Human Rights Watch criticó hoy en dos informes el sistema judicial saudí por no proteger suficientemente a los condenados de algún delito, especialmente en el caso de menores, de juicios injustos y graves abusos durante los interrogatorios.
El primer informe, titulado 'Justicia precaria: detención arbitraria y juicios injustos en un sistema deficiente de justicia penal', documenta las detenciones arbitrarias de personas por delitos vagamente definidos o comportamientos que no son en sí delictivos.
Una vez detenidos, los sospechosos se ven sometidos con frecuencia a largos períodos de cárcel en condiciones de total aislamiento, a malos tratos, confesiones forzadas, sin que los asista un abogado, denuncia esa organización no gubernamental.
Según ese informe, los acusados se enfrentan a períodos prolongados de detención antes de comparecer ante el juez y critica que en el juicio no se les permita interrogar a los testigos, examinar las pruebas o presentar una defensa eficaz.
'Bajo el sistema actual de justicia saudí, a la persona se la considera culpable a menos que pueda probar su inocencia', denuncia Jose Stork, director para Oriente Medio de esa ONG.
El segundo informe, titulado 'Adultos antes de serlo: los menores en el sistema de justicia penal saudí', documenta la detención rutinaria de menores por 'delitos' como el hecho de mendigar, escaparse de casa o estar solos junto a un miembro del otro sexo.
Como en el caso de los adultos, los niños pueden permanecer hasta seis meses detenidos antes de comparecer ante un juez.
En el caso de las niñas, las autoridades pueden decidir su detención por tiempo indefinido para 'guiarlas por el camino correcto', sin que un juez revise su situación.
En los centros de detención saudíes se mezclan los niños que son investigados con otros acusados de algún delito y a veces incluso con adultos.
Según Human Rights Watch, los menores son frecuentemente juzgados sin la presencia de algún abogado o incluso de sus guardianes en el caso de delitos que pueden castigarse con la muerte, los azotes o la amputación de algún miembro.
Arabia Saudí no ha fijado claramente la edad a la que los niños pueden ser tratados como adultos en esos casos sino que los jueces se basan en los signos externos de pubertad para determinar su responsabilidad penal.
Así, el informe documenta doce casos en los que los jueces juzgaron como adultos a niños a partir de los signos físicos de pubertad, como el vello púbico o la menstruación sin tener en cuenta para nada su madurez emocional o mental.
El año pasado, Arabia Saudí ejecutó a tres delincuentes juveniles, entre ellos un niño de quince años que sólo tenía trece cuando cometió el delito del que estaba acusado.
Las normas internacionales fijan en doce años la edad mínima de responsabilidad penal y prohíben la aplicación de la pena capital a quienes no hayan cumplido los dieciocho en el momento de cometer el delito del que están acusados.
Los niños extranjeros víctimas del tráfico de personas y utilizados para la mendicidad son doblemente vulnerables en Arabia Saudí, según la ONG.
El Gobierno de Riad ha hecho muy poco para impedir ese tipo de tráfico y castigar a sus responsables, y en cambio detiene y devuelve a esos menores a países como Somalia o Chad, donde corren el riesgo de ser reclutados como soldados o sufrir otros abusos.
Como consecuencia de esas críticas, Human Rights Watch insta a las autoridades saudíes a adoptar un código penal escrito que no criminalice el ejercicio de derechos humanos básicos como la libertad de expresión.
Asimismo las exhorta a promulgar nuevas leyes o revisar la legislación existente para mejor proteger a los ciudadanos frente a las detenciones arbitrarias y garantizar un juicio justo, así como a crear un programa de pública defensa que permita a todos los acusados indigentes o juveniles contar con los servicios de un abogado.
Otras peticiones son que quede abolida la pena capital y toda forma de castigo corporal en el caso de personas que no habían cumplido los dieciocho años al cometer un delito y que se anulen las leyes y prácticas discriminatorias que permiten la detención arbitraria de mujeres y niñas.
4 comentarios:
Qué diferencia con la Ley del Menor española.
Yo creo que ni tanto ni tan calvo, pero bueno...
Off topic, con permiso: Tiene usted aquí una mención a su buen hacer. De alguien le lee con agrado y que, casualmente, soy yo.
Como me conoces y sabes que me gusta tocar los c****** (pero sabes que por deporte y sin mala intención) te voy a hacer una crítica, a la forma, no al fondo.
Hombre Crispal, usa preposiciones y artículos, que no somos siux. O sea: HRW critica que el sistema judicial saudí no proteja a los menores, digo yo.(Cómo me gusta chinchar...)
Mutawakil, acepto la crítica de buen grado (que para algo soy filólogo). Espero que te fuera (o vaya si todavía estás allí) bien por Senegal.
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