Salwa era una mujer muy atractiva. Podías verla en todas las recepciones y fiestas de las Embajadas. Le gustaba codearse con los diplomáticos occidentales, que caían atrapados por sus encantos. De tez morena, como las mujeres del Cuerno de África, y educación americana, se movía como pez en el agua en ese ambiente. Decía ser kuwaití, pero hablaba árabe con acento saudí, algo que no todo el mundo podía apreciar. Sé de algún diplomático occidental que estuvo a punto de casarse con ella pero se echó atrás cuando Salwa le exigió que se hiciera musulmán. No pudo ser.
Un buen día, otro diplomático europeo me llamó para pedirme ayuda. Al parecer la policía religiosa, la Mutawwa, había detenido a Salwa al salir de una fiesta. Mi interlocutor sabía que yo tenía algún amigo importante en las Fuerzas de Seguridad saudíes y me pidió que intentara rescatarla por todos los medios (no olvidemos que en Arabia con un buen enchufe o wasta se consigue todo). Llamé a mi amigo y me dijo que ya conocía el asunto (el diplomático que me llamaba para pedir ayuda ya había recurrido directamente a mi amigo sin consultarme previamente dado que se conocían porque yo les había presentado anteriormente) y que no podía hacer nada. Mi amigo parecía molesto. No le había gustado que le llamara un diplomático para pedirle liberar a una "negra" que había sido pillada con un extranjero. No hubo suerte.
Al cabo del tiempo alguien me contó que Salwa había sufrido una experiencia espeluznante. Además de su propia situación había conocido, en el cuartel de la Mutawwa, a una chica saudí a la que habían pillado con un extranjero. La policía religiosa había informado al padre de la joven y éste la había repudiado. A partir de ese momento ella quedó en una especie de limbo legal. Al rechazarla su padre, cabeza de familia, era como si ella no existiera, hubiera perdido su personalidad jurídica. Y allí permaneció, en el cuartel de la Mutawwa, para ser sometida a las mayores vejaciones dado que ya no existía para nadie.
No volví a ver a Salwa. Hay quien dice que consiguió volver a Kuwait. Tampoco sé si la historia de la joven saudí despojada de identidad es cierta o no. En Arabia funciona mucho Radio Macuto: historias que alguien le cuenta a alguien que le cuenta a alguien y que son difíciles de contrastar. Pero sí recuerdo a Salwa, una mujer fascinante cuyo único delito fue relacionarse con extranjeros.
Un buen día, otro diplomático europeo me llamó para pedirme ayuda. Al parecer la policía religiosa, la Mutawwa, había detenido a Salwa al salir de una fiesta. Mi interlocutor sabía que yo tenía algún amigo importante en las Fuerzas de Seguridad saudíes y me pidió que intentara rescatarla por todos los medios (no olvidemos que en Arabia con un buen enchufe o wasta se consigue todo). Llamé a mi amigo y me dijo que ya conocía el asunto (el diplomático que me llamaba para pedir ayuda ya había recurrido directamente a mi amigo sin consultarme previamente dado que se conocían porque yo les había presentado anteriormente) y que no podía hacer nada. Mi amigo parecía molesto. No le había gustado que le llamara un diplomático para pedirle liberar a una "negra" que había sido pillada con un extranjero. No hubo suerte.
Al cabo del tiempo alguien me contó que Salwa había sufrido una experiencia espeluznante. Además de su propia situación había conocido, en el cuartel de la Mutawwa, a una chica saudí a la que habían pillado con un extranjero. La policía religiosa había informado al padre de la joven y éste la había repudiado. A partir de ese momento ella quedó en una especie de limbo legal. Al rechazarla su padre, cabeza de familia, era como si ella no existiera, hubiera perdido su personalidad jurídica. Y allí permaneció, en el cuartel de la Mutawwa, para ser sometida a las mayores vejaciones dado que ya no existía para nadie.
No volví a ver a Salwa. Hay quien dice que consiguió volver a Kuwait. Tampoco sé si la historia de la joven saudí despojada de identidad es cierta o no. En Arabia funciona mucho Radio Macuto: historias que alguien le cuenta a alguien que le cuenta a alguien y que son difíciles de contrastar. Pero sí recuerdo a Salwa, una mujer fascinante cuyo único delito fue relacionarse con extranjeros.
14 comentarios:
Por desgracia, Crispal, el caso de Salwa es algo normal en estas sociedades en el que el individuo no cuenta. Para quién infringe la ley islámica no hay perdón, y si es mujer, además se aplica el principio de culpabilidad.
Un saludo cordial
Crispal, te felicito por tu maravilloso blog en el se encuentran debates interesantes, no como en la ...ejem croqueta, que sólo dicen ordinarieces. Si fueras más joven y sin bigote...
Zaynab, si fuera más joven y sin bigote sería Mutawakil. ;-)
Ma sha Allah! Gran respuesta. Más sabe l diablo por viejo que por diablo:)
Es bien triste esta noticia solo espero que dentro de 100 años no estemos asi en España y ya no se llame España sino Al-Andalus...
Eos, ten calma. Hay más mc Donalds en Arabia Saudi que kebabs en Madrid; los jóvnes saudíes oyen rap en la MTV y llevan zapatillas Nike. El islam lo tiene muy crudo frente al consumo de masas...digan lo que digan los agoreros.
Viviendo en Dubai desde hace algunos meses; no dejo de cuestionarme mi permanencia aqui. Gracias por tu blog
MJ
Gracias a ti por leerme, MJ.
Y una polla Muttawakil!! Hay que pasar a la acción y comenzar la matanza cuanto antes.
NO A LAS CARNICERIAS HALAL EN ESPAñA!!
TODOS JUNTOS A QUEMAR LOS KEBAB DE TODO EL PAÍS!!
BASTA YA DE TOLERANCIAS BARATAS!!
Emilio Voltarén, creo que te puede gustar el blog de Destructor, por si no lo conoces, "lajodidacroqueta.blogspot.com".
LA MONJA MIENTE!
CRISPAL MIENTE!
Dioss, ya que me equivoqué de post, como en este blog todo es lo mismo.
Por cierto,a pesar de tu interesante historia, me estoy dando cuenta que solamente tienes 10 historias de tu ¨vida en Arabia¨ que vas repitiendo a todo el mundo, y con eso te has montado un blog. Hay que reconocer que tienes imaginación y adornas bien las cosas al contarlas. Pero en el fondo eres un fraude. A estas horas ya todos deberían saber que nunca has pisado Arabia y todas las fotos que pones te las paso yo:
www.lajodidacroqueta.blogspot.com
En fin chaval, se acabo tu blog basado en la mentira. Gracias por los buenos momentos que ofreciste, que no por escasos no han de ser reconocidos.
Por cierto, te doy una hora para quitar el enlace con el jodido blog propagandístico ¨Arabia Saudita por descubrir¨, el cual no deja comentar si se trata de críticas. Además por Dios, parece que en vez de estar en Arabia estés en Ibiza, no me jodas.
Me parece lamentable que propugnes a los cuatro vientos ciertos pensamientos y luego pongas enlaces de propagandistas sauditas, de rojos abortistas pro-ZP y demás asimilados.
Saludos, tu verás...
Destructor, hala, ya pasó, tómate una tila, un pis y a la cama. Ya has quedado bien con todo el mundo. Ya sabemos todos que eres un machote, probablemente el simio alfa dominante de la manada, no te desanimes, a lo mejor algún día me haces contestarte como te mereces, pero hoy no. Hoy no estoy por la labor.
Impecable González Pons. Si las declaraciones manifestasen posturas contrarias, serian los católicos los que se lanzarían a las trincheras, y los gays los que aplaudirían.
Muestra la ausencia de criterio de unos y otros.
Un persona que es esposa del jefe del estado, no puede herir a una parte de la población que le paga el sustento, si pretende que esto dure.
Por mi parte, sigue así, Viva la República.
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