sábado, 19 de julio de 2008

LA CRISIS SUBPRIME LLEVA A ESPAÑA DE LA CHAMPIONS LEAGUE ECONÓMICA A LOS INFIERNOS

Interesante análisis de la situación. Visto en Invertia. Supongo que el autor será otro antipatriota por hablar de crisis ¿no?

JUAN ESTÉBANEZ
Invertia.com


Hace menos de un año España jugaba en la Champions League de las economías mundiales, en palabras de Zapatero. Ahora el país afronta la crisis más compleja de la historia, según la confesión de Pedro Solbes. Sólo ha pasado un año desde el estallido de la crisis subprime, pero el panorama económico ha dado un giro copernicano.

La bolsa ha perdido casi un cuarto de su valor, el mercado inmobiliario se ha paralizado, el crecimiento del PIB se ha ralentizado al 2,7% anual desde el 4% mientras que la inflación llega al 5% frente al 2,2% de hace un año. La crisis subprime ha dejado otros cadáveres: el paro roza ya el 10% de la población y los EREs se aceleran, sobre todo en el sector del ladrillo.

La crisis subprime, originada hace un año por la quiebra de las hipotecas de alto riesgo en Estados Unidos, ha arrastrado a los sectores constructor, inmobiliario y financiero, y con ellos al conjunto de la economía. Los bajos tipos de interés de principios de la década posibilitaron un mayor número de inversiones de lo deseable, especialmente en el sector del ladrillo. El incremento de tipos y la pérdida de valor de activos inmobiliarios desinflaron la burbuja de forma dramática en un proceso iniciado hace un año y para el que no se atisba el final.

El deterioro vertiginoso de todas las variables macroeconómicas, la caída de la bolsa y la sequía de liquidez, anegando el mercado de renta fija, han lastrado la rentabilidad de todos los productos financieros. Muy pocos rentan en positivo, y de éstos, prácticamente ninguno supera la inflación en los últimos doce meses. El año pasado por estas fechas, todos estos productos –con la excepción de la cuenta corriente tradicional- obtenían retornos muy superiores al coste de la vida.

Aparentemente, las cosas no eran tan distintas un año antes. Al igual que ahora, el panorama se mostraba convulso en Irán y Afganistán; Israel canjeaba prisioneros; se preparaba la enésima conferencia de paz en Oriente Medio; llegaban cayucos a las costas españolas y el Tour de Francia seguía envuelto en casos de dopaje. Además, Londres y Moscú vivían una guerra diplomática; Kosovo apuntaba hacia su independencia y Piqué dimitía como presidente del PP en Cataluña… Sin embargo, la economía todavía mostraba una cara bonancible.

Dramático deterioro de la confianza económica

“Estamos en el mejor año económico de la etapa democrática”, proclamaba Rodríguez Zapatero en mayo de 2007. La confianza del consumidor alcanzaba el elevado nivel de los 93 puntos. Tras caer a 86,5 puntos con los primeros indicios de la crisis, este indicador alcanzó los 51,7 puntos en su última medición de junio del presente ejercicio.

Otros índices menos subjetivos se muestran igual de elocuentes. A falta de pocos días para conocer el PIB del segundo trimestre –del que Solbes adelantó que crecerá entre el 0,1% y el 0,2% en tasa trimestral-, el dato de crecimiento del PIB interanual del primer trimestre fue del 2,7% (0,3% trimestral). Una notable reducción frente a la subida del 4% del año anterior.

Otra amenaza para las familias es la elevada inflación. El IPC se disparó hasta el 5% en junio. En julio del año pasado, la subida de los precios fue tan sólo del 2,2%. Uno de los factores que más influyen en el mayor coste de los precios es la imparable escalada del petróleo. El barril de Brent prácticamente ha duplicado su precio en un año. De cotizar a 76 dólares hace doce meses, llegó a registrar los 147,5 dólares por barril el pasado 11 de julio.

Como es lógico, los derivados del crudo, como la gasolina y el diesel, han experimentado un fuerte repunte alcanzando máximos históricos. El litro de gasóleo de automoción cuesta ahora 1,329 euros, mientras que la gasolina sin plomo 1,276 euros. Aunque en julio de 2007 los precios de los combustibles cotizaban al alza (la gasolina había subido un 12% en un año y el gasóleo un 6%), ha sido en estos últimos doce meses cuando sus precios se han disparado. El gasóleo cuesta un 56% más caro y la gasolina un 26,5% más.

Las materias primas, la mejor inversión del año

Ante el fracaso de las inversiones tradicionales, como los inmuebles y la renta variable, el dinero ha encontrado cobijo en las materias primas. La fuerte depreciación de las divisas, especialmente del dólar, moneda a la que se referencian la mayor parte de los productos, ha provocado el rechazo de los inversores a conservar sus ahorros en efectivo. Así, además del petróleo, otras commodities, como materiales preciosos (oro, plata, platino) han servido de valores-refugio en medio de la tormenta crediticia. También los productos alimenticios, que han sufrido fuertes alzas en este último año.

Precisamente son los fondos de inversión que invierten en materias primas los que mejor resultado han dado. Estos fondos suben casi un 17% en un año, frente a la pérdida del 13,5% que sufre el conjunto de fondos, según Morninstar. Un gramo de cal entre toneladas de arena. Tan sólo los fondos de renta fija a corto (2,8%), de renta fija a largo (0,6%) y los garantizados de renta fija (2,8%) consiguen retornos positivos en un año vista. Rentabilidades que, en cualquier caso, se encuentran por debajo de la inflación. Las mayores pérdidas son para los fondos de renta variable: los fondos de bolsa japonesa pierden un 27,5%, los europeos un 24,6% y los estadounidenses un 21,1%. Algo mejor marchan los fondos de renta variable nacional con una caída del 18,6%.

Hace un año, todas las categorías recogidas por Inverco rendían en positivo. La renta fija se movía en ganancias similares a la de este año, pero los fondos de bolsa recogían espectaculares retornos, con los españoles sumando un 32,2%. Sólo eran superados por los fondos de renta variable emergente (36,2%), hoy reducidos a pérdidas del 6%.

Debacle de la bolsa

Y es que la bolsa, uno de los mejores termómetros para calibrar la crisis, muestra un panorama bien diferente doce meses después. El Ibex obtenía un retorno anual superior al 30% hace un año. El oso se ha comido al toro alcista y el selectivo del mercado español acumula ahora pérdidas cercanas al 25%.

Además, sólo Gamesa y REE, en el selectivo, además ArcelorMittal, Cepsa, Prosegur y Tubacex en el mercado continúo, rinden en positivo a un año vista. Un tercio de las compañías cotizadas han perdido más de la mitad de su valor bursátil. La mayor parte de ellas pertenecen al sector del ladrillo, el más afectado por el zarpazo de las subprime. Pese a que el mayor batacazo lo encajan constructoras e inmobiliarias, ningún sector ha resultado inmune. La crisis ha dañado seriamente a medios de comunicación, con Prisa Antena 3 cediendo el 63,2%, Prisa el 61%, Vocento el 53,5% o Telecinco el 59,3%. Las compañías industriales han sufrido serios recortes: Sniace se deja un 73,5%, Seda de Barcelona un 68,2% y Tavex un 57,4%. Los altos precios del crudo han minado las compañias aéreas con Vueling cayendo un 82,9% e Iberia un 60,1%.

Tras los años de vacas gordas, las inmobiliarias cotizadas han pegado el petardazo. Su primer batacazo se anticipó al estallido de la crisis subprime. Ya en febrero, Afirma –por entonces Astroc- inició un tremendo desplome que la ha llevado a caer casi un 99% desde los máximos registrados ese mes. Astroc llegó a subir un 1035% en menos de un año desde el precio de su OPV (6,4 euros) de mayo de 2006 tras cotizar a 72,65 euros por acción. Ahora el precio de sus títulos es inferior a 1 euro.

El resto de cotizadas del sector del ladrillo presenta un similar panorama. En doce meses, las caídas son vertiginosas: Aisa (-91%), Colonial (-87%), Renta Corporación (-86%), Urbas (-85%), Inbesós (-76%), Sacyr (-63%), Martinsa-Fadesa (-60%), Cleop (-58%), Realia (-58%), Ferrovial (-54%), FCC (48%), Montebalito (-44%), OHL (-39%), Metrovacesa (-38%), Sotogrande (-37%), ACS (-35%), Parquesol (-30%), Testa (-23%) y Reyal Urbis (-14%).

Los bancos españoles, pese a que no contaban con hipotecas subprime en sus balances, no esquivan mucho mejor la crisis. El mercado ha castigado con dureza su exposición al viciado mercado inmobiliario. Los grandes bancos aguantan mejor el tipo que la banca mediana: Santander sólo cede un 20,2% y BBVA un 36,7%. Por su parte Bankinter se deja en doce meses el 53,4%, Pastor el 49,6%, Popular el 49%, Banesto el 43,5% y Sabadell el 36,5%. Las filiales del Popular pierden entre el 45% y el 50%.

El sector del ladrillo, presa de acreedores y EREs

La tormenta no amaina. Esta semana, Martinsa-Fadesa se vio obligada a anunciar concurso de acreedores, acuciada por las deudas. Su situación le llevó a perder en dos días la mitad de su valor bursátil y la suspensión indefinida de su cotización.

Fuera de las cotizadas, son muchas las compañías del sector que han solicitado el proceso concursal. Llanera y Ereaga estuvieron entre las primeras, todavía en el año 2007, pero en el primer trimestre del año las cifras se dispararon. Según Euler Hermes, el número de compañías del sector que recurrió al concurso de acreedores se incrementó un 147% durante el primer trimestre.

Pese a que el pinchazo sobrevino este año, durante el pasado ejercicio algunos indicios permitían aventurar la catástrofe. Precisamente en julio 2007 se conoció que la deuda de constructoras e inmobiliarias se había multiplicado por ocho desde 2001. El incremento de los tipos puso el corolario a esta crónica de una muerte anunciada.

Las cifras de vivienda asustan. Las viviendas iniciadas del primer trimestre fueron un 36% menos que las del mismo periodo del año anterior. Por primera vez en diez años, el precio de la vivienda libre cayó el 0,3% en el segundo trimestre, comparado con el trimestre anterior. En términos interanuales, todavía registra un mínimo aumento, del 2%. Con la inflación al 5%, esto supone una pérdida real del valor de los activos inmobiliarios. Hace un año, el precio crecía a un ritmo del 5,8%. La inflación, tan sólo al 2,2%.

Imparable repunte del Euribor

Si las noticias son malas para los inversores en renta variable e inmuebles, no son mejores para el consumidor. Pese a la caída de precios de la vivienda, que previsiblemente se hará más acusada en los próximos meses, el cada vez mayor coste de financiación dificulta el acceso a la vivienda. El Euribor, indicador que sirve de referencia para la mayoría de las hipotecas en España, cerró junio en el 5,361%, marcando un nuevo máximo histórico mensual.

Esto implica que los hipotecados verán incrementadas las cuotas mensuales en 72 euros hasta 899,21 euros, tomando como referencia una hipoteca media de 141.222 euros con un plazo de amortización de 25 años. Hace un año, el Euribor estaba situado en 4,5%. Los expertos opinan que las tensiones en el sector financiero mantendrán al alza los tipos de interés.

El encarecimiento del crédito se ha dejado notar en los mercados. El saldo hipotecario creció hasta mayo –según los últimos datos de AHE- sólo un 10%. Hace doce meses el incremento fue del 20,5%. Además, la morosidad del total de los créditos llegó en el mismo mes al 1,459%, más del doble que en mayo de 2007, cuando fue del 0,684%.

El escenario resultante apunta a la estanflación. Con otra amenaza pendiente: el creciente desempleo, una espada de Damocles permanente que la economía española no acaba de quitarse de encima nunca. El último dato de la EPA reveló un 9,6% en la tasa de desempleo del primer trimestre. Según la OCDE, esta tasa alcanzó el 9,9% en mayo frente al 5,7% del conjunto de estos países. Un año antes, tan sólo el 7,9% de los españoles no disfrutaba de un puesto de trabajo.

Parece que “el mejor año de la etapa democrática” ha llegado a su fin de forma abrupta. Las perspectivas no son muy buenas, con la recesión llamando a las puertas. De la Champion League a la Segunda División económica. Eso sí, Rafa Nadal ganó por fin Wimbledon y, sobre todo, España se impuso en la Eurocopa 44 años después.

4 comentarios:

Elentir dijo...

Pero bueno, Crispal, que Zapatero ha dicho que tenemos que ser optimistas, y que hablar de crisis es de "antipatriotas". Con eso se resumen sus conocimientos sobre economía...

braincrapped dijo...

Motivo para el optimismo o como aprovechar el momento: hoy estamos mucho mejor de lo que vamos a estar dentro de poco.

Anónimo dijo...

¡Toc, toc! ¿Se puede? Llego aquí de la mano del amigo Braincrapped y de lo poco que me ha dado tiempo a ver este "blog" he de decir que me gusta, así que supongo que vendré por aquí a "dar guerra" de forma habitual. ¡Je,je,je! Por lo demás, decir que es obvio que Zapatero no recibió jamás las dos tardes de Economía que le propuso Jordi Sevilla y así nos luce el pelo.

Crispal dijo...

Domingo, eres bienvenido a esta tu casa. Si aemás te avala Braincrapped no te digo más. ;-)

Espero que sigas visitando este blog y participando con comentarios.
En cuanto a lo de Zapatero y la Economía, efectivamente, ni dos tardes ni cuatro años. No se enteran.