lunes, 4 de agosto de 2008

Pakistán: las mafias usan a los "hombres rata" como mendigos


Visto en Al-Arabiya:

GUJRAT, Pakistan (AFP)
Cientos de personas microcéfalas -gente que nace con cráneos pequeños y grandes orejas y narices causados por una mutación genética- aparecen en las calles de Gujrat, en el Punjab, Pakistán, y son obligados a mendigar tras ser vendidos por sus familias necesitadas.


A la salida de un santuario musulmán en Gujarat, Nadia, "mujer rata" de 25 años, se sienta con su pequeña cabeza en un colchón sucio y acepta dinero de los fieles que se aferran a un antiguo rito de fertilidad.

Muchas de estas personas han sido vendidas por sus familias a las mafias de la mendicidad, que explotan una tradición que dice que los "niños rata" son ofrendas sagradas a Shah Daula, el santo sufí del siglo XVII al que está consagrado el santuario.

"Éstos son los niños de Dios. Estamos orgullosos de cuidarles", dice Ijaz Hussain, el empleado público que trabaja de guardián del santuario, mientras que Nadia chilla de forma inintiligible y pone monedas en una maltratada caja a su lado.

Según una leyenda local las mujeres infértiles que rezan en el santuario de Shah Daula tendrán hijos, pero a un precio terrible.

El primer niño nacerá microcefálico y deberá ser entregado al santuario. En caso contrario los niños siguientes tendrán la misma deformidad.

Hussain dice que "Nadia era una niña cuando fue abandonada en el santuario hace 20 años en mitad de la noche. Sus padres nunca fueron encontrados", dice.

"Desde entonces la hemos cuidado, es como una más de la familia para nosotros. La gente viene aquí para rezar y cumplir sus deseos, pero le muestran un gran respeto", añade Hussain, de 56 años.

El gobierno de Pakistán dice que ha intentado acabar con la explotación de los "chuhas" (en urdu "ratas") y dice que planea montar un refugio en Gujrat para rehabilitarlos.

El santuario dejó de aceptar gente con microcefalia oficialmente en los años 60 cuando el gobierno se hizo cargo del lugar.

Pero no sólo mantiene todavía a Nadia en su puerta, sino que los señores de la mendicidad mantienen viva la superstición.

"¡Piérdete! No quiero hablar contigo", grita un barbudo señor de los mendigos en la estación principal de autobús de Gujrat, tomando una mujer microcefálica de la mano y llevándola entre las multitudes al ser preguntado sobre sus actos.

Los pasajeros del autobús le dan dinero a la mujer porque muchos piensan que no hacerlo trae mala suerte.

Otro hombre microcefálico aparece con su encargado en el sofocante calor de la tarde, mirando al espacio.

La alta incidencia de microcefalia en Gujrat, ciudad industrial de cerca de un millón de habitantes, ha sido siempre una manzana de la discordia.

La creencia popular entre muchos pakistaníes -que mafias de la mendicidad deforman las cabezas de los niños en la infancia- es negada con contundencia por el gobierno y grupos de apoyo que dicen que no hay evidencia para mantener eso.

Estudios médicos recientes dicen que la causa más probable de que los genes normalmente recesivos de muchos casos de microcefalia aparezcan aquí con mayor frecuencia es por la costumbre común de casarse entre primos en Pakistán.

Pero encontrar la causa es más fácil que erradicar la explotación de los "niños rata" en nombre de la religión, dice Pir Nasiruddaula, descendiente del santo que ha escrito varios libros sobre el santuario.

"El mito de los chuhas ha sido explotado por las mafias de la mendicidad y los grupos religiosos" dice Nasiruddaula, antiguo profesor de ciencias de unos 70 años.

"Recorren las aldeas y si nace un auténtico chuha dan dinero y se quedan con él", dice.

7 comentarios:

Schwan dijo...

Madre mia, qué lástima de chiquitines...

De todas formas, en las condiciones en las que nacen y viven las causas de la microcefalia pueden ser muchísimas, no sólo la manipulación de mafias sin escrúpulos: falta de nutrientes y vitaminas, diabetes de la madre... y como dice la entrada, puede ser también consecuencia de la herencia.

Elentir dijo...

Pobre gente... Desde luego, qué canalladas pueden llegar a hacer algunos con sus semejantes.

Destructor dijo...

Madre mía como mola, Hombres-Rata!!

Esto no hace mas que incrementar mi odio mas profundo y mi asco mas total hacia esta escoria pakistaní!!.
Podría enumerar en un minuto mas de 50 causas para borrar Pakistán del mapa sin ninguna clase de escrúpulo.

Crispal dijo...

Hombre, Destructor, molar lo que se dice molar no creo que mole mucho. Pero es fuerte.

Anónimo dijo...

Chiste grosero: ¿que es un chuha con alas? Batman, el hombre murciélago...

tangas usadas dijo...

http://usadastangas.blogspot.com/ visitar mi blog de tangas usadas besossss carla

Anónimo dijo...

Estos pobres micro cefálicos tienen suerte de estar vivos hasta tan grandes, lo usual es que no vivan para la adolescencia. Debe haber toda una experiencia de cuidados heredada de décadas de esclavitud de parte de sus celadores. Destructor tú no sabes lo que dices, ser ruines esta en nuestra naturaleza sin diferencias de nacionalidad o de origen, la humanidad es una sola. Abre los ojos y mira más allá de tu nariz destructor y te reconoceras en ese espejo.