lunes, 11 de julio de 2011

Días de arena

En Riyadh, con cierta frecuencia, padecemos un día de arena. Ayer y hoy, por ejemplo. Sales a la calle con unos 45º a las 8 de la mañana y un viento caliente lo invade todo. Puñados de arena te azotan la cara, el fino polvo del desierto se mete en el pelo, el paisaje se difumina en tonos de blanco brillante, el cielo deja de ser azul, bueno, lo poco azul que suele ser..., toses, respiras la arena, se te mete en los ojos, y el insoportable calor lo invade todo. Otras veces, cuando hay auténticas tormentas de arena, la sensación es similar a la de un día de niebla pero con calor. El polvo del desierto lo invade todo, se cuela en las casas a través de las ventanas cerradas, se posa en los muebles, los libros, el televisor...


En días así no apetece hacer nada. Sólo permanecer en casa con el aire acondicionado esperando a que se acaben los "días de arena". En ésas estamos ahora mismo. 

3 comentarios:

Cuca dijo...

Que se difumina el qué??
Yo diría que no se distingue nada porque todo tiene ese tono arena guarrindongo y ni siquiera se ve...
A ver si se pasan pronto y el cielo vuelve a ser marronuzco en vez de marrón del todo y podemos volver a respirar en éste horno con ventilador en el que vivimos :P

Sigo por las ramas dijo...

Aquí en Expaña es igual solo cambiando arena por mierda. No veas como está el ambiente.

Crispal dijo...

@Sigo por las ramas. España es una maravilla gobierne quien gobierne. Y si no se ha hundido todavía es que es indestructible. :)