viernes, 30 de agosto de 2013

La bondad de los desconocidos

No es ningún secreto que solemos ser críticos con Arabia Saudí por distintos motivos y con cierta frecuencia. Sin embargo, en ocasiones, debemos reconocer que la gente, el pueblo saudí, nos sorprende con detalles inesperados que hacen que nuestra vida aquí sea más agradable. Es lo que le ha ocurrido a mi amigo C., que nos cuenta la siguiente anécdota. 

"Hace unos días vino a visitarnos un altísimo cargo de la empresa en la que trabajo. Nuestro principal cliente, para agasajarle, puso a nuestra disposición un flamante Mercedes con todo lujo de detalles. Hay que reconocer que esta gente, cuando quiere, sabe hacer uso de una hospitalidad magnífica. El caso es que una noche, tras dejar a nuestro jefazo en su hotel, un compañero de mi oficina y yo volvíamos al compound donde vivimos en el flamante Mercedes. De pronto una de las ruedas del coche pinchó y no tuvimos más remedio que salir de la autopista y buscar un taller-gasolinera. Encontramos uno pero eran las 2 de la mañana y el taller estaba cerrado. Mi compañero y yo íbamos vestidos con nuestros trajes, corbata, el coche lleno de regalos del cliente, etc. No nos apetecía a ninguno de los dos ponernos manos a la obra a cambiar la rueda. En ese momento paró a nuestro lado un coche con cuatro saudíes jóvenes con muy mala pinta. Yo le dije a mi compañero que tuviera cuidado por si nos querían robar. Hay que decir que últimamente en Riyadh se están produciendo muchos robos y nuestro aspecto, a esas horas de la madrugada, nos convertía en víctimas ideales. 

Los muchachos nos preguntaron en árabe si necesitábamos ayuda. Yo les dije que sí, que no sabíamos cambiar la rueda. Y no se lo pensaron ni un minuto: se bajaron los cuatro del coche y, en lugar de robarnos, sacaron la rueda de repuesto, montaron el gato, desmontaron la rueda y la cambiaron por la otra. Acabada la operación, les dimos las gracias y, sin pedir nada a cambio (ni dinero ni nada), se fueron por donde habían venido. 

Y es que, en el fondo, hay mucha gente buena en Arabia". 

3 comentarios:

Anónimo dijo...


En general, la gente es buena, son los gobiernos con sus políticas los que corrompen y en el caso de Arabia es de libro.

Si los árabes no tuvieran esa casta dominante, serían gentes que se dedicarían a lo suyo, vivrían tan felices en el desierto y vendrían su petróleo a quien se lo comprara.

Pero la casta dirigente nos hace creer que los árabes son todos igual a ellos.

Y si nos fijamos en los ingleses o los americanos pasa igual. Son gente amable, pero sus dirigentes nos muestran unos pueblos horribles.

solan dijo...

hola! como puedo ponerme en contacto contigo? Estamos pensado en ir unos 4 meses a Riad y me gustría que me contaras algo.

gracias

Crispal dijo...

en mi correo electrónico:
crispalarabia@gmail.com