sábado, 25 de diciembre de 2010

Nuevo escudo del Barça

Después de la firma del acuerdo de patrocinio con la Qatar Foundation (organismo del gobierno de Qatar) por la friolera de 165 millones de euros los nuevos patrocinadores, musulmanes convencidos, podrían exigir al club el cambio de su escudo por uno más acorde con las creencias de los nuevos patrocinadores. Supongo que podrían eliminar la Cruz de San Jorge por la media luna. El nuevo escudo, si las exigencias de los qataríes se hacen realidad, sería así: 




miércoles, 22 de diciembre de 2010

Feliz Navidad a todos



Aunque muchos lo nieguen, los cristianos celebramos el nacimiento de Cristo, verdadero Hijo de Dios hecho hombre, en Navidad. No voy a repetir lo que dije el año pasado y que sigue siendo plenamente vigente. Sólo diré que hoy, gracias a la tecnología, tenemos una ecografía del Niño Jesús en el vientre de la Virgen María a punto de nacer. Si María hubiera abortado no habríamos sido redimidos por la sangre de Cristo. Quizás la Navidad sea un momento de oportunidad para reflexionar sobre el mundo que estamos creando. Y que cada cual saque sus propias conclusiones, desde el odio o desde el amor. Jesús se hace hombre entre nosotros y nos habla de amor, un amor sin límites que le lleva a entregar su propia vida. Vivamos, pues, el amor y dejemos que el odio no tenga cabida en nuestro corazones. 


Feliz Navidad a todos.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Una familia musulmana denuncia a un docente por hablar de jamones en clase

Estas cosas pasan en España ahora mismo. Mi padre tenía una expresión para estos casos: "Es como para mear y no echar gota". Visto en Diario de Cádiz:
El profesor de La Línea indicó que el clima frío de Trevélez favorecía su curación y un alumno que practica esta religión se sintió ofendido · La Policía Judicial le toma declaración y recaba información del menor.
Estrella Blanco / La Línea | Actualizado 18.12.2010 - 09:13
 
Imagen de la puerta de acceso al instituto Menéndez Tolosa.
Un profesor del instituto Menéndez Tolosa ha sido denunciado por una familia musulmana de La Línea pues su hijo, alumno de primer curso de Secundaria, considera que se le ofendió durante el transcurso de una clase de geografía, según informaron a este periódico fuentes del instituto.
Este medio pudo saber que el docente se encontraba dando clase con normalidad sobre los distintos climas del planeta y usó a la localidad granadina de Trevélez como ejemplo de clima frío y seco. A modo de anécdota, el profesor contó que precisamente ese clima favorecía la curación de los jamones. Entonces el alumno pidió al docente que no hablara de jamones puesto que le ofendía la cuestión al ser musulmán. 
Según pudo saber este diario de fuentes del centro, el profesor le contestó que simplemente se trataba de un ejemplo y que él no tenía en cuenta en sus clases la religión que practican sus alumnos.
Esto podría haberse quedado simplemente en un intercambio de pareceres pero la familia del menor, que en ningún momento acudió a hablar con el profesor sobre este incidente en clase, no ha dudado en interponer una denuncia contra el docente en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía. 
Aunque nadie se puso en contacto con él, al parecer un familiar del menor sí que acudió al centro educativo para hablar con la Jefatura de Estudios y protestar por el ejemplo que el profesor había puesto en clase de geografía.
Agentes de la Policía Judicial acudieron ayer al Menéndez Tolosa para que el profesor prestase declaración sobre los hechos ocurridos durante la clase. Además, los funcionarios han solicitado la documentación disciplinaria y académica del menor en este instituto y en el centro anterior en el que estaba escolarizado.
Este medio ha podido saber que el docente está acusado de ser autor de un supuesto delito de maltrato de obra, alegando además motivaciones racistas y xenófobas.
La Delegación Provincial de Educación confirmó también ayer a este periódico que, efectivamente, sabía que se habían producido estos hechos y que un profesor había sido denunciado al Cuerpo Nacional de Policía pero declinó hacer declaraciones al respecto.
Profesores y alumnos del centro están indignados por esta situación porque además es un profesor de trayectoria reconocida que lleva más de dos décadas dedicándose a la docencia, por lo que ha impartido clase a miles de jóvenes y nunca ha tenido un problema de estas características. Por este motivo se encuentra muy afectado. 
A pesar de estar atravesando un momento difícil, el docente continúa acudiendo al instituto y cumpliendo con su obligación para con sus alumnos.
El Cuerpo Nacional de Policía mantiene abierta la investigación de estos hechos denunciados por la familia del menor y habrá que esperar a la resolución que dictamine la autoridad judicial en el juicio de faltas cuando se celebre.

jueves, 9 de diciembre de 2010

En Bagdad se repite "El asesino en la catedral"

Espeluznante. Visto en Chiesa.espressonline.it:

La verdad sobre el exterminio en la iglesia siro-católica. La eliminación de los cristianos objetivo primero de la ideología islamista. El Papa se reúne con los sobrevivientes. Y lanza un llamado al mundo 


por Sandro Magister







ROMA, 7 de diciembre del 2010 – En la foto arriba Benedicto XVI saluda y conforta a los cristianos iraquíes, siete hombres, dieciséis mujeres y tres niños, sobrevivientes de la masacre del 31 de octubre pasado en la catedral siro-católica de Bagdad, llegados a Roma para ser curados de las heridas.


Es el miércoles 1 de diciembre, al final de la audiencia general. Cuatro días después, en el Ángelus del domingo 5, el Papa Joseph Ratzinger volvió a rezar por las víctimas de los "continuos atentados que se verifican en Irak contra cristianos y musulmanes".


En los mismos días, el Papa mencionó también otras "situaciones de violencia, de intolerancia, de sufrimiento que existen en el mundo". Pero la insistente referencia a Irak pareció expresar una preocupación especial.


En efecto, los ataques a los cristianos en el país de Tigris y del Éufrates denotan un odio siempre más marcadamente religioso, islamista.


El ataque del 31 de octubre a la catedral siro-católica de Bagdad, con 58 muertos y muchas decenas de heridos, atacados mientras celebraban la misa, ha sido considerado en el Vaticano como un acontecimiento revelador.


La dinámica de la masacre no deja dudas. Los agresores usaban correas explosivas. Disparaban y tiraban bombas gritando: "se irán todos al infierno, mientras nosotros al paraíso. Alá es el más grande".


En las cinco horas del ataque, los terroristas rezaron dos veces, recitaron el Corán como en una mezquita.


Devastaron el altar, tiraron al blanco sobre el crucifijo, se ensañaron con los niños simplemente por ser "infieles".


Lo que ocurrió en esas cinco horas terribles se supo a distancia de días, poco a poco, gracias a los testimonios de numerosos heridos llevados a Roma y otras ciudades europeas para ser curados. 


Otra preocupación del Papa y de los otros hombres de Iglesia se refiere al escaso interés que los gobiernos y la opinión pública occidental demuestran respecto a estos ataques anticristianos.


Se además se mira dentro del mundo musulmán, la indiferencia con la que se dejan hacer tales actos parece todavía mayor. Las voces de condena que se alzan son raras y débiles. El terrorismo islamista parece ser - en la opinión difundida - un simple exceso en vez de un crimen inaceptable. 


En esto parece encontrar una ulterior confirmación la idea según la cual la violencia contra el infiel es algo intrínseco al Islam en general y no una alteración del mismo: idea que estuvo al centro de la lección de Ratisbona y que el Papa Ratzinger considera que es posible revertir sólo con una "revolución iluminista" por parte del mismo Islam.


Pero para retornar al ataque a la catedral siro-católica de Bagdad, a continuación se reporta una reconstrucción, publicada un mes después, el 30 de noviembre, en el diario italiano "Il Foglio".


Otro informe dramático, recogido de los sobrevivientes, fue publicado el mismo día por "Asia News", la agencia on line dirigida por el padre Bernardo Cervellera del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras:



Mientras tanto, continúan en Bagdad y en otras localidades iraquíes los asesinatos de cristianos, atacados por ser tales: los dos últimos, una pareja de esposos asaltados en su casa, la noche del domingo 5 de diciembre.


Una célula de Al Qaida considerada responsable de la agresión a la catedral ha sido arrestada. Las autoridades iraquíes han prometido medidas de protección especiales. Pero el éxodo de los cristianos de Bagdad y de Mosul hacia el más seguro Kurdistán, en el extremo norte del país, continúa.


__________


NUESTRA SEÑORA DE LA MASACRE



por Marco Pedersini


Raghada al-Wafi camina raudamente por las calles del barrio de Karrada, en la rivera del Tigris que mira el corazón acorazado de Bagdad, la Green Zone. La acompaña su esposo, está contenta, sonríe. Es el domingo 31 de octubre y tienen una linda noticia que dar al padre Thair Abdallah, el joven sacerdote que los unió en matrimonio: Raghada espera un bebé. Van hacia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, la gran iglesia siro-católica del barrio, cuyo ingreso vigila una gran cruz.


En la misa del domingo en la tarde hay doscientos fieles, incluida una familia caldea y una ortodoxa. El Padre Wasim confiesa cerca del ingreso, a la sobra de las macizas puertas de madera. Su hermano de comunidad, el anciano padre Rafael Qusaimi, está dando las últimas instrucciones al coro antes de la celebración. Inicia el canto y el padre Thair aparece a la derecha del ábside, dirigiéndose con pasos rápidos hacia el altar. 


En el año litúrgico siro-católico, es el domingo de la dedicación. Una voz hace resonar las lecturas. La Carta a los Hebreos 8, 1-12, que cita al profeta Jeremías: " He aquí que días vienen, dice el Señor, y concertaré con la casa de Israel y con la casa de Judá una nueva Alianza, … Pondré mis leyes en su mente, en sus corazones las grabaré; y yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo". Evangelio de Mateo 16, 13-20: "'Y vosotros ¿quién decís que soy yo?' Simón Pedro contestó: 'Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo'. Replicando Jesús le dijo: 'Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella'".

Son las cinco y cuarto y el padre Thair está por terminar la homilía, cuando fuera de la Iglesia una ráfaga de metralleta rompe el silencio. El sacerdote trata de tranquilizar a los fieles, los disparos sin duda son dirigidos a otro lado, dice, no hay nada que temer, es lo normal en un país que desde hace años no tiene oídos sino para los ruidos de la guerra. Pero los disparos siguen y luego ocurre una fuerte explosión, cerca del portón de la Iglesia. Los fieles están aterrorizados, quisieran escapar pero no hay dónde. "Levantémonos, recemos juntos", insiste el padre Thair. No puede saberlo, pero a pocos pasos de la Iglesia hay un comando armado que está dando el asalto a la sede de la Bolsa. Una bomba de mano ha matado a dos de los guardias que vigilan el palacio. Los otros guardias han respondido al fuego, hiriendo a uno de los asaltantes, que es arrastrado fuera por sus compañeros hacia el atrio de la iglesia. Los terroristas retroceden con las metrallas desplegadas, con las espaldas hacia la fachada, y uno de ellos activa el explosivo con el que han rellenado el jeep Cherokee negro estacionado frente a la iglesia. El jeep explota en una nube de polvo y los guardias de seguridad están desorientados. Creen que acaban de rechazar un ataque a la Bolsa y en cambio esto ha sido sólo un distractor, para un ataque de escala bastante mayor. 

El padre Wasim trata de mantener cerrado el portón de madera de la iglesia, pero es arrojado atrás por el comando de hombres armados que irrumpen con el rostro cubierto, con el uniforme del ejército iraquí: un engaño clásico del repertorio jihadista. En el fondo de la iglesia, detrás del altar, los otros dos sacerdotes están empujando la mayor cantidad de fieles hacia la sacristía, para protegerlos del ataque. "¡Déjenlos a ellos, tómenme a mí!", grita el padre Wasim, que recibe al instante una bala en medio del pecho. El que lo hiere ni siquiera sabe a quién dispara. El sacerdote aprieta sus manos al pecho y el hombre se gira hacia el compañero que está a su lado: "¿quién es este?". "Es un sacerdote", responde el otro, y descarga una ráfaga sobre el agonizante padre Wasim.

"¡Déjenlos tranquilos, tómenme a mí!", grita también el padre Thair desde el altar. También él es eliminado en un instante y muere entre los brazos incrédulos de su madre. 

El padre Rafael logró empujar en la sacristía, a la derecha del altar, unos setenta fieles antes que los terroristas se lancen contra la puerta. Esta resiste pero los asaltantes encuentran una alternativa: la habitación tiene una pequeña ventana sin vidrios, en lo alto, que da al exterior, y lanzar por allí adentro algunas bombas de mano es un juego para los jóvenes carniceros. La esquirla de una granada golpea al padre Rafael, hiriéndolo gravemente en el abdomen. Otros son alcanzados por los proyectiles que perforan la puerta. Una mujer cierra a su hijo de cinco años en un cajón, salvándolo del ataque.


La madre del padre Thair no puede saberlo, pero está por perder a su otro hijo que la había acompañado a misa. Los terroristas hacen que todos se tiren por tierra, excepto los varones jóvenes. Estos deben permanecer de pie. Los abaten uno por uno.
*


Si no fuera por el color arenado, las arquitecturas limpias de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro parecerían instalaciones extrañas respecto a los muchos palacios en torno. La imponente cruz sobre la fachada sobresale a las casas bajas, recuerdo de un tiempo en el Bagdad era una ciudad multicultural que acogía gente de todo Irak. El Tigres envuelve el barrio de Karrada por tres de sus lados, convirtiéndolo en una península musulmana chiíta con fuerte presencia cristiana, en el corazón de la ciudad. Para llegar de la Green Zone basta atravesar el río, pero las fuerzas especiales iraquíes llegan a la iglesia recién a las seis de la tarde, cuarenta y cinco minutos después del ataque.


Mientras tanto, dentro, el comando armado mantiene de rehenes a los sobrevivientes e impone el silencio disparando al primer signo de movimiento. Entre los jihadistas al menos tres son muchachitos, entre catorce y quince años. Cada uno de ellos viste una correa explosiva - con esferas de metal para aumentar el potencial mortal - y dispone de una ametralladora y bombas de mano. El gobierno dirá luego que eran cinco, no iraquíes, y que murieron durante el ataque. La prueba contundente de su proveniencia de afuera serían los cinco pasaportes (tres yemenitas y dos egipcios) encontrados entre las ruinas, limpiadas el día siguiente a toda prisa mientras el ejército blindaba el ingreso de la iglesia para que ninguno pudiera ver la masacre. Los testigos confirman que los asaltantes no hablaban dialectos iraquíes, sino el árabe clásico que se usa entre árabes de nacionalidades diferentes. Según el acento, seguramente había egipcios y también un sirio. Es un detalle relevante, dado que la estrategia de Al Queda en Irak es comandada desde las zonas que están en el límite con Siria, donde operan los jefes terroristas como Abu Khalaf, el comandante militar asesinado hace poco, y su gran ideólogo, el "jeque" de setenta años, Issa al Masri. Issa, que en árabe quiere decir Jesús. 


Pero los relatos de los testigos hablan de ocho personas y de al menos otro que dirigía las operaciones desde la terraza que circunda el techo de la iglesia. Quizá fueron más, a juzgar por las operaciones con las que casi un mes después, el sábado 27 de noviembre, las fuerzas de seguridad iraquíes han arrestado una célula de al Qaida en el barrio de al Mansour, en Bagdad: doce hombres, con material tóxico y siete toneladas de explosivo, los cuales confesaron haber participado del ataque a la iglesia. El plan inicial debía ser diferente: irrumpiendo, el comendo jihadista llevaba consigo cuatro maletas de explosivos, que deberían haber explotado en torno al perímetro de la iglesia, para hacerla derrumbar matando de esa manera a todos los doscientos fieles presentes en la misa dominical. Por qué motivo las cosas no fueron así es un secreto que los cinco terroristas se han llevado a la tumba, o quizá está sepultado en la mente del desconocido vestido de civil que un guardián jura haber visto salir de la escuela adyacente a la iglesia. Los sobrevivientes cuentan que hacia la mitad del asalto uno de los terroristas llamó a alguien en el exterior con un walkie talkie. "Hemos terminado con los proyectiles, ¿qué hacemos?". Una orden veloz, con un resultado siniestro: "bien, entonces a partir de ahora usamos las bombas".


Dentro de la iglesia, mientras mantienen de rehenes a los fieles, los terroristas se muestran extrañamente seguros  no obstante el asedio del ejército iraquí y el ronquido sordo de los helicópteros americanos que controlan la situación desde lo alto. Están tan a sus anchas antes del maghrib, la oración de la tarde, y luego al ishà, la de la noche, en medio a los cuerpos de sus víctimas. 


Las fuerzas armadas, en el exterior, esperan no se sabe qué cosa, porque es claro para todos que no habrá ninguna oferta de mediación, de ninguna de las dos partes. Un dependiente laico de la curia de Bagdad que se precipitó al lugar del asedio trata de ayudar. Es decidido, quiere aprovechar su conocimiento detallado de la planta del edificio para destrabar la situación. Pero apenas trata de ofrecer su ayuda a los militares, obtiene solamente un seco "esto es asunto nuestro, vete". Los soldados rechazan bruscamente también a un hombre que les implora hacer algo para salvar a su mujer y a sus dos hijos, un muchacho y una muchacha, retenidos dentro de la iglesia. La situación detenida dura casi tres horas.
*


Cae la noche. Los muros de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro se vuelven de color rojo para luego ennegrecer. El asedio queda detenido en un ocaso irreal, vuelto túrbido por el ofuscamiento del aire, por todo el tiempo que corre de la llegada del ejército iraquí hasta el asalto final para intentar liberar a los rehenes. Disparos intermitentes rompen el silencio, marcando el ritmo del enfrentamiento a distancia. Ninguna de las dos partes estudia a la otra: se espera hasta que no llegue el momento de recitar el final ya escrito.


Los terroristas disparan a quien sea que tome un celular, como demuestran las heridas de dos muchachas, heridas en la mano y en el brazo cuando sus teléfonos comenzaron a sonar. Disparan al primer sonido sospechoso y los niños que lloran son asesinados al instante. Entre los cuerpos extendidos, los muertos permanecen intercalados con los vivos. Una muchacha contará: "una lámpara me había caído encima, bloqueándome la cadera. Tenía las astillas de vidrio incrustadas en la piel, el pie de un hombre sobre la cabeza y el cuerpo de una muchacha que me apretaba el pecho, bañándome con la sangre que brotaba de sus heridas". Mientras sentía los proyectiles rozarle muy cerca, pudo llamar a su familia que la esperaba en casa: "Estaba segura de morir y quería despedirme de ellos, decirles por última vez: los quiero mucho". Alguno al mando dispara sobre las estufas de calefacción, para asfixiar con su gas a quien está tendido cerca de ellas. 


El crucifijo se convierte en un blanco para los proyectiles. Los terroristas lo acribillan de balas - cuentan los sobrevivientes - mientras gritan mostrando desprecio: "¡Vamos, díganle a Él que los salve!". Y también: "ustedes son infieles. Estamos aquí para vengar la quema de libros del Corán y las mujeres musulmanas puestas en la cárcel en Egipto". Aluden a la falsa noticia, desmentida incluso por los Hermanos musulmanes pero que es usada como pretexto por al Qaida para la ofensiva contra los cristianos, según la cual la Iglesia copta egipcia habría recluido en un convento a Camila Chehata y Wafa Constantine, esposas de dos sacerdotes coptos, como castigo por su conversión al Islam.

Cuando terminan las balas, la granada reventada por un terrorista pone fin también a la vida de Raghada y del niño que llevaba en su seno. Según algunos testigos, la mujer habría encontrado la muerte abrazada fuertemente a uno de los terroristas, que la habría tomado con él para luego hacerse explotar. Ni siquiera el esposo vivirá para ver la irrupción del ejército iraquí, que comienza a cargar compacto desde el ingreso principal de la iglesia, enésima prueba de la ignorancia de los militares no preparados y mal guiados. "Los marines son más inteligentes", hace notar el padre Giorgio Jahola, un sacerdote de Mosul venido a Roma al Policlínico Gemelli con los heridos que necesitan atención. "Todo el perímetro de la iglesia está circundado por ventanas, a las que se puede fácilmente por las terrazas. Los ingresos laterales acostumbraban estar obstruidos por barras de cemento, pero las autoridades primero los habían hecho remover precisamente en los dos días anteriores al ataque. Por lo tanto habían otros pasos disponibles".


Los terroristas estaban listos: ya habían recitado la plegaria del martirio: "Alá es el más grande, Alá es el más grande, no hay otro Dios excepto Alá". Y estaban decididos a hacerse explotar. Dos lo lograron, un tercero fue bloqueado por los militares iraquíes cuando, a las 21:05, desconectaron la corriente eléctrica y una voz gritó: "Somos las fuerzas iraquíes, pónganse de pie cálmense: os salvaroms


El asalto no será recordado entre los más fulminantes de la historia: el intercambio de proyectiles duró veinte minutos, hasta las 21:25 para librar la nave de la iglesia y la sacristía. El acceso a la iglesia ha sido luego liberado y, en el desorden de los auxilios, los familiares comenzaron a recorrer frenéticamente de un hospital a otro, con la esperanza de encontrar a sus seres queridos aún con vida en alguna parte. Dentro y en torno a la iglesia se contaron 58 muertos, excluidos los asaltantes.
*


Tres días después, martes, mujeres vestidas de negro acompañan siete ataúdes envueltos en una bandera iraquí. El ministro de los derechos humanos, el cristiano Wijdan Mikheil, está en la ceremonia junto al líder político chiíta Ammar al Hakim, que tiene el rostro regado por las lágrimas. El humo del incienso impregna el aire, mientras más de setecientas personas saludan a los heridos cubiertos de flores que avanzan lentamente hacia el altar. Dos de ellos custodian los cuerpos del padre Thair y del padre Wasim. Un instante más y serán sepultados junto en el cementerio que está bajo su iglesia, pobre y profundamente adolorida.http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1345870?sp=y

miércoles, 8 de diciembre de 2010

sábado, 27 de noviembre de 2010

Una cena haram en Abu Dhabi

Haram en árabe es, entre otras cosas, todo aquello que está prohibido en el islam. Se opone así a halal, que es lo lícito o permitido. Ambos términos se aplican también a los alimentos prohibidos o permitidos para el buen musulmán (el equivalente de la comida halal islámica sería en el judaísmo la comida kosher). Aprovechando que estoy en Abu Dhabi, Emirato un millón de veces más libre que Arabia Saudí, esta noche he decidido darme un homenaje con una sencilla cena haram. Primero tuve la precaución de comprar al llegar al aeropuerto una botella de whisky Johnnie Walker Blue Label de 20 cl por 30 eurillos. Después he ido al supermercado Spinney's y su famosa zona de venta de cerdo para infieles y he comprado una buena provisión de productos haram. Y ya está. Con esa tontería he cenado como un señor y me he sentido muy bien. Sólo quería compartirlo con vosotros. Os dejo unas fotos del banquete. ;-)








jueves, 25 de noviembre de 2010

En Arabia Saudí no hay crucifijos


En Arabia Saudí no hay crucifijos en las escuelas. Tampoco hay iglesias. Están prohibidas. La única religión cuya práctica está permitida es el islam. No hay curas ni monjas. Nada. A veces me pregunto si será así la España con la que sueña Zapatero, una España en la que los católicos tengan que asistir a Misas clandestinas y en la que no se vea ningún símbolo cristiano, donde la Iglesia no tenga ninguna propiedad ni derecho, ni colegios, ni hospitales, ni asilos, ni conventos, ni monasterios, nada. Una España sin Cristo. Exactamente igual que Arabia. ¿Será eso lo que quiere Zapatero?

martes, 23 de noviembre de 2010

Miguel Ángel Ruiz, misionero: “Los islamistas huelen el miedo y acuden allí a derramar sangre”

Un héroe. Visto en Minuto Digital:


En su internado viven jóvenes llegados de zonas rurales, donde les acuchillaron por no querer convertirse al islam. Se han cambiado el nombre y no pueden volver a sus pueblos. El colegio está en un barrio habitado por 50.000 cristianos, y eso atrae a los islamistas más violentos. Pablo J. Ginés ha entrevistado en La Razón a Miguel Ángel Ruiz, misionero en Pakistán y director del Centro de Formación Profesional Don Bosco en Lahore desde 2005.
–¿Cuándo ha pasado más miedo como misionero?
–Durante la crisis de las caricaturas danesas sobre Mahoma. Se convocó una marcha islamista para después del rezo del viernes en la mezquita, que iba a pasar por nuestro colegio. Lo vaciamos, enviamos a los chicos a sus casas, y dije a nuestros tres guardias de seguridad que no se dejasen ver, para no dar excusas a la violencia. Amigos musulmanes me invitaron a esconderme en su casa, pero mi deber era quedarme en el colegio. Ese día pasé miedo.
–¿Tres guardias de seguridad?
–Vamos a contratar un cuarto. Y el Gobierno de Paquistán nos ha dicho que nuestro colegio es objetivo de Al Qaida, y que tenemos que comprar un detector de metales.
–¿Y su momento más triste?
–La matanza de la aldea de Gojra el año pasado, cuando destruyeron 50 casas de cristianos y cuatro niños murieron quemados. Esa violencia sin sentido me hace sufrir mucho más que los desastres naturales o las inundaciones. Te puede hacer perder la fe en el ser humano. Y nadie hizo nada. Luego vienes a España y ves que te multan con mil euros por cortar un árbol, pero que no se defiende la vida humana.
–¿Dialogar con el islam?
–Es necesario pero, ¿quién es el interlocutor? ¿Y qué autoridad tiene? El respetadísimo Gran Muftí de la Universidad de Al-Azhar, en El Cairo, decretó que vestir hiyab no era una obligación islámica, que era sólo algo cultural y opcional. Las estudiantes de su propia universidad, favorables al velo, protestaron y lo desautorizaron. No hay autoridad central en el islam, sólo puedes hablar con personas concretas que te acepten como eres.
–¿Qué han hecho las embajadas en el caso de Asia Bibi?
–El nuncio me dijo que la mañana en que salió el caso, diez embajadores distintos le llamaron para expresar su apoyo, pero a nivel personal. Sus países y gobiernos no han hecho nada hasta ahora. Sólo conozco un caso en que países europeos se movieran por ayudar a un cristiano. Fue el año pasado, por un afgano converso al catolicismo en Europa, que al visitar Afganistán fue detenido. Italia protestó y Angela Merkel llamó a consultas al embajador paquistaní. Pero Paquistán es distinto, es una potencia nuclear. Sólo respetan a los americanos, Europa les parece débil, porque no tiene religión. Ningún país se ha movilizado para acabar con la Ley de Blasfemia pakistaní. El General Musharraf la intentó quitar en 2002, debatirla en el congreso. La alianza de partidos musulmanes, del norte del país, donde hay 25.000 madrasas, le amenazó con sacar un millón de estudiantes a las calles y derrocar su Gobierno si tocaba esa ley. Un día explotó una madrasa porque estaban manipulando explosivos y tenían un arsenal dentro. En Occidente nadie se enteró. Los islamistas controlan el Bajo Tribunal y la enseñanza. Si el Gobierno tomase el control de las escuelas, en diez años cambiaba todo a mejor.
–¿Existe el islam moderado?
–En Paquistán los saudíes invierten en fundamentalismo wahabista tanto como todos los demás países en ayuda al desarrollo. Omán, Abu Dhabi, los países del Golfo son un paraíso en comparación: las mujeres visten como quieren y puedes llevar una cruz en el cuello. Musharraf, admirador de Attaturk, hablaba de potenciar un «islam ilustrado». Yo sólo pido a Occidente que no tenga miedo: los islamistas huelen el miedo y acuden allí a derramar sangre. Atacaron a España porque la vieron débil, no porque tuviese tropas en Irak. Creo que el uso de la razón es lo único que cambiará al islam por dentro.

sábado, 20 de noviembre de 2010

La fuga de Logan


Hace tiempo pudimos ver en televisión una película y serie de ciencia ficción titulada "La fuga de Logan". La historia se desarrolla en el futuro y consiste en que la población del planeta (o lo que se supone que queda de él) vive en una gigantesca ciudad cubierta por una cúpula y aislada del exterior. Para mantener el número de pobladores estable, los ciudadanos, al cumplir los 30 años, deben someterse a una ceremonia obligatoria de eliminación que se celebra con gran alegría. Sin embargo, en un momento dado, algunos empiezan a cuestionar la idea de morir de forma artificial. El protagonista, Logan, es una especie de policía que se dedica a perseguir a los enemigos del sistema. Con el tiempo se enamora de una de los rebeldes, Jessica, y se convierte él también en fugitivo.

¿A qué viene todo esto? Bueno, pues a que Logan y los rebeldes se niegan a morir cuando lo decida el Estado y luchan por su propia libertad y por poder seguir su vida, algo que me ha venido a la memoria tras escuchar a Rubalcaba y su nueva mal llamada "muerte digna". Observemos lo que dice Rubalcaba:

Respecto a la nueva norma, que se centra en los cuidados paliativos y las sedaciones, el vicepresidente Rubalcaba ha reconocido que "todo el mundo" va a entender esta ley. "Todo el mundo ha tenido una situación de esta naturaleza", ha precisado, y ha añadido que él mismo ha sufrido recientemente una situación de este tipo con un familiar. "Se produce cuando alguien en el pasillo de un hospital recibe a un médico que le dice que un familiar, su madre, su hermano o su mujer, está muy mal, que se muere irremediablemente, y lo que es peor, nos tememos que lo va a pasar muy mal de aquí a que se muera, va a sufrir, y el familiar le dice al médico si no podemos evitarlo", ha explicado Rubalcaba.

O sea, que a partir de ahora y, como ocurre por ejemplo en otros países que aprobaron una ley de eutanasia que garantizaba en teoría que no se le aplicaría a quien no la solicitara, serán los familiares o el propio médico los que decidan si tú puedes seguir viviendo o no. Me imagino esa conversación siniestra "en un pasillo" y en voz baja: "doctor, él ya es muy mayor y su vida no merece la pena vivirla así, ¿no podemos hacer algo?. ¿Cómo podemos arreglar esto? Usted ya me entiende, doctor". Se abre la veda para darle puerta al ancianito que se empeña en no morir y es una carga para su familia y para el Estado. Tu vida, ciudadano, ya no es tuya, es del médico. Y como se te ocurra envejecer con herederos de tu fortuna prepárate porque bastará un simple catarro para que te den el pasaporte al otro barrio, cosa que, aparentemente, hacía ya algún médico apoyado por el PSOE. Un ejemplo más de cómo el PSOE hace años que no defiende a los más desfavorecidos sino que los elimina cuando son una carga económica para el Estado mientras ellos roban a manos llenas todo lo que pueden. Y nos lo venderán como algo caritativo.

¿Deberíamos empezar a pensar en huir de España como hacía Logan en la serie?

lunes, 8 de noviembre de 2010

Las tragaderas de un socialista

En los años 80 eras marxista. Yo no, yo era un facha que, además, iba a Misa. Pero no pasa nada, vino Felipe González y con aquella frase suya tan famosa: "hay que ser socialista antes que marxista" el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) rompió con el marxismo. No pasó nada, de la noche a la mañana dejaste de ser marxista porque así lo decidió tu jefe. Pero para ti yo seguía siendo un facha porque iba a Misa.

En los años 80 estabas absolutamente en contra de la OTAN. Yo no, yo era un facha que, además, iba a Misa. Pero no pasa nada, vino Felipe González y con un referéndum trampa nos dejó dentro de la OTAN. Incluso un socialista de toda la vida, Solana, fue nombrado Secretario General de la OTAN. No pasó nada, de la noche a la mañana dejaste de estar en contra de la OTAN porque así lo decidió tu jefe. Yo seguía siendo un facha que, además, iba a Misa.

En los años 80 estabas en contra del terrorismo de Estado. Yo también, pero no importaba porque yo era un facha que, además, iba a Misa. Luego vino la guerra sucia contra ETA, el GAL, los escuadrones de la muerte, el terrorismo de Estado patrocinado por Felipe González, ..., no pasa nada. Dejaste de estar en contra del terrorismo de Estado porque así lo decidió tu jefe. Yo seguía entonces siendo un facha que, además, iba a Misa, pero mis convicciones morales me hacían estar en contra del asesinato.

Sobre los años 90 los fachas llegaron al poder. El PSOE, que según tú hacía todo bien, dejó la economía por los suelos (un 25% de paro). Mejoró la economía (según tú porque los ciclos económicos le fueron ventajosos a Aznar, no porque éste fuera mejor o peor gestor). Pasaron los años...

En 2004 un atentado rarísimo con pinta de golpe de Estado llevó al poder otra vez al PSOE. Tú, feliz, los tuyos volvían a controlar todo y los fachas se batían en retirada. Pasa el tiempo y la economía se va otra vez al guano. No pasa nada, según tú es culpa de los ciclos económicos (no del desastre de un gobernante que gasta más de lo que ingresa). Según tú si siguieran gobernando los fachas sería lo mismo. El caso es que en mayo España estaba en quiebra y Obama (Estados Unidos), Merkel (Alemania) y Sarkozy (Francia) obligaron a España a emprender las típicas medidas de todos los fachas para mejorar la economía. Pero no pasa nada, tú las aceptas porque las hace tu jefe. Yo sigo siendo el facha.

Y así nos luce el pelo. Tú sigues tragando con todo lo que dice tu partido. Da igual que éste haya cambiado de chaqueta tantas veces. Yo sigo siendo un facha que, además va a Misa, y tú sigues siendo ése que siempre tiene razón diga lo que diga y que no se acuerda de cómo ha cambiado su forma de pensar todos estos años. No sé cómo puedes mirarte al espejo cada mañana y pensar que da igual, que tú no eres un facha. Yo sigo yendo a Misa, pero hace ya tiempo que no tengo partido al que votar. Un facha en toda regla.


sábado, 6 de noviembre de 2010

Libia


Mi primer viaje a Libia fue en 2003. Entonces me pareció un país lamentable, cutre, triste y poco serio. Durante algún tiempo hemos intentado trabajar con ellos sin resultado. Sin embargo ocurrieron dos cosas curiosas: la primera fue que en una reunión empresarial un alto cargo del gobierno libio dijo que habían decidido empezar a hacer partícipe al pueblo de la riqueza del país (así, con un par). La otra cosa curiosa es que conocí a unas monjas españolas que trabajan en Libia (tienen una escuela y un hospital, creo recordar) que me dijeron que ellas están allí gracias a Gaddafi, y que éste las protege.

Acabo de regresar a Libia y la impresión es muy positiva. Aparentemente el hijo de Gaddafi, que se postula como próximo líder del país, quiere modernizar su patria y convertirla en un nuevo Doha, Abu Dhabi o Dubai (sin los errores de éste). Ahora tienen los recursos y la voluntad suficientes para crear todas las infraestructuras necesarias de un país moderno. Le han dado un contrato gigante a una empresa americana para que ésta se encargue de toda la planificación necesaria para producir el milagro. De hecho, se ven nuevas construcciones, hoteles internacionales de 5 estrellas, marcas europeas y coches de alta gama que antes brillaban por su ausencia. Incluso se habla de que en un futuro cercano se permitirá servir alcohol en los hoteles de lujo. En fin, veremos. Lo que me llama la atención es cómo un país puede cambiar tanto de la noche a la mañana porque así lo decide un gobernante. Si se produce el cambio (que parece cierto) habrá que agradecérselo al nuevo líder y olvidar cuanto antes al actual.

Os dejo una fotos de Trípoli tomadas al azar durante mi viaje. Espero que os gusten. Ah, y si vais de turismo (que se puede) no dejéis de visitar Leptis Magna y Sabratha.


























viernes, 5 de noviembre de 2010

«Los cristianos iraquíes están aterrados y en estado de shock»

Visto en Infocatólica:

EL P. VAN VOSSELARR ADVIERTE DEL ÉXODO DE MUCHAS FAMILIAS CRISTIANAS

«Los cristianos iraquíes están aterrados y en estado de shock»

«Los cristianos iraquíes están aterrados y en estado de shock. Se enfrentan a un terrible dilema: emigrar para salvar las vidas de sus seres queridos, o permanecer en el país para ser testigos de la fe, arriesgándose a morir»: es lo que le dice a la Agencia Fides el p. Vincent Van Vosselaar CSsR, Superior de los Redentoristas en Bagdad, después de la masacre que se llevó a cabo el 31 de octubre en la Iglesia siro-católica de Nuestra Señora de la Salvación. El religioso advierte que los fieles dicen que su vida se ha hecho imposible y muchas familias se están organizando para abandonar el país.

05/11/10 9:56 AM

(Fides) P. Vincent, que vive en Irak desde hace 40 años y enseña en el Babel College, de Bagdad, un colegio afiliado a la Universidad Pontificia Urbaniana, ha concedido un sincero testimonio a la Agencia Fides: “Vivimos en una terrible realidad. Nunca había sucedido antes el sufrir una matanza de tal magnitud, realizado dentro de una iglesia durante la Santa Eucaristía. He visitado la iglesia y escuchado los testimonios de los fieles que están en estado de shock. Los terroristas han matado sin piedad incluso a mujeres y niños. La comunidad está traumatizada. La iglesia parecía un cementerio”.

La comunidad cristiana de Bagdad ha perdido dos jóvenes sacerdotes siro-católico, el p. Wasim Sabieh y p. Thaier Saad Abdal, mientras que un tercer sacerdote, el p. Rufail Quataimi, está todavía en el hospital en estado grave. Qué tragedia! Los dos sacerdotes asesinados, que ni siquiera tenian treinta años, fueron mis alumnos en el College. Eran muy activos en el apostolado de la Biblia, en el diálogo interreligioso y en la caridad. P. Thaier era el responsable de un Centro de Estudios Islámicos, mientras que p. Wasin estuva muy involucrado en ayudar a las familias pobres. Los vamos a echar de menos”, dice el p. Vincent.

El redentorista recuerda que “ayer numerosos ataques han golpeado Bagdad y las zonas chiíes: lo que significa que no sólo los cristianos están siendo atacados, sino que todo el país está inundado por el terrorismo. Es difícil ver un futuro esperanzador para la nación en este momento”, subraya. “No sabemos quién está detrás de estos actos, ni hacia dónde se dirige la nación. Mientras tanto el pueblo sufre. Hay males muy grandes que aquejan al país”.

Éxodo de las familias cristianas

De ahí el dilema para los cristianos: “Los fieles dicen que su vida se ha vuelto imposible. Muchas familias cristianas se están organizando para salir del país. El insoportable dilema es si huir en busca de un futuro mejor, o permanecer, arriesgando la vida. En este momento trágico, los Obispos tienen la gran responsabilidad de hablar a los fieles, de darles razones y esperanzas que les convenzan a quedarse. También la tarea de nuestros pastores es muy difícil”, comenta.

El funeral que se celebró por las víctimas de la matanza, “contó con la presencia de muchos líderes musulmanes que han instado al gobierno a que defienda a los cristianos. Esperamos que, después de esta nueva masacre, las autoridades civiles escuchen el grito de los cristianos de Irak y pongan fin a su sufrimiento”, concluye el misionero redentorista.

jueves, 4 de noviembre de 2010

La guerra con el Islam está perdida

Visto en Aurora. Interesante artículo que trata algo que muchos en Europa no quieren ver:


Autor: Miguel Martín, Zaragoza

He tenido la oportunidad de escuchar a un cristiano evangélico, pongamos que se llama M., instalado con su familia en una de las repúblicas de la antigua URSS que por prudencia y natural discreción no citaré, hay razones evidentes de seguridad. La vida allí para todos los ciudadanos se está transformando en una cárcel donde sólo hay una única y creciente autoridad, la Ley Islámica.

Esta familia permanece en el más absoluto anonimato y trata de no hacer demasiado pública su fe sino de sobrevivir en medio de un mar creciente y avasallador de leyes que están regulando toda la vida y existencia de los habitantes de esa República.
Cuenta M. que hay que olvidarse ya del regreso a las antiguas posiciones socialistas, eso nunca más va a suceder, el Islam hoy lo domina todo allí. Las mujeres que hasta hace pocos años vestían a la europea han cambiado sus trajes por burkas y velos, no se atreven a salir a la calle de otra forma; los hombres ya no visten más corbata ni trajes, todos van con túnica y amplios pantalones, dejan crecer sus barbas y abandonaron elementales normas de higiene, viven exclusivamente para someterse a la Ley Islámica. Los niños asisten a las únicas escuelas posibles y que permanecen abiertas: las madrazas; en la Universidad se ha dejado de impartir clases de tecnología o humanidades y sólo extienden títulos vacíos de contenido porque la preparación académica ha sido sustituida por la formación religiosa con base en el Corán.

Los hábitos y costumbres ancestrales están siendo sustituidos por las normas coránicas, sólo sirven los juicios de imanes dictados para cualquier asunto de la vida. Los dineros llegan abundantes desde aquellos países que persiguen la islamización forzada de toda Asia, incluidas las antiguas repúblicas soviéticas. No hay posibilidad de intervenir a favor de mujeres, niñas u hombres que no estén dispuestos a seguir esta nueva dictadura.

Encerrados en un círculo de odio

Esta gran familia metida de lleno en el ojo del huracán cuenta que no hay otra forma de ganar a estas personas sino es mediante las muestras de amor porque están literalmente secuestradas por un poder maléfico que las tiene dominadas y encerradas en un círculo de odio infernal que las está destruyendo.

Reconoce M. que Occidente no sólo ha perdido esta guerra, sigue sin admitir una situación que no tiene retorno y niega que exista un perverso plan con un final descriptible que se va cumpliendo a rajatabla.

Señala rotundamente M. que todo parece estar preparado para el siguiente asalto, la toma de Occidente. Está en ello todo el mundo islamico radical, no van a parar; el enfrentamiento tiene fecha y nadie lo va a detener al menos desde dentro de las democracias, menos todavía desde el mundo musulmán.

Señala M. que la democracia ha dejado de ser la respuesta a esta situación, ha perdido y dilapidado todo el crédito de que disponía. Occidente está degradado para el mundo musulmán, no representa un referente a imitar pero sí digno de ser erradicado por cuanto sus modelos son nocivos para la salud moral y espiritual del islamismo mundial. Occidente, sin embargo, cree que todavía es tiempo de una respuesta coherente como es alcanzar acuerdos de convivencia compartiendo espacios y viviendo en mutuo respeto.

M. cuenta desde dentro del huracán que nada de eso va a suceder y para comprobarlo sólo hay que vivir entre ellos. Admite tener mucho miedo por los suyos, su familia, su propia vida, pero cree que la única respuesta está en que nosotros, no siendo mejores, somos superiores a ellos en cuanto a modelos todavía no explorados como parte de la solución.
Cree que la única respuesta posible para superar esta dramática situación está en nuestro viejo modelo de fe y ético, el mismo que desde dentro de nuestras propias filas hemos defenestrado, olvidado, abjurado; nuestra civilización todavía posee valores y cimientos subyacentes que nadie ha sido capaz de arrancar porque están instalados en lo más profundo de nuestras conciencias y todavía no hemos apelado a ellos.

Recuperar un mensaje de firmeza

Desde el mismo ojo del huracán, M. señala que Occidente debería recuperar un mensaje de firmeza sin armas, sin odio ni revanchas, hasta que ellos entiendan que si no cambian están destinados a una destrucción segura, que sólo la fe en un Dios que es buscado por todos y el respeto en amor mutuo serán las claves para superar esta dramática situación en que está instalada la humanidad. Cuando ellos se enteren que viven en absoluta ruina moral mientras nosotros estamos destruyendo nuestro patrimonio ayudados de forma perversa con su plan, podrán comprender que pierden la única posibilidad que también tienen ellos de salir adelante, porque tampoco tienen futuro y porque la clave está en nosotros mismos, no en ellos, pues poseemos una cultura mejor y más entera, más firme y sólida, cimentada sobre una fe y una herencia con rasgos comunes que nace de un pequeño pueblo llamado Israel y que ha sido bendición para toda la humanidad. Cuando ellos descubran que son sus primos y hermanos más que sus rivales y verdugos y estas lecciones no las imparten ONGs, ni las democracias, la implantación de valores seculares, ni buena acciones solidarias, ni la ONU, ni emisarios de buena voluntad, estarán en condiciones de entender que no hay muchas posibilidades de salir del atolladero actual en que se ha metido la humanidad si no se recuperan con urgencia dramática las esencias que nos han permitido llegar hasta aquí.
Pero henos ahora con el enemigo instalado entre nosotros mismos, porque el mal no viene solamente desde el lado musulmán, también y de qué manera, procede de nuestras mismas sociedades que se odian tanto a sí mismas que no tienen inconveniente en pactar con lo peor de quienes pretenden nuestra destrucción. Nuestros peores enemigos están entre nosotros, los hemos alimentado con la peor de las vitaminas: el nihilismo y el relativismo junto a sus hermanos: miedo a cualquier precio.

En estos momentos las ideologías han perdido toda su capacidad de ejercer influencia alguna sobre el fenómeno que estamos tratando si exceptuamos la única fórmula que poseen que es el desarme unilateral, la rendición incondicional a cambio de una paz fraudulenta, cualquier cosa sin alternativa mejor que signifique algo aceptable para nuestros enemigos.
Entre nosotros no son pocos cuantos sostienen que se conseguirá una paz duradera sentados a una mesa y dialogando; ignoran que sólo la rendición es la base de dicha paz, cuando devolvamos según el imaginario islamico todo lo que les hemos quitado y arrebatado, tierras, espacios, ciudades donde vivieron por siglos instalados; sólo cuando las democracias se pongan de rodillas y clamen piedad ante las víctimas que han creado a lo largo de siglos de dominación y postración bajo el yugo judeo-cristiano y occidental. Estos que así creen, formulan e inspiran ámbitos de paz duradera, estos y no los otros son nuestros peores enemigos aquellos en cuyo lenguaje no cabe el perdón, la misericordia, el amor, la piedad, la fe, la humildad, la religiosidad bien entendida y respetada para con los demás porque nunca han creído en su eficacia ni tampoco la practican visto cómo está Occidente hoy.

Si nos vencen será porque les hemos entregado todo despojándonos previamente en un acto suicida y estúpido de esos valores, nos hemos vaciado y estamos en pleno desmontaje del mejor conjunto de principios conocido por la humanidad, es el suicidio.

Entregamos nuestros hijos e hijas

Les proponemos acudir desnudos, sin contenido ni opciones mejores y les estamos entregando nuestros cuerpos y almas, las de nuestros hijos e hijas, nietos, cultura, porque hemos llegado al extremo de perderles todo respeto, no les damos valor alguno, nos hemos vaciado del mejor bagaje que han podido tener nuestros descendientes para mañana y del que han procedido los mejores espíritus de todos los tiempos, incluidos aquellos que velaban y cuidaban una relación con su Dios porque se sabían dependientes de él y desgraciadamente hoy no los tenemos a mano, los hemos despreciado, menospreciado.

Sus ejemplos han sido expulsados de una sociedad que los ha sustituido por los más flojos, débiles y cobardes. Estamos en manos de los que no tienen prejuicio alguno en entregar lo que no valoran, lo que menosprecian, una preciosa herencia, porque no se respetan ni a sí mismos.

Con el arma de la religión malentendida, el mundo islámico está poniendo de rodillas a culturas que han arrinconado como paso previo para la derrota final y de este modo están ganándonos una batalla que tiene un largo recorrido porque no tienen prisa en la batalla de hoy aunque la pierdan.

Lo que cuenta es la derrota final y a ella se aplican sin aceleraciones mientras sus rivales creen posible acuerdos de paz hablando y dialogando, pactando y acordando condiciones que nadie parece dispuesto a cumplir porque están cimentados sobre falsos principios y recelos de todas las partes.

Aquí, permítanme señalar que judíos y cristianos tienen mucho que hacer juntos, unidos. Es un urgente llamado a las conciencias de todos; por el momento son el mejor fondo actual de recursos y principios a aplicar frente a un fenómeno para el que muy pocos hoy disponen de respuesta eficaz y que avanza sin freno ni obstáculos que se lo impidan, porque la política ha perdido su oportunidad y descarriada ella misma nos está llevando al descarrilamiento general.
M, nos está avisando desde adentro mismo del volcán y sabe cómo de caliente está la caldera, a punto de estallar.