sábado, 21 de abril de 2012

Pompas de jabón

No te conozco de nada ni tú a mí tampoco. No sé quién eres ni cómo te llamas ni a qué te dedicas normalmente. Sólo sé que estabas allí, en la Plaza de España de Sevilla, haciendo gigantes pompas de jabón, rodeada de niños que jugaban a explotarlas cuando caían al suelo y de padres alegres contemplando la felicidad de sus hijos. El ambiente era festivo y entrañable. Tú sonreías con cada pompa que lanzabas al aire y seguías incansable el juego. No sé si lo hacías por dinero o porque te gusta hacer felices a los niños de la forma más simple. Pero me da igual. No hay dinero suficiente para pagar una sonrisa sincera.

Supongo que nunca leerás estas líneas ni sabrás que alguien, al verte, decidió escribirlas, pero es mi humilde homenaje a la maravillosa labor que, quizás de forma inconsciente, realizas cada sábado. Gracias por hacernos sentir como niños aquella mañana porque como dijo Jesús: "Dichosos los que son como niños porque de ellos es el Reino de los Cielos".


4 comentarios:

Tío Chinto de Couzadoiro dijo...

¡Y cómo gusta encontrar una auténtica moneda entre tanta moneda falsa!

tipiconsla dijo...

Tendré que pasarme a verlo. Muy bonito este post :)

Crispal dijo...

@tipiconsla, si vas con niños pequeños disfrutarán un montón. Tendrías que ver sus caras. :)

Inversión en Colombia dijo...

me encanta este escrito es realmente ver las pequeñas labores que generan grandes acciones como la sonrisa de esos niños y el momento grato para quienes la rodean te felicito que buena foto.