viernes, 24 de octubre de 2008

En Arabia no te puedes fiar de la Sociedad Secreta


Está visto que no acabo de aprender. En cuanto bajo la guardia la Sociedad Secreta aprovecha la ocasión para atacar. Sé que mucha gente no cree en la Sociedad Secreta. Precisamente su condición de tal la hace prácticamente invisible para el extranjero no avezado en estas lides. Pero nadie está libre de sus ataques. No importa cuánto tiempo lleves viviendo entre ellos o lo atento que estés a sus movimientos, en cuanto te descuidas ¡zas! te atacan sin piedad.

Anoche fui con R. de compras al Carrefour del Granada Centre. Cuando terminamos de comprar R. me ofreció la posibilidad de tomar un café. Normalmente solemos ir a una cafetería (por cierto, española) llamada Tea & Coffee Pot donde sirven un café excelente, mucho mejor y más barato que el sobrevalorado Starbucks. Pues bien, allá fuimos. Como era ya tarde pensé que si me pedía un café normal no conseguiría dormir después. Aunque soy un gran cafetero sé que si me tomo un café más tarde de las 21 horas luego no duermo. Me pedí un café con leche descafeinado (decaff caffe latte) y R. se pidió un café con leche con hielo (iced caffe latte). "Yes, Sir, no problem, Sir" dijo el camarero. Aquellas palabras deberían haberme puesto sobre aviso, pero con el trancazo que llevo arrastrando desde hace unos días no estaba yo muy despierto.

Nos tomamos el café y nos fuimos. Esta noche no me he dormido hasta las 4 de la madrugada. Supongo que R. habrá dormido como un bebé. Entiendo que su café era descafeinado y el mío no. Supongo también que muchos pensaréis que fue un simple error del camarero. Bueno, los que sí creemos en la Sociedad Secreta sabemos que ha sido una operación calculada al milímetro. Un comando más de la Sociedad Secreta que ha llevado a cabo con éxito una operación arriesgada. Y una gota más que llena el vaso de la paciencia de un occidental en Arabia.

Menos mal que hoy es viernes y los viernes no se trabaja en Arabia. He podido levantarme tarde. ;-)

ACTUALIZACIÓN: Un caso reciente:

La venganza de Fumanchú

12 comentarios:

Antecedente dijo...

Sí te puso café, café, pero para rizar el rizo, con leche desnatada, para suavizarlo.

Estos de la Sociedad Secreta son tremendamente sutiles y concienzudos en su trabajo.

Un saludo!

Anónimo dijo...

Yes sir, yes sir ....jua jua jua
hombre Crispal, pareces nuevo...

Anónimo dijo...

Crispal, entre tu y tu compañero de Dubai me habéis convencido de l aexistencia de la Sociedad Secreta. Por cierto, ¿sabes ya quién soy? bueno, si no lo sabes te lo aclaro; la última vez que te ví cenamos un delicioso arroz cerca de Madrid...¿Ya?
Por otro lado, y confieso que influido por el tuyo, me he decidido a crear un blog que, por supuesto, te invito a visitar.
www.pjmomority.blogspot.com
PD: no te he mandado un privado por que no tengo configurado el outlook...

Crispal dijo...

Anónimo, creo que ya sé quién eres. Lo del arroz ha sido definitivo. Lo que no sabía es que vivieras ahora en Dubai.
Ah, y déjate de Outlook, pásate a Gmail. www.gmail.com.
Mucho mejor.

Crispal dijo...

Sol, se trabaja desde el sábado hasta el jueves por la mañana. Arabia ha decidido no cambiar su fin de semana para que no sea fiesta el sábado (día de fiesta para los judíos). Cosas de los wahhabíes. En el resto del Golfo se descansa el viernes y el sábado.

Elentir dijo...

Esto es una conspiración, Crispal. Seguro que tu amigo tenía que permanecer despierto por la noche y le han dejado sopa. ;-)

Crispal dijo...

Elentir, no lo descartes. ;-)

Anónimo dijo...

Crispal: ¿No crees que estás exagerando?

Dwight dijo...

¡Ah! Ya echaba yo de menos los ataques coordinados de la Sociedad Secreta, ¡pero no esperaba que tuvieses que sufrirlo en tus carnes!

Un abrazo,

Crispal dijo...

Bella anónima, todo es opinable, quizás exagere, quizás me quede corto, pero sí he notado que con esta gente te suelen pasar cosas raras...por no decir sospechosas. De ahí la creencia (muy extendida entre la colonia extranjera en estos países) en la Sociedad Secreta. Entiendo que no me creas o que pienses que exagero, yo tampoco lo creía hasta que lo padecí en mis propias carnes. ;-)

Crispal dijo...

Dwight, tengo que decir en mi descargo que el trancazo que llevaba (gracias a Dios ya casi superado) me impedía estar en plena disposición de mis facultades psíquicas y físicas pero, efectivamente, ha sido un caso de libro. :-)

Destructor dijo...

Vaya chufa de anéctoda. Un blog para contar como te han puesto un café?

Váyase señor Crispal, váyase!!!