No es ningún secreto, para cualquiera que me conozca, que los egipcios, en general, no gozan de mis simpatías. No voy a entrar en este punto porque no viene al caso, pero cada día me demuestran lo que son.
Ayer tuve un ejemplo. Fui a comprar unos zapatos Sebago que aquí cuestan unos 70 euros mientras que en España te cobran más de 150. Sé mi talla, la 8, que equivale a algo más que la 41 europea. Diálogo con vendedor egipcio:
- Buenas, quiero estos zapatos pero de la talla 8.
-No tenemos la talla 8 ¿por qué no se lleva la talla 7 y medio?
- Porque no es mi talla. Mi talla es la 8.
- Está bien, espere que voy a ver.
-¿?
Se va al almacén y vuelve al cabo del rato.
- Aquí tiene el mismo modelo y color pero de la talla 8.
- Perfecto, gracias. Usted es egipcio ¿verdad?
- Sí, ¿por qué me lo pregunta?
- Por nada, déjelo.
El tipo NO quería ir al almacén y para evitarlo te dice que no tiene tu talla y que te lleves una talla menos. Como si unos Sebago fueran unas chanclas de playa de 2 euros.
Son así.
3 comentarios:
Eso son prejuicios :)
No te hace falta que sean egipcios. Cualquier charli te hará eso.
Lo que sea con tal de no trabajar.
Cuando vamos buscando cualquier cosa, primero preguntamos y luego nos damos una vuelta para ver si es verdad cuando nos dicen que no lo tienen.
muy de acuerdo me sumo a la opinión de que son prejuicios.
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