viernes, 5 de febrero de 2010

Un padre entierra viva a su hija para salvar el honor de la familia

Ha ocurrido en Turquía. Visto en El Mundo:

Decidió sepultarla en el corral de las gallinas porque salía con chicos

Fran Martínez | Estambul
Actualizado viernes 05/02/2010 05:10 horas

Tras 40 días desaparecida, el cuerpo de Medine Memi fue encontrado ayer en el sudeste de Turquía. La niña, de 16 años, había sido maniatada y enterrada dos metros bajo tierra en un corral de gallinas. La policía de Adiyaman ha detenido al padre y al abuelo, ya que la autopsia ha revelado que la niña fue enterrada viva y con plena consciencia. El padre ha reconocido que toda la familia era infeliz porque la niña salía con chicos.

Medine estaba en posición fetal, no tenía heridas, tampoco veneno o droga en la sangre, sino los pulmones llenos de tierra, de acuerdo con el Instituto de Medicina de Malatya. Los crímenes de honor siguen siendo una práctica común en Turquía, sobre todo en el sudeste, donde los clanes kurdos castigan a las mujeres por hablar con desconocidos y siguen concertando matrimonios.

Tanto el Gobierno turco como numerosas asociaciones defensoras de los derechos humanos han incrementado sus esfuerzos para poner fin a los crímenes de honor, una práctica que oficialmente se cobra casi 300 muertes al año. Sin embargo, las encuestas muestran que este tipo de castigos siguen gozando de popularidad en el sudeste del país, especialmente entre la comunidad kurda.

Bajo presión de la Unión Europea, el Gobierno turco cambió el código penal del país en el año 2004, retirando el artículo que reconocía los crímenes de honor como un atenuante del delito. No obstante, y a pesar de las supuestas medidas adoptadas, el último ránking de Naciones Unidas sitúa a Turquía en el puesto 101 de 109 países en cuanto al rol de la mujer en la sociedad.

En Turquía, el acceso al mundo laboral y la participación de la mujer en la sociedad sigue siendo un motivo de conflicto familiar. A pesar de las medidas del Gobierno, "los datos demuestran que no ha habido ningún avance real en este sentido", afirma Pinar Ilkkaracan, coordinadora de la Womens Human Rights Foundation.

Escasa protección

Las mujeres siguen representando un 3,5% de los puestos burocráticos de alto nivel en Turquía, según la asociación IRIS, y entre los 26 ministros del Gobierno de Erdogan sólo hay dos mujeres. Además, la falta de mecanismos de protección para las mujeres impiden que éstas exijan más derechos, ya que cualquier intento supone un enfrentamiento con el marido y la familia. Aun así, la situación parece que está cambiando, como demuestra el fuerte incremento en el número de divorcios.

Sin embargo, la realidad es bastante peor en algunas regiones del sureste del país. "Cuando llegan a los 14 o a los 15 años, el clan decide que la va a casar con tal persona y el clan recibe tanto dinero a cambio, y no hay vuelta de hoja. Y si en esos casos, como pasa a veces, la niña decide escaparse con alguien, el castigo es directamente la muerte si la encuentran", nos explica Emine Vaz, coordinadora de la asociación feminista del sureste Van Kadin Dernegi.

Pero la mayoría de las veces no pueden escapar y optan por el suicidio. Una opción que infelizmente siguen tomando jóvenes turcas, como Hediye y Kadire Demirel, dos hermanas que hace una semana saltaron desde un séptimo piso en Diyarbakir, debido al inminente matrimonio de Hediye con su primo.

Según un estudio de la Universidad de Diyarbakir, la mitad de los reos condenados por crímenes de honor siguen sin arrepentirse de su delito, una actitud compartida también por sus respectivas familias.

11 comentarios:

tipiconsla dijo...

Cuanta cultura falta en el mundo, que triste.

Gonzalo GY dijo...

Jo...der.

¿Esto entra en la autonomía moral esa que cada uno tiene derecho a fijar?

Anónimo dijo...

Crispal,me gustaría tanto dieses tu opinión sobre este artículo de prensa y no te limitaras a publicarlo! es posible?
ANÓNIMA PARED

Crispal dijo...

Anónima Pared, soy padre de dos hijas. ¿De verdad necesitas saber mi opinión? Creo que el hecho de poner aquí la noticia expresa por sí mismo cuál es mi opinión.

ROSTAM dijo...

Crispal, Esos crímenes no son tan habituales como dices, y horroriza a la misma sociedad kurda. Se suelen dar en comunidades remotas tipo Puerto Urraco, y entre la minoría jazidee. Ya que destacas lo negativo, intenta alguna vez destacar algo positivo, para variar. Gracias

Anónimo dijo...

O.K. ...entendido!
De lo que deduzco , que esta gente simplemente vé en sus hijas un objeto de trueque para casarlas con quién más dinero les dé?...una propiedad muy productiva si se sabe vender bien ? ... y luego nos tildan de feministas a las que opinamos!...hago como tu, mi silencio, la mejor de las repulsas.

ANÓNMA PARED

4punto1 dijo...

Esto no es ni faminista ni machista. Es simplemente algo moral. Lo que hay que tratar de cambiar es tanto atraso cultural. No puede ser que en pleno siglo XXI sigamos asesinando porque mancha "mi honor".

Unknown dijo...

Disculpa :)
Quiero preguntar a mis amigos si les gusta la plantilla de mi blog Blumuneando :)
Es que no conozco a nadie que me diga la verdad, y soy muy cambiadora de plantillas;)

Crispal dijo...

Rostam, por desgracia los crímenes de honor son bastante más comunes de lo que parece no sólo entre los kurdos (contra los que no tengo nada en principio) sino entre amplias comunidades islámicas, incluso se da en musulmanes afincados en occidente que no soportan que sus hijas no sigan el camino trazado. Recuerdo, por ejemplo, un caso en Italia de una pakistaní, y otros dos en Estados Unidos.

Ciudadano Terrorista Suicida dijo...

Un blog dedicado a denunciar exclusivamente las barbaridades de los musulmanes... muy inteligente.. ahí, ahí, provocando el odio. Espero ver algún artículo sobre la gente del Opus Dei que se flagela, o sobre los curas CATÓLICOS que abusan de los niños.

Anónimo dijo...

A ESE HOMBRE Y A TODO EL CLAN QUE LO CONSINTIÓ EL CASTIGO SERÍA ENTERRARLOS TAMBIEN VIVOS.
Manda por favor una carta a la ONU para que cada vez que ocurran casos de estos SE MULTE A TODO EL PAIS por consentirlo, y se dé el mismo trato al verdugo que el dio a la víctima