Hace unos días recibí un e-mail de un amigo en el que comparaba a Israel con los nazis. (Estos días he estado recibiendo e-mails e invitaciones de Facebook sobre el conflicto de Gaza desde ambos bandos: el pro-palestino y el pro-israelí). Dado que en esta ocasión me he situado en el bando pro-israelí porque entiendo que Israel se defendía de la ruptura de la tregua de Hamás, contesté a mi amigo con una frase quizás desafortunada en la forma pero dictada por la confianza mutua: "Esto que me mandas es una gilipollez".
Pensaba que mi amigo se tomaría el asunto con mejor humor, pero no ha sido así. Pensaba que para cualquiera que haya leído un poquito y que no esté determinado por su ideología la comparación entre judíos y nazis le resultaría deplorable y absurda. Se ve que me equivocaba. Mi amigo, que no es precisamente un comunista, me contestó con un correo electrónico incendiario en el que, además, saca a relucir toda una serie de agravios pasados de los que yo era ignorante. Me quedé petrificado. Le envié un correo de respuesta intentando suavizar las cosas y él me contestó con otro en el que me decía que no había leído el mío de respuesta (de hecho lo borró sin leerlo) y que se había calentado al escribir su primer e-mail. Al final la cosa ha quedado muy rara, porque yo le he vuelto a escribir y él no me ha contestado.
Os cuento todo esto porque me sorprende ver el grado de virulencia que ha alcanzado el conflicto de Gaza entre gentes que viven a miles de kilómetros de allí. Observo que si uno no sigue la corriente se expone a que se le demonice de la forma más radical y encima se le acuse de fascista. Me resulta lamentable (y fatigoso) pensar que ahora tendré que llamar a mi amigo para que se explique por teléfono ya que se ve que por e-mail no va a ser posible. Me pregunto si esto es normal. ¿Puede acabar una amistad de años entre españoles porque uno es pro-palestino y el otro no? Y si eso es posible ¿nos extraña que en el mundo la gente se mate por cualquier cosa?
Llevo todo el día dándole vueltas a este asunto. El conflicto de Gaza ha ensuciado nuestras vidas. Nos ha hecho caer en el juego de ambas partes que, si bien se mira, nos deberían importar un bledo. No podemos evitar las guerras desde aquí. No somos mejores ni peores por apoyar a uno u otro bando. Y sobre todo...¿no tiene uno derecho a opinar lo que le dé la gana sin que sea reprochado por ello?
No sé si perderé su amistad. Haré todo lo posible por evitarlo, pero me temo que se ha abierto una herida que yo desconocía, y sus consecuencias son imprevisibles. Y lo lamento sinceramente...
ACTUALIZACIÓN: Le acabo de llamar para intentar arreglarlo, para saber qué le pasaba... Ha sido mucho peor. No quiere saber nada de mí ni de mi amistad. Un amigo menos. Estoy confuso...
ACTUALIZACIÓN 2: Parece que poco a poco las aguas vuelven a su cauce.
Pensaba que mi amigo se tomaría el asunto con mejor humor, pero no ha sido así. Pensaba que para cualquiera que haya leído un poquito y que no esté determinado por su ideología la comparación entre judíos y nazis le resultaría deplorable y absurda. Se ve que me equivocaba. Mi amigo, que no es precisamente un comunista, me contestó con un correo electrónico incendiario en el que, además, saca a relucir toda una serie de agravios pasados de los que yo era ignorante. Me quedé petrificado. Le envié un correo de respuesta intentando suavizar las cosas y él me contestó con otro en el que me decía que no había leído el mío de respuesta (de hecho lo borró sin leerlo) y que se había calentado al escribir su primer e-mail. Al final la cosa ha quedado muy rara, porque yo le he vuelto a escribir y él no me ha contestado.
Os cuento todo esto porque me sorprende ver el grado de virulencia que ha alcanzado el conflicto de Gaza entre gentes que viven a miles de kilómetros de allí. Observo que si uno no sigue la corriente se expone a que se le demonice de la forma más radical y encima se le acuse de fascista. Me resulta lamentable (y fatigoso) pensar que ahora tendré que llamar a mi amigo para que se explique por teléfono ya que se ve que por e-mail no va a ser posible. Me pregunto si esto es normal. ¿Puede acabar una amistad de años entre españoles porque uno es pro-palestino y el otro no? Y si eso es posible ¿nos extraña que en el mundo la gente se mate por cualquier cosa?
Llevo todo el día dándole vueltas a este asunto. El conflicto de Gaza ha ensuciado nuestras vidas. Nos ha hecho caer en el juego de ambas partes que, si bien se mira, nos deberían importar un bledo. No podemos evitar las guerras desde aquí. No somos mejores ni peores por apoyar a uno u otro bando. Y sobre todo...¿no tiene uno derecho a opinar lo que le dé la gana sin que sea reprochado por ello?
No sé si perderé su amistad. Haré todo lo posible por evitarlo, pero me temo que se ha abierto una herida que yo desconocía, y sus consecuencias son imprevisibles. Y lo lamento sinceramente...
ACTUALIZACIÓN: Le acabo de llamar para intentar arreglarlo, para saber qué le pasaba... Ha sido mucho peor. No quiere saber nada de mí ni de mi amistad. Un amigo menos. Estoy confuso...
ACTUALIZACIÓN 2: Parece que poco a poco las aguas vuelven a su cauce.
21 comentarios:
Quien defiende a la Iglesia Católica, que siempre ha estado al lado de todos los fascismos —tanto el itálico como el germano, el hispano o el luso— no podrá que simpatizar con Israel, la reencarnación moderna del nacionalsocialismo.
Crispal, aquí se acabó el derecho a opinar el día que los cachorros de la izquierda se lanzaron a la calle para acusar al Gobierno de un atentado con 192 muertos y así hacerse con el poder.
Por cierto, al que ha escrito este anónimo de ahí arriba, obvia decirle que los nazis asesinaron a más de 6.000.000 millones de judíos y también a muchos católicos, víctimas que a él le importan un pito, por lo que se ve, pues está ultrajando su memoria. Es lo que tienen los fanáticos.
Lo siento mucho, Crispal. Pero estoy segura de que no hubiera pasado lo mismo con lo que está ocurriendo HOY MISMO en Sri Lanka...
Gracias.
Elentir:
¿cuántos judíos?
¿6.000.000.000.000?
Quizás me equivoque, pero me parece que la población mundial es de apenas
6.000.000.000
¿O es que tu cuentas cómo hace la Iglesia, que entre sus “fieles” me incluye también a mi?
Esa virulencia no es exclusiva de ese conflicto. De hecho, en mi opinión, se manifiesta en todos los ámbitos de la vida. Todos no, sólo los que son útiles a la agenda de determinadas castas. Porque me parece que forma parte de un ejercicio de manipulación masiva a fin de tribalizar al personal y alejarlo de la noble práctica del raciocinio y la argumentación sosegada.
Así tienes el derecho al propio cuerpo (sólo aplicable a mujeres) el derecho a la muerte que incluye el derecho del doctor Montes a decidir quien pasa a planta y quien va al sótano, el tema cubano (donde, curiosamente, hay una santa alianza a lo largo del espectro parlamentario; nunca mejor dicho lo del espectro), la natural maldad yanki, la guerra de las lenguas, y algunos otros aspectos.
La experiencia que relatas la he tenido yo a nivel familiar. Todo porque me pasaron uno de esos mails sobre los pobres gatitos que en china (capitalismo neocon) se ve que hacen crecer en botellas para darles forma. Y se me ocurrió decir que de esos gatos me preocuparía cuando chinos, cubanos, sudaneses y otros fueran libres. Claro, meterme con Cuba estuvo feo.
Si juntas tribalismo con virulencia, deshumanización del otro (facha, nazi, amigo de los judios...) y le pones unas gotas de mala educación y lo horneas para que se evapore el sentido del humor... tienes lo que estamos acostumbrados a ver de lejos y que ya tenemos en casa.
Quizás te ganaste una respuesta de esa índole por contestarle de esa manera: "esto es una gilipollez", finalmente, tu amigo también tiene derechoa opinar y a que sus opiniones sean respetadas.
Los amigos de un hombre se cuentan con los dedos de una mano... en la que, siempre, "sobran" dedos.
Bella Anónima, le contesté así porque somos amigos. La confianza da asco. Mi amigo tiene derecho a opinar, y por lo que se ve a ponerme a parir como fruto de otra opinión mía y luego no leer ningún correo mío más. Es lo bonito de la amistad.
Tú empezaste reprochándole a tu amigo sus ideas y después te pones a decir:¿no tiene uno derecho a decir lo que se le dé la gana sin que sea reprochado por ello? Es que, aunque no te des cuenta, tú no eres tan tolerante como crees.
«me contestó con un correo electrónico incendiario en el que, además, saca a relucir toda una serie de agravios pasados de los que yo era ignorante»
Uh uh. Un conserva-rencores. Un coleccionista de agravios no resueltos.
Muy noble tu intención de extender tu mano amiga por medio de la reconciliación telefónica... pero ¿lo merece el destinatario en vistas a su volatilidad recientemente demostrada?
Claro que tienes derecho a opinar, pero el otro tiene derecho a sentirse agredido cuando le dices gilipollas. Un abrazo
Anónimo 1:
Eso es una gilipollez
el ser humano medio es un cúmulo de odio, represión, incongruencia, ignorancia, confusión ... (entre otras cosas) lo cual deriva en presiones, muchas presiones. ¿cómo coño no van a saltar las chispas, sin venir a cuento, esporádicamente.
no creo que sea la primera Crispal, y tampoco creo que sea la última.
de todas formas, si al tipo se le cruzó, ya se descruzará cuando se olvide del tema, y si no, es que no merece mucho la pena sinceramente
dejar hacer, dejar pasar
Hace ya tiempo que no se puede hablar de nada con los progres... No me preocuparía demasiado... Probablemente tu concepto de la amistad está bastante alejado del de tu "amigo".
Por eso hay que hacer lo que hago yo: no meterse en políotica. Y menos en la política de un país a miles de km.
Crispal, una persona que te contesta con una serie de agravios que han ocurrido en un pasado nunca ha sido tu amigo, que lo llamas para solucionar las cosas y lo único que se siente es agredido, es que dista mucho de lo que es el valor de la amistad.
#1
Es curioso como el imaginario de los medios de comunicación asocian el nazismo con Israel y lo poco que se acuerdan que quienes más palestinos han matado han sido los propios árabes, pero nadie habla ni de genocidio ni de nazismo. Pero claro, para eso hay que leer y no dejarse llevar por los titulares de El Mundo o el País.
Crispal... soy el que en los comienzos del conflicto te dijo lo de se veia de que pie cojeabas ;)
Yo sigo opinando que el estado israelí se ha sobrepasado, pero ni mucho menos me situo en posiciones pro-palestinas, sobretodo después de ver toda esta campaña que se está haciendo (detesto que me intenten manipular los medios). Para mi ver a la progresía española manifestándose a favor de algo es casi que una invitación a situarme en el bando contrario (subrayo el casi ;)).
Lo de tu amigo refleja el tipo de educación que se da en españa hoy en día donde priman los sentimientos sobre la razón y el pensamiento crítico, simplemente ha caido en la trampa que proponen ambos bandos.
Hola, buenas, perdon por escribir sin ser invitado, pero me interesa el tema. Yo no soy de izquierdas, y Zp y sus palmeros me parecen lo peor que le ha pasado a españa en 30 años de democracia, sin embargo la comparacion con los nazis no me parece en absoluto una gilipollez (en mi blog he escrito un articulo parecido). El estado de Israel ocupo la tierra palestina, expulsandoles, mantiene a la poblacion palestina en campos de concentracion, y cuando politicamente le interesa (por favor, que nadie se crea que esta guerra es por los cohetes, es para remontar unas encuestas electorales adversas del partido del gobierno)organiza una masacre que no diferencia teroristas, mujeres o niños...yo no veo tanta diferencia con los nazis, unos llevaban al hombro la esvastica, los otros estrella de david, por lo demas...
Creo que nos estamos dejando llevar por los sentimientos y deberíamos tener más sangre fría. No es normal que la gente explote de ira por un conflicto que está a miles de kilómetros de España. Y tampoco es normal que sólo conozcamos los conflictos que nos expone la prensa tradicional y nadie hable de los crímenes que se cometen cada día en otras zonas del mundo.
Lo lamento de veras, Crispal. Espero que se solucionen las cosas.
Elentir, "Crispal, aquí se acabó el derecho a opinar el día que los cachorros de la izquierda se lanzaron a la calle para acusar al Gobierno de un atentado con 192 muertos y así hacerse con el poder." No estoy de acuerdo. Venía de antes. De cuando se quemaban sedes del PP por lo del Prestige y lo de la Guerra de Iraq a la que no enviamos soldados. Y eran los propios concejales socialistas y de IU los que quemaban esas sedes... Con representantes así, ¿qué podemos esperar?
Dwight, muchas gracias. La verdad es que ha sido desagradable e innecesario.
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