lunes, 18 de febrero de 2008

Votar con el corazón

No hay remedio. Da igual lo que defienda un partido político u otro. De nada sirve explicar las diferencias entre socialistas y no socialistas. Da todo igual. La prueba me la dio una conversación con un compañero de la empresa. Se trata de un ingeniero en telecomunicaciones, es decir, un tipo que ha estudiado y ha terminado una carrera universitaria difícil. No se trata de un analfabeto o un gañán de pueblo. No.

Llevábamos varios días hablando de política poniendo a caldo a Zapatero. Jaime, que votó a Z en las últimas elecciones, era uno de los más críticos. Para mí, que nunca he votado a los socialistas porque su filosofía e ideas me parecen falsas y mentirosas, tanto da Z como Felipe, aunque le reconozco a éste una mayor responsabilidad y visión de Estado que a Z. Jaime hablaba y hablaba como buen renegado del zapaterismo. Yo hablaba y hablaba como eterno no socialista. Pero él, nuestro compañero ingeniero de telecomunicaciones, callaba siempre. Entonces llegó un momento en que no me pude callar y le pregunté: "Y tú, ¿qué opinas?". Su respuesta me dejó fulminado: "Yo voy a votar a Zapatero porque me lo pide el corazón".

Allí se acabó la discusión. Da igual lo que argumentes. Da igual lo que hayan hecho estos últimos cuatro años. Le van a votar porque se lo pide el corazón. No la cabeza o el estómago. No. El corazón. Después intenté que me argumentara el porqué de esa decisión. Intenté hacerle ver que Z nos lleva a la ruina. Le di mil argumentos para no votarle. Dio igual. Él no argumentaba, no rebatía, no dialogaba. A él su corazón le pedía votar a Zapatero.

Entonces pensé que si un ingeniero de telecomunicaciones piensa así ¿cómo pensará el resto de la población?. Me quedé aterrado. Para una gran mayoría de votantes dan igual las ideas, los conceptos, las promesas electorales. Votan por lo que les dicta el corazón. Se dejan el cerebro en casa un día, van al colegio electoral, cogen la papeleta y votan. Y su voto cuenta tanto como el tuyo y el mío, que intentamos entender a los partidos políticos, que nos leemos sus programas, que analizamos lo que han hecho durante la legislatura, etc...

Da igual. Votan con el corazón. Y el corazón les pide que voten a Z.

Estamos apañados.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Querido C. Conociendo a esa persona no me extraña su comentario. El problema en España viene por ahí, existe muy poca gente que reflexione su voto....

Un abrazo!

-=Tekena=- dijo...

ya ves, y luego nos preguntamos porqué no desarrollan un programa electoral en condiciones en vez de sonreir huecamente.... no les hace falta.

rojobilbao dijo...

A mí la única parte del cuerpo que me pide votar a Zapatero es el ano. No soy votante socialista, no pienso con el culo.

Crispal dijo...

Tekena, efectivamente, pero no deja de ser aterrador. ¿No te parece? Al fin y al cabo los gobiernos dirigen nuestras vidas. ¿No deberíamos pensar mejor en quién votar?

Schwan dijo...

Y luego están los que piensan como tú y como yo; pero que para llegar a lo más de su carrera profesional han tenido que aceptar un cargo de designación política y que, piensen lo que piensen, van a votar a ZP porque s elo pide el bolsillo.

Pero no te preocupes, hay más telecos y aspirantes que no van a votar a ZP. Por ejemplo, Maya, pepelu o Patitofeo ;)

-=Tekena=- dijo...

eeehhh!!!, que ayer encontré el programa electoral de ZP, tenía ganas de leerlo pero es que son 300 páginas de PDF. Empieza muy pomposo, lo normal en el personaje, espero que no sean las 300 páginas así; porque para eso me compro una novela mala, y que diga cosas mas concretas.
También encontré algo del PP de 50 páginas, mas manejable, pero no estoy seguro que sea el programa, parecía una lista de la compra.

Anónimo dijo...

Oye Crispal, este post me indigna...yo soy DE PUEBLO( POR NO DECIR ALDEA) Y NO SOY UN GAÑÁN...es más conozco a varios ingenieros que son más gañanes que yo...

Crispal dijo...

Mutawakil, no te ofendas y mira lo que significa gañán según el DRAE:

(Del ár. hisp. ḡannám, y este del ár. clás. ḡannām).

1. m. Mozo de labranza.

2. m. Hombre fuerte y rudo.

La idea es que se supone que un universitario tiene un conocimiento de la política superior al de un labriego, y luego resulta que no. Por ahí van los tiros. En cuanto a que tú eres de pueblo, vale, pero pocas personas he conocido yo en mi vida con tu cultura, inteligencia y recursos mentales (te lo digo desde la más sana envidia). Lástima que los malgastes en francachelas constantes. ;-)

Chema dijo...

El comentario que publicas de tu compañero confirma lo que he pensado siempre. A la hora de votar la gente "siente" y no piensa. Esta forma de votar conviene al político, de ahí los esfuerzos por mantener a los estudiantes cada vez más ignorantes de todo. Es una pena pero creo que es un fenómeno que se da en cualquier democracia.