocios le van de maravilla. De hecho nos invitó a su casa, un palacio impresionante con aparcamiento subterráneo lleno de coches. Me llamó la atención que a los "típicos" Lexus, Mercedes 600, etc., se sumara un Maserati espectacular aparcado en la puerta de la casa, dentro del recinto de la mansión.
Nasser nos convocó a las 21:45, hora normal para quedar a cenar con esta gente. Pasamos la puerta de entrada al recinto y dejamos allí mismo el coche. Nuestro anfitrión nos dijo que ya lo aparcaría el charlie de turno. Entonces no entramos en la casa sino en un pabellón anejo que sirve de salón y comedor. Allí entramos en una sala rectangular inmensa con muebles a lo largo de las paredes estilo majlis y una pantalla de televisión gigante ocupando una de las paredes. Nasser empezó sin rodeos: "¿Qué queréis beber, whisky con hielo?". Todos los presentes asentimos y así fue, nos tomamos cuatro whiskazos con hielo mientras picábamos unos frutos secos, veíamos la televisión (coincidía que estaban transmitiendo el Stutgart-Barcelona de la Champions, y hablábamos de las maravillas de Al- Andalus, lo bien que se vive en España, de cómo nos queremos los árabes y españoles que "somos primos hermanos" y, por supuesto, de negocios.
A las 00:30 acabó el partido y pasamos a cenar al comedor. La cena fue con mesas y sillas (te puede ocurrir que tengas que cenar sentado en el suelo) y con un buffet bastante completo. Allí dimos buena cuenta de las delicias que nos sirvieron y, acabada la cena, volvimos a casa. Yo llegué a mi cama a las dos de la madrugada.
En fin, éste es un plan bastante habitual. A veces pienso que este trabajo es muy duro. ;-)
Nasser es uno de esos saudíes trabajadores que tiene su propio grupo empresarial y al que los negocios le van de maravilla. De hecho nos invitó a su casa, un palacio impresionante con aparcamiento subterráneo lleno de coches. Me llamó la atención que a los "típicos" Lexus, Mercedes 600, etc., se sumara un Maserati espectacular aparcado en la puerta de la casa, dentro del recinto de la mansión.
Nasser nos convocó a las 21:45, hora normal para quedar a cenar con esta gente. Pasamos la puerta de entrada al recinto y dejamos allí mismo el coche. Nuestro anfitrión nos dijo que ya lo aparcaría el charlie de turno. Entonces no entramos en la casa sino en un pabellón anejo que sirve de salón y comedor. Allí entramos en una sala rectangular inmensa con muebles a lo largo de las paredes estilo majlis y una pantalla de televisión gigante ocupando una de las paredes. Nasser empezó sin rodeos: "¿Qué queréis beber, whisky con hielo?". Todos los presentes asentimos y así fue, nos tomamos cuatro whiskazos con hielo mientras picábamos unos frutos secos, veíamos la televisión (coincidía que estaban transmitiendo el Stutgart-Barcelona de la Champions, y hablábamos de las maravillas de Al- Andalus, lo bien que se vive en España, de cómo nos queremos los árabes y españoles que "somos primos hermanos" y, por supuesto, de negocios.
A las 00:30 acabó el partido y pasamos a cenar al comedor. La cena fue con mesas y sillas (te puede ocurrir que tengas que cenar sentado en el suelo) y con un buffet bastante completo. Allí dimos buena cuenta de las delicias que nos sirvieron y, acabada la cena, volvimos a casa. Yo llegué a mi cama a las dos de la madrugada.
En fin, éste es un plan bastante habitual. A veces pienso que este trabajo es muy duro. ;-)
10 comentarios:
Las cenas de negocios son iguales en todas partes!jijijojo, el businnes es el businnes!...lo que no me cuadra es a vos viendo el Barça&Stutgart, lo devistes pasar fatal!.
Pobre Cripal. Trabajando hjasta las 2 de la mañana :P
Tosca, a mí me gusta ver jugar al Barça desde la más sana envidia, la verdad, porque me gustaría que el Madrid jugara como ellos.
Todo llegará Crispal...todo llegará, sólo has de tener fe y creer en los milagros!...lo demas es bien fácil.
[ironic/mode]
Vives como un sultán, Crispal.
Y por cierto, nuestro Madrid no tiene nada que envidiar a ese equipo de allí arriba a la derecha del mapa.
Salimos a goleada allá por donde vamos.
Saludos.
¡¡Y no trabajes tanto!!. :-)
No lo mencionas, así que supongo que los charlies no pertenecían a La Sociedad Secreta y, por lo tanto, recuperásteis vuestros vehículos sin problema al finalizar la cena...
No estuvo mal el plan.
Un abrazo.
Natalia, no tenemos nada que envidiar en cuanto a resultados. En cuanto a juego hay que reconocer con caballerosidad que lo hacen de maravilla. Sana envidia.
Dwight, los charlies no eran de la SS porque, de hecho, el whisky no parecía adulterado y no hubo resaca al día siguiente. ;-)
¿Primos hermanos? Como los gallegos y los asturianos, vamos.
De todas formas ¡la cantidad de gulas que ha de comer uno para llevar un plato de lentejas a casa!
¿Y cómo meten el wisky en el pais?. Menudos hipócritas.
AMDG, se consigue en el mercado negro. Entra por las Embajadas, diplomáticos, contrabando y gente que está por encima de la ley y tiene acceso a todo lo que quieren (no hace falta dar más datos).
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