sábado, 8 de septiembre de 2007

Un príncipe saudí pide reformas políticas en Arabia


Gulf News
(Se trata del Príncipe Talal Bin Abdulaziz, uno de los llamados Príncipes Libres, que fueron expulsados de Arabia Saudí por defender la democracia para el Reino. Su hijo, Al Waleed Bin Talal, es uno de los empresarios más ricos del mundo).

"Un miembro relevante de la familia real saudí pide más reformas".

Agencias
Publicado: 5 de septiembre de 2007

Cairo: En un movimiento que va a enojar a la familia real de Arabia Saudí un prominente príncipe saudí ha declarado que planea formar un partido político en un país en el que están prohibidos, y que invitará a los reformistas encarcelados a unirse a él.

El príncipe Talal Bin Abulaziz, hermano del Rey Abdullah Bin Abdulaziz y padre del más rico empresario privado de Arabia Saudí, criticó también en una entrevista el lunes lo que definió como presunto monopolio del poder saudí por parte de una facción de la familia real saudí. No mencionó a los miembros de dicha facción.

Esta llamada a la reforma por alguien de dentro de la familia real es un hecho extraño. El príncipe Talal no ocupa ningún cargo gubernamental y es considerado un "exiliado" dentro de la familia real porque en el pasado presionó para que hubiera reformas, lo que le costó un exilio en los años 60.

Pero se cree que el príncipe Talal está personalmente cerca del actual rey y es un confidente suyo, al que alabó como reformista que se enfrenta a obstáculos. Los funcionarios saudíes no han hecho comentarios.

En la entrevista, celebrada fuera de Arabia Saudí, el príncipe Talal criticó el encarcelamiento de reformistas dentro del Reino, y dijo que serían bienvenidos a unirse a su partido cuando se establezca.

Monopolio de poder

"Sé que esto no es algo fácil de hacer y que nos enfrentaremos a múltiples obstáculos, pero tenemos que empezar formando este partido", dijo.

No dio muchos detalles, pero dijo que quiere que el partido rompa el monopolio de poder de algunos miembros de la familia que "han ostentado poder ejecutivo por unos 70 años. Es un grupo que no sólo está bloqueando las reformas, sino que además está intentando eliminar a otros y tener todo bajo control", dijo. "Nosotros, en particular los hijos de Abdulaziz, deberíamos tomar partido, tanto en la expresión de opiniones como a la hora de tomar decisiones".

Derechos de la mujer

El príncipe Talal dijo que el partido que piensa formar debería ser también una plataforma para permitir a todos los saudíes, incluso los que no son de la familia real, expresar sus puntos de vista y compartir poderes ejecutivos. Señaló que los países vecinos del Golfo han reformado ya sus sistemas políticos conservadores y han celebrado elecciones. "Los saudíes se están preguntando por qué estos países pequeños han seguido esa dirección y nosotros no", dijo.

Entre las reformas que el príncipe Talal ha sugerido en el pasado se encuentra una asamblea elegida para redactar legislación, cuestionar la labor de los miembros del gobierno y proteger la riqueza pública. En la entrevista pidíó además, al poderoso estamento religioso, que lleven a cabo cambios que incluyan derechos para la mujer.

"Hemos firmado tratados internacionales, como los de derechos de la mujer, y deberíamos respetarlos", dijo.

El grupo de activistas saudíes mencionado por Talal ha estado en la cárcel varios meses por defender las reformas. El príncipe les denominó "prisioneros de conciencia y no criminales. Deberían ser o bien juzgados por un tribunal independiente o bien liberados". Talal, que tiene sobre los 70 años, escapó a Egipto en 1962 por sus ideas, que él insiste que no contradicen las enseñanzas islámicas ni ponen en peligro la denominación islámica del Reino.

Se le permitió volver en 1964 tras reconciliarse con el Rey Faisal y ahora dirige un organismo caritativo, el Programa del Golfo Árabe para las Organizaciones de Desarrollo de Naciones Unidas. Es el padre del multimillonario empresario príncipe Al Waleed Bin Talal, al que la revista Forbes sitúa como el décimotercer hombre más rico del mundo.

Sobre un asunto especialmente sensible, el príncipe Talal pidió un comité británico-saudí independiente para estudiar las acusaciones de que algunos miembros de la familia real saudí habían recibido comisiones de acuerdos de venta de petróleo y armas.

7 comentarios:

El Cerrajero dijo...

A ver lo que tardan en cortarle las bóulings al 'bocazas'.

Estaremos atentos.

Crispal dijo...

Bueno, Cerrajero, este "bocazas" no deja de ser hermano (de padre) del Rey. La noticia es interesante porque saca a la luz las diferencias entre las distintas ramas de "la famiglia" que controla el poder.

Anónimo dijo...

En todo caso, solo el miedo al integrismo (que también puede amenazar a la familia real) es el que puede empezar a abrir la política saudí. ¿O no, Crispal? Tú que sabes de esto

Aurora Llavona dijo...

A ver si tiene suerte el hombre

Anónimo dijo...

Parece muy occidentalizado el hombre. ¿Tendrá los pies en el suelo sobre la realidad de su país?
¿Los que se oponen a la familia real no son más bien los islamistas, que creen que la familia real no lo es bastante?

Crispal dijo...

#Coyote, Persio. Arabia no es precisamente un país abierto en lo que a información se refiere, pero puestos a opinar con las cosas que se oyen pienso que la familia real es como un gran partido político en el que hay distintas corrientes con ideas diferentes de cómo deben manejarse los asuntos. Durante los años negros de Fahd se alimentó al integrismo islámico más atroz por miedo (véase la entrada sobre la Ópera de Riyadh) en la creencia de que no mordería la mano que le daba de comer hasta que se volvió contra los propios intereses de la familia ("Cría cuervos y te sacarán los ojos", digamos). Con Abdullah las cosas están cambiando, hay mayor libertad de prensa, se reconoce a las minorías no sunníes (chiíes) y a otras formas de creer, se está cambiando el programa de estudios de los colegios, etc. Parece que se intenta volver atrás desde posiciones de apoyo al integrismo muy fuertes y se intenta aprobar reformas "liberales". La cuestión sería por un lado si los cambios llegan muy tarde, y por otro lado si los 7 Sudairis (hijos de Hassa Al Sudairi, una de las esposas de Abdulaziz que forman una piña dentro de la familia y a los que no pertenece Abdullah) van a permitir ir perdiendo cuotas de poder a favor del pueblo. Por no hablar de a qué rama han apoyado o van a apoyar las grandes potencias.
Todo eso "grosso modo". En cuanto a Talal, evidentemente peca de optimismo, pero sus declaraciones muestran una intención de fondo que quizás contaría con el apoyo de Abdullah. Talal, ya rehabilitado desde sus escarceos políticos en los años 60, no se la va a jugar a su edad a lo loco. Seguro que sabe lo que hace. O no. ;-)

Anónimo dijo...

Yo mantengo que el único y verdadero cambio válido en el mundo musulmán es el que tiene que producirse desde dentro.

Curiosamente, Europa, en lugar de apoyar estos cambios, deja que en su territorio crezca exponencialmente el islamísmo radical...

Si lo entiendo que me maten.

Saludos Desde La Patria.