Yo quería ser escritor. Para conseguir este objetivo y, en contra de los deseos de mi padre que se dedicaba al Derecho, empecé a estudiar Filología Hispánica. Allí descubrí el árabe, lengua que se estudiaba entonces como asignatura adicional por elección frente al hebreo y el griego clásico. El flechazo con el árabe fue instantáneo. Quizás buena parte de la culpa la tuviera nuestra profesora, la Dra. Soledad Gibert, una eminencia del arabismo de la escuela de Miguel Asín Palacios y Emilio García Gómez. Saqué Matrícula de Honor en el primer curso de árabe. Luego saqué Matrícula de Honor en el segundo curso de árabe. Empecé a ganarme la vida dando clases particulares de árabe a los alumnos de primero y a los de mi curso. El idioma árabe se había convertido en una vocación, por no decir una pasión.
Cambié de especialidad. Acabé la carrera con mi flamante título de Licenciado en Filología Semítica (opción árabe e Islam). Estudié dos años de hebreo. Hice la mili. Y caí de bruces en el mundo real.
Busqué trabajo en sitios diversos mientras seguía dando clases particulares de árabe. Trabajé un verano en una editorial pasando al ordenador el Diccionario de Árabe del profesor Julio Cortés para su posterior edición e impresión. Me pagaban muy poco, pero entonces yo valoraba otras cosas. Pasó el tiempo. Dos, tres años en el paro. Estaba claro que había que hacer algo.
Y me fui. Un buen día surgió una magnífica oportunidad para emigrar. La Cámara de Comercio e Industria buscaba jóvenes licenciados que hablaran inglés y algún otro idioma raro, preferentemente árabe, ruso o chino para enviarles como becarios al extranjero. Me dieron la beca y me marché de becario a Arabia. Luego me quedé trabajando para la Administración Española en el exterior 10 años. Hace 11 años me fichó una empresa española y desde entonces vivo entre España y Oriente Medio.
No me arrepiento de mi decisión. Me hubiera gustado vivir en Madrid toda mi vida, pero no podía ser sin depender de mis padres. Mi vida ha sido distinta a la del español medio pero siempre he conseguido mantenerme con mi salario sin molestar a nadie. Lo hice en silencio, sin protestar. No me indigné, ni ocupé plazas reclamando un supuesto privilegio ni exigiendo al Estado que me mantuviera. Simplemente llegó un momento en el que entendí que mi vida dependía de mí mismo y que tenía que trabajar, en España o fuera.
Por eso me sorprende ver cómo en España la gente no para de reclamar al Estado que les resuelva sus problemas. El grito revolucionario del "¿Qué hay de lo mío?" se ha impuesto en nuestros pueblos y ciudades. Y yo sé que el Estado no nos va a ayudar. Por eso me fui, emigré, no por la belleza de los desiertos arábigos o el magnetismo del minimalismo espiritual wahhabí. No. Emigré por dinero. Por trabajar, tener un sueldo, mantener una familia, y mirarme cada día al espejo sabiendo que sigo siendo yo.
Pero no me hagáis caso, ya sabéis que yo soy un tipo muy raro.
13 comentarios:
Mi planteamiento fue similar al tuyo con el agravante que tengo 8 hermanos. Siendo el mayor y por tanto habiendo conocido de cerca las dificultades económicas de la familia entendí por la vía de los hechos lo de "sin depender de mis padres". Posiblemente eso me obsesionó un poco demasiado y por esa razón no me metí a hacer una carrera de letras (no te puedes hacer una idea de la envidia que me das con lo de Filología Semítica), posiblemente el mayor error de mi vida. Pero lo otro lo conseguí y también emigré (primero siguiendo a mis padres y al resto de la familia, y luego por mi cuenta). Ahora mi padre nos empuja a volver a hacerlo. Una ya lo ha hecho, otra y otro están en camino, y yo me lo estoy pensando. En mi familia, como supongo en la tuya, nos enseñaron que teníamos el "deber de", no el "derecho a". De cualquier manera resulta jodido hablar en estos términos cuando conozco a muchos que habiendo sido educados en la misma filosofía resulta que lo están pasando verdaderamente mal. Muy confundido es lo que estoy.
@Embajador, siempre es un honor verte por ésta tu casa. ;)
Con esta entrada sólo pretendo contar mi experiencia, nada más. Sé que mucha gente quiere emigrar, buscar lo que sea y donde sea, y es triste. Pero lo que a mí cada vez me parece más claro es que el Estado no va a hacer nada por ti. Y que para que alguien te ayude lo mejor es empezar a ayudarte tú a ti mismo, con la ayuda de Dios, claro está. En fin, es complicado. A mí me encantaría volver a Madrid, ciudad que dejé en 1990 y a la que sólo vuelvo por Navidad, pero no puede ser.
Yo siempre he sido lo más indepndiente posible y gracias a Dios nunca he tenido que plantearme la opción de emigrar. Lo cierto es que, en mi opinión y siguiendo el hilo que planteas, en España la gente se ha acostumbrado demasiado a vivir, cómo si dijéramos, de la sopa Boba del Estado. Pensamos que papa Estado nos debe de solucionar la vida y no sómos conscientes de que esa filosofía es la que nos ha traido hasta aquí y que hasta que no nos zafemos de ella y semaos conscientes de que hay que trabajar, no habremos conseguido nada.
Un saludazo.
@C.S. Peinado, Efectivamente, ésa es la cosa, querer una administración de loterías o un estanco, una subvención, etc. Y mientras tanto quejarse, quejarse mucho y gritar lo más fuerte que puedas. Yo me fui sin hacer ruido, como tantos. En fin. Así estamos.
La gente reclama al Estado tal vez porque el Estado, con la excusa de asistirnos, lleva muchos años saqueando nuestros bolsillos...
Aunque en el fondo estoy de acuerdo contigo, la mayoría de la gente que no tiene trabajo aquí tampoco tiene una formación que le avale para otros planteamientos. Yo pillé esa crisis y ésta y en ambas he tenido trabajo, pero siempre he notado cómo mi preparación me aporta un plus que a otros les falta. No es tan fácil. Ojalá lo fuera. ¿Y puede alguien emigrar y empezar una nueva vida cuando pierde el empleo con cincuenta o más años y una familia a cuestas después de más de veinte años trabajados en la misma empresa? Es tremendo lo que está pasando
Nadie dijo que fuera fácil. De hecho nunca lo fue. Para nadie. Ni para nuestros abuelos ni para nosotros. Se emigra porque no hay más remedio, y el precio que pagas a nivel personal es muy alto. Pero quedarse esperando a que te resuelvan la vida no es solución.
@Elentir, me alegra verte por aqui. :)
Pues yo afortunadamente trabajo y soy independiente, pero si creo que hay que protestar y cuanto más protestemos mejor nos irá en el futuro. Un estado que dilapida el dinero de nuestros impuestos y hace luego pagar al ciudadano de a pie el marrón no se merece que nos quedemos callados. El estado debería funcionar mucho mejor de lo que lo hace, y quedarse calladito no arregla el problema. A dios rogando y con el mazo dando.
Y con respecto a la formación. No se lo que veréis vosotros, pero yo tengo algunos compañeros con carrera que no tienen trabajo y muchos compañero con carrera y muy cualificados con trabajos de 1000 Euros. Si muchos de los que están formados tienen trabajos basura ¿que oportunidad les queda a los que no tuvieron (o no supieron) oportunidad de formarse? ¿Cuantos ingenieros, diplomados y doctores necesitamos si luego te tienes que ir de España para encontrar algo?
Y también están aquellos que ahora te sueltan eso de "qué suerte tienes que estás fuera y tienes trabajo"...
Esos son cada día más. Y tienen toda la razón. Tenemos que dar gracias de estar fuera y poder trabajar y tener un medio para ganarnos la vida, porque cuando volvemos a España de vacaciones, cada día vemos que las cosas están empeorando. Que amigos nuestros que antes podían cambiar de trabajo, si querían, en una semana, ahora buscan hasta debajo de las piedras (lo que incluye fuera de España) y no encuentran nada.
Lo que creo que está pasando ahora en España es que, aparte de todo lo que está destrozando el gobierno (el de ahora y el de antes) en cuanto a bienes sociales, es que, desde que comenzó la crisis, muchísimas empresas se han ido aprovechando del término crisis y han ido recortando todo lo que han podido.
En el campo de la construcción, por poner un ejemplo, las últimas ofertas de las que he tenido noticias, es que ofrecen a un Jefe de Obra con unos 5 años de experiencia el sueldo de un Ayudante de Jefe de Obra recién licenciado de antes de la crisis. Y además, también tiene que ser coordinador de seguridad y salud.
Y si ya mantenías tu trabajo de antes, te bajan el sueldo por el artículo 33 y encima tienes que dar gracias porque conservas tu trabajo...
Yo doy gracias por poder estar aquí, pero no me consuela lo más mínimo el estado de España. Me encantaría volver pronto y lo veo demasiado dificil.
En fin...Ésta es mi opinión
que buena estrada, gracias por regalarnos algo de tu experiencia , y realmente hay que tomar riesgos para hacernos mas en los espacios que la vida nos permite.
Publicar un comentario