domingo, 24 de abril de 2011

Feliz Pascua de Resurrección a todos



Lectura del santo Evangelio según san Mateo 28, 1-10 



Pasado el sábado, al amanecer del primer día de la semana, María Magdalena y la otra María fueron a visitar el sepulcro. De pronto, se produjo un gran temblor de tierra: el Ángel del Señor bajó del cielo, hizo rodar la piedra del sepulcro y se sentó sobre ella. Su aspecto era como el de un relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Al verlo, los guardias temblaron de espanto y quedaron como muertos. El Ángel dijo a las mujeres: «No teman, yo sé que ustedes buscan a Jesús, el Crucificado. No está aquí, porque ha resucitado como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde estaba, y vayan en seguida a decir a sus discípulos: «Ha resucitado de entre los muertos, e irá antes que ustedes a Galilea: allí lo verán». Esto es lo que tenía que decirles». Las mujeres, atemorizadas pero llenas de alegría, se alejaron rápidamente del sepulcro y fueron a dar la noticia a los discípulos. De pronto, Jesús salió a su encuentro y las saludó, diciendo: «Alégrense». Ellas se acercaron y, abrazándole los pies, se postraron delante de él. Y Jesús les dijo: «No teman; avisen a mis hermanos que vayan a Galilea, y allí me verán». 


Lectura del santo Evangelio según san Juan 20, 1-9

El primer día de la semana, de madrugada, cuando todavía estaba oscuro, María Magdalena fue al sepulcro y vio que la piedra había sido sacada. Corrió al encuentro de Simón Pedro y del otro discípulo al que Jesús amaba, y les dijo: «Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto». Pedro y el otro discípulo salieron y fueron al sepulcro. Corrían los dos juntos, pero el otro discípulo corrió más rápidamente que Pedro y llegó antes. Asomándose al sepulcro, vio las vendas en el suelo, aunque no entró. Después llegó Simón Pedro, que lo seguía, y entró en el sepulcro; vio las vendas en el suelo, y también el sudario que había cubierto su cabeza; este no estaba con las vendas, sino enrollado en un lugar aparte. Luego entró el otro discípulo, que había llegado antes al sepulcro: él también vio y creyó. Todavía no habían comprendido que, según la Escritura, él debía resucitar de entre los muertos. 

viernes, 22 de abril de 2011

Hoy, Viernes Santo, una entrada en árabe

Tomada del blog Zapaterías Rimadas. Señoras, señores, con ustedes Fairuz, gloria de la canción libanesa cristiana cantándole al mismo Dios crucificado. (Por si alguno lee árabe incluyo la letra después). 





اليوم علق على خشبة الذي علق الأرض على المياة 

إكليل من شوك وضع على هامة ملك الملائكة 

برفيرا كاذباً تسربل 
الذي وشح السماء بالغيوم 
قبل لطمة الذي أعتق أدم في الأردن 
ختن البيعة سمر بالمسامير
و إبن العذراء طعن بحربة
نسجد لألامك أيها المسيح 
فأرنا قيامتك المجيدة


Y aquí va la traducción tomada del mismo blog, Zapaterías Rimadas:

Hoy le han clavado en un madero,
a Él que sostiene la tierra sobre las aguas.
Le han puesto una corona de espinas,
a Él, que es Rey de los ángeles.
Le han envuelto en un manto para burlarse,
a Él, que envuelve de nubes el cielo.
Le han azotado,
a Él, que liberó a Adán en el Jordán.
Le han atravesado con clavos,
a Él, que nació de la Virgen.

Adoramos, Cristo, tu pasión.
Adoramos, Cristo, tu pasión.
Adoramos, Cristo, tu pasión.
Muéstranos tu gloriosa resurrección.
Amén.

martes, 19 de abril de 2011

Procesiones ateas al estilo URSS

Hoy han intentado quemar la Sagrada Familia de Barcelona, hace unos días intentaron quemar otra iglesia, han empezado ya a profanar templos (en sitios como la Universidad), y organizan procesiones ateas en Semana Santa. Nada nuevo bajo el Sol, pero el que quiera entender que entienda. Visto en La Razón:

En la Unión Soviética, los desfiles anticristianos en Pascua y Navidad lograron el efecto contrario al deseado, reforzando a los creyentes. «Basta de usar la grosería», pidió Gorki a la Unión de los Sin Dios





El Entierro del Sábado. La foto recoge el Día de la Revolución en Moscú del 7 de noviembre de 1929. Se celebraba también la nueva semana de 6 días y el fin de los festivos «religiosos»
16 Abril 11 - - Pablo J. Ginés / Tatiana Fedótova
Las  procesiones groseras antirreligiosas, con blasfemias, alusiones sexuales, quema de objetos y visitas a templos para gritar e insultar no son una novedad en el activismo antirreligioso: fueron muy comunes en la Unión Soviética. Desde la Revolución en 1917 a la muerte de Lenin en 1924, unos 25.000 eclesiásticos ortodoxos fueron encarcelados y 16.000 ejecutados, según un estudio de 2004 del doctor en Ciencias Matemáticas Nikolay Yemelianov, de la Universidad Humanitaria San Tijon. Pero el exterminio físico no era bastante. Había que humillar a los creyentes.

Junto a la capilla de la Virgen de Iberia, en la Plaza Roja de Moscú, en vísperas de la Navidad de 1923, el Komsomol convocó un «carnaval comunista» con imágenes insultantes de Dios Padre, Jesucristo y la Virgen María. Animaba la fiesta el equivalente soviético del actual cómico blasfemo Leo Bassi: se llamaba Andrey Shojin, y la prensa le apodaba «el pope komsomoliano». «Alégrate, Marx, gran taumaturgo», cantaba en eslavo eclesiástico. No podía faltar una quema, en una hoguera ardieron muñecos representando a figuras religiosas: Alá, Buda, el Papa...

Por esas fechas, recuerda Martin Amis en su libro «Koba el terrible», Lenin escribía a Maxim Gorki, el literato de la nueva Rusia sin Dios: «Toda idea religiosa, toda idea de Dios es una abyección indescriptible de la especie más peligrosa, una epidemia de la especie más abominable. Hay millones de pecados, hechos asquerosos, actos de violencia y contagios físicos que son menos peligrosos que la sutil y espiritual idea de Dios».

¿Cuál es la distancia entre el humor grosero y la violencia? En la muy liberal Alemania de Weimar, en esos años 20, no había limitaciones a la Prensa insultante y al humor ofensivo. El historiador inglés Paul Johnson, en su «Historia de los Judíos», afirma que «la atmósfera de violencia real que alimentó al nazismo estaba a su vez sostenida por la creciente violencia verbal y gráfica en los medios de difusión. A veces se sostiene que la sátira, incluso la más cruel, es un signo de salud en una sociedad libre, y que no deben imponérsele restricciones. La historia judía no confirma este criterio. Los judíos saben por larga y amarga experiencia que la violencia impresa es sólo el preludio de la violencia sangrienta». En el caso soviético, el humor blasfemo no fue un preludio, sino un coetáneo de la persecución a los cristianos.
«Creeremos en la ciencia»

En los años 20 se emitieron numerosos folletos con tiradas inmensas, explicando cómo representar sainetes antirreligiosos. «La ciencia es el camino correcto, y sólo en ella creeremos», decía un himno de Gorodetsky que los activistas ateos cantaban en Pascua, a la puerta de las iglesias, con la melodía de «La Internacional». En 1922, una circular del Comité Central del Partido pedía ser sistemáticos al desmantelar «la cosmovisión religiosa y sustituirla por una comprensión científica y materialista». Pero el historiador O. Y. Liovin afirma que el régimen nunca llegó a ser sistemático: sus campañas funcionaban a impulsos, en Navidad y Pascua, y oscilaba entre el insulto grosero y el intento de persuadir mediante el materialismo  cientifista. «Herir los sentimientos religiosos de los creyentes, profanar lo sagrado, intentar el cierre masivo de los templos, reprimir al clero... todo eso, de hecho, unió a los creyentes, provocando un cierto renacimiento religioso», explica Liovin. «Después de una política de carga de caballería, el régimen recomendó aplicar un asedio a largo plazo». Sucedió a partir de enero de 1924, cuando murió Lenin y se produjo un breve cambio de ciclo. Durante cuatro años, casi no hubo ejecuciones de religiosos... «sólo» 7.000 detenidos más.

Una circular del Partido del 5 de septiembre de 1924 ordenó: «La propaganda antirreligiosa ha de llevarse en forma de explicaciones divulgativas desde el punto de vista de las ciencias naturales y políticas que minen la fe en “dios” y desenmascaren la estafa y avaricia de los milagreros, sanadores, etc. Es preciso evitar la agitación antirreligiosa masiva (debates, escenificaciones, etc.) que insulten y hieran los sentimientos de la parte creyente de la población». En el periódico «Frente Cultural», en 1924, el columnista F. Oleshuk lo admitía: «Desde hace varios años se realiza la pascua comunista como una forma de propaganda antirreligiosa. La organización de carnavales, manifestaciones y demás pasacalles es, sin duda, dañina, dado que está dirigida, sobre todo, contra los creyentes y a menudo se organiza incluso al lado de una iglesia. Es mejor reunir en nuestro club a los que se pueda y se deba reeducar». En cuanto a las obras de teatro «últimamente surgieron muchas, pero casi ninguna es buena». Quizá el activismo ateo también entonces estaba condenado a la mediocridad del «leobassismo». «Para no escenificar porquerías, es necesario consultar la lista recomendada por los órganos directivos», añadía el diario. Y dado que «a tres de cada cuatro jóvenes la propaganda antirreligiosa les aburre», Oleshuk proponía atraer a los jóvenes con deporte y diseñar actos interesantes en «veladas antipascuales».

En 1929 se celebró el II Congreso de la Unión de los Sin Dios, que estaba a punto de entrar en su mejor momento: en apenas dos años llegaría a tener 5 millones de afiliados y 60.000 células de activistas ateos en todo el país.

En el discurso de apertura del 10 de junio, Maxim Gorki cargó contra la literatura atea grosera y de baja calidad. «Me parece que muchos se toman este trabajo, importante y de gran responsabilidad como funcionarios, fríamente. ¡Tenemos que extirpar de la vida lo que se ha enraizado durante veinte siglos!», tronó su voz. «Mientras nuestros enemigos usan las emociones, un lago de patetismo con una fuerza enorme, nosotros no sentimos ningún patetismo, y si se siente, se expresa de tal forma que no persuade, sino que irrita. En el proceso doloroso de eliminar de nuestra vida las supersticiones religiosas, no se puede actuar de forma grosera».

En 1929 se eliminó la semana de siete días, por ser judeocristiana, y se sustituyó por la semana de seis días, con festivos cambiables, un invento que duró once años. Se recrudecieron las persecuciones. Las procesiones ateas insultantes volvieron a las calles. «Religión abajo, ciencia arriba», gritaban ante cada iglesia de Yakutsk en la noche de Pascua de 1929. La Unión de los Sin Dios elaboró un «plan quinquenal»: cerrar todo templo entre 1932 y 1933; no dejar ni un sacerdote en 1936.

Del censo a la masacre

El censo ruso de 1937, después de 20 años de blasfemias y represión, espantó a los ateos. Explica el historiador Serguey Firsov que de 30 millones de ciudadanos analfabetos mayores de 16 años, el 84% (más de 25 millones) aún se declaraban creyentes; y de los 68,5 millones de alfabetizados, el 45% (más de 30 millones) creía en Dios. Se imponía más mano dura, es decir, más sangre. En 1937 y en 1938, la persecución religiosa contra los ortodoxos superó todo lo visto antes: 100.000 ejecuciones y 200.000 deportados o represaliados. En 1943 todo cambió: Stalin necesitaba apelar a la Madre Rusia para la guerra contra Hitler y paró la persecución directa contra lo poco que quedaba de la Iglesia ortodoxa.

La historia da muchas vueltas: en 2010, el 73% de los rusos se declaraba ortodoxo, el 13% del país decía guardar los ayunos de Cuaresma y el país no sabía qué hacer con la momia de Lenin.

El Cónsul que inspiró a Tintín
Joseph Douillet, cónsul belga en Rostov del Don, publicó en 1928 sus vivencias en «Moscú sin velos», un libro que inspiró a Hergé para escribir «Tintín en el país de los soviets». Douillet describe la procesión antirreligiosa del 25 de marzo de 1925, día de la Encarnación. «Un joven comunista sentado en un trono de obispo con una mano bendecía a la multitud y con la otra acariciaba lujuriosamente a una comunista que representaba a la Madre de Dios», relata. Otros, «disfrazados de monjes, con posturas escabrosas cantaban canciones obscenas».
 

sábado, 16 de abril de 2011

Un nuevo blog se abre paso entre tanta hojarasca

Hace ya algún tiempo empecé a leer el blog de Cristina, "El baúl de los recuerdos", y desde entonces no he podido parar de leerlo. Cristina (@crasmir en Twitter) se define como: 


Cocinadora de dulces, madridista y enganchada a la música, el chocolate, el queso y los regalices. En un futuro (espero, no muy) lejano: ingeniera. Con respecto al blog, decir que adoro recibir comentarios y valoraciones sobre lo que escribo. Todas las opiniones son bienvenidas. A ser posible con nombre o alguna clase de tipo de especie de signo que me permita saber quién me ha comentado. Porque los comentarios anónimos que no logro reconocer me crean una sensación agridulce...

Pero en realidad Cristina es mucho más que eso: es un ángel, una de esas personas cuya simple presencia hace que la vida tenga sentido, alguien que se ha propuesto como meta de su existencia conseguir que todo el mundo sea feliz, y estoy convencido de que lo conseguirá. Su blog es inteligente, divertido, audaz, agudo y penetrante. En él Cristina va dejando destilar sus pensamientos y reflexiones descubriéndonos un alma pura y maravillosa, algo que no es común en nuestros días. En fin, os lo recomiendo encarecidamente. Ah, y si podéis no dejéis de leer sus tuits. Son impagables. Para seguirla en Twitter: @crasmir. 

viernes, 15 de abril de 2011

Movidos por el odio

En España hay demasiada gente que se mueve por el odio. 

A pesar del tiempo transcurrido, el peso de la Guerra Civil y los 40 años de franquismo siguen afectando notablemente a la visión de la realidad de demasiada gente. Odios antiguos, diferencias irreconciliables, afrentas no resueltas, ..., son elementos distorsionadores de una realidad que se nos vuelve irrespirable. Unos buscan revancha, ganar una guerra perdida (Guerra Civil 2.0, en el lenguaje actual), destruir a unos enemigos nonagenarios a los que siguen considerando peligrosos. Otros quieren volver a ganar la misma guerra, imponer su visión del mundo y gobernar otros 40 años sin que nadie se atreva a dudar de sus principios. 

Y así no vamos a ningún sitio. Porque no basta con que fallezcan todos los que vivieron aquella época. No. Muchos han instilado el odio en sus vástagos, y el veneno se extiende hacia las generaciones más jóvenes. Si bien nuestros padres y abuelos nunca quisieron hablarnos de la Guerra (con mayúsculas) y nos inculcaron los valores del perdón y el amor de Cristo a pesar de que, en muchos casos, eran los vencedores, parece que otros padres y abuelos plantaron la semilla del odio en sus descendientes para que fructificara en nuestros días. Y en ésas estamos: el odio se extiende imparable por España. Y nuestros políticos lo fomentan como arma electoral, algo que como ya se sabe, nos llevó a la página más horrible de nuestra historia. Si no detenemos este monstruo acabaremos otra vez matándonos por defender las libertades más básicas. ¿Es eso lo que queremos para nuestros hijos?.  



viernes, 8 de abril de 2011

Colesterol

Me cuenta mi amigo C. que en su empresa les hacen un examen médico cada año para ver cómo se encuentran y cómo pueden mejorar las condiciones laborales. El examen es bastante completo e incluye análisis de orina y de sangre. Los resultados se le envían días después al empleado en sobre cerrado y se le dan una serie de recomendaciones para mejorar su salud en caso de ser necesario. 

El caso es que mi amigo C. siempre tenía el colesterol por encima del máximo permitido. Supongamos que si el máximo era 230 mi amigo tenía 234. Nada de qué preocuparse según le confesaban los médicos, pero su mujer, que sí se preocupa, estaba siempre con la cantinela de que debía cuidarse, no tomar grasas, prescindir del alcohol, la sal (por la tensión), hacer deporte, etc. A mi amigo aquello no le preocupaba pues entiende que es normal que una persona que te quiere se preocupe por tu salud, ahora bien, sabedor de que la cosa no es tan grave, tampoco tomaba ninguna medida para rebajar sus cifras de colesterol. 

Así, hasta hoy en día. Resulta que, sin saber por qué, los médicos han decidido subir el máximo permitido de colesterol a 250. Y, de la noche a la mañana, mi amigo C., que nunca se había preocupado por su colesterol "alto" descubre ahora que lo tiene bajo. 

Se supone que la sacrosanta ciencia nunca se equivoca, que el método científico es la leche, y que los médicos son gente seria. Pero claro, mi amigo C. está confundido. ¿Puede decirme alguien por qué hace un año la Ciencia (con mayúsculas) intentaba atemorizarle por sus cifras de colesterol y ahora resulta que no debía ni debe preocuparse por este asunto?. Yo no lo entiendo, a no ser, como dice otro amigo, que con la crisis el Gobierno haya decidido que nadie vaya al médico de la Seguridad Social a dar la tabarra buscando remedio a los altos índices de colesterol y para ello hayan optado por elevar el máximo permitido. No sé si la medida del colesterol es internacional o cada país tiene la suya. Lo que sí sé es que la ciencia, como tantas otras veces, nos toma el pelo, y que da igual la gripe A, la pandemia X, el virus J o la madre que los parió. La ciencia lleva ya algún tiempo siendo muy poco científica (véase todo el follón del cambio climático) para dedicarse a asustar a la gente, con lo cual sospecho que la ciencia empieza a tener tanta credibilidad como cualquier otra religión de pacotilla. Mi amigo C. y yo seguiremos viviendo nuestras vidas intentando ser lo más felices posible. Ustedes pueden hacer lo que consideren más oportuno.


lunes, 4 de abril de 2011

Lana

Lana es la recepcionista jordana de un hotel en Ammán. De apariencia frágil, Lana, que debe tener unos veintipocos años, luce con orgullo un crucifijo de brillantitos baratos colgado del cuello. Le pregunto si es católica u ortodoxa. Me contesta que católica. Su voz suena firme y decidida cuando habla de su fe, contradiciendo su aspecto delicado. Al decirle que soy español me dice muy contenta que va a venir a España (Barcelona y Madrid) para las Jornadas Mundiales de la Juventud representando a su país con otros 99 jóvenes jordanos y que por eso está estudiando un poco de español. Me habla de su fe cristiana con pasión, y sin importarle demasiado que su compañero de trabajo, musulmán, esté a su lado escuchando mientras hace como que trabaja en otras cosas. Lana, es valiente, no tiene miedo a nada. Me alegra y conmueve su fe, la fe de los que viven en minoría y sufren en silencio. Me cuenta que en Jordania hay alrededor de un 3% de cristianos (el día anterior una compañera suya me dijo que un 9%) que viven principalmente en Ammán y que la relación entre ortodoxos y católicos es muy buena. También hay protestantes, pero de origen extranjero. A Lana le extraña mucho, me dice, que en España ya no haya tantos católicos como antes. Sobre todo le sorprende la cantidad de ateos declarados que hay. Me gustaría explicarle muchas cosas de cómo es España en la actualidad pero, lamentablemente, debe atender a otros clientes. Yo sigo mi camino a casa, preguntándome sinceramente cómo sería España si los católicos españoles tuviéramos la mitad de la fe de Lana. Y vuelvo a Riyadh envidiando un país como Jordania, a pesar de muchas cosas...



sábado, 2 de abril de 2011

Arabia Saudí prohíbe a las saudíes trabajar como cajeras de supermercado

Si es que van provocando que no veas (ver foto). Visto en la Agencia de Noticias de la Sociedad Saudí


Tras meses de trabajar en la cadena de supermercados Panda y otras...


Una nueva resolución del Ministerio de Interior Saudí prohíbe trabajar a las mujeres como cajeras tras una fatwa del Comité Permanente de Estudios Científicos y cierra la puerta a la sedición. 
Un comité del Ministerio de Interior Saudí especializado en estudiar lo que se sospecha que pueda deteriorar la religión islámica y las costumbres y tradiciones sociales ha publicado una resolución que prohíbe emplear a mujeres como cajeras de supermercados.
El comité contempló la necesidad de seguir la fatwa del Comité Permanente de Estudios Científicos y de Orientación Legal número 24937 de fecha 23.11.1431 de la hégira que incluye la prohibición de emplear mujeres como cajeras tanto en los supermercados Hyper Panda como en otros para cerrar la puerta a la sedición. 
Conviene señalar que el trabajo de mujeres como cajeras ha provocado una gran polémica en los medios de comunicación últimamente a pesar de que empezaron a trabajar desde hace unos meses con el visto bueno del Ministerio de Trabajo Saudí. 

viernes, 1 de abril de 2011

¿Para esto queríamos democracia?

Anoche en el bar Champions del hotel Marriott de Ammán, Jordania, el ambiente era magnífico. El bar es una especie de Foster's Hollywood local en el que familias con niños, parejas de novios, hombres de negocios, grupos de adolescentes, etc., pueden degustar felices un estupendo menú tex-mex mientras contemplan en las múltiples pantallas de televisión los más variados deportes y escuchan música. Ah, y se puede fumar. 

Yo no soy fumador, pero no me molesta que la gente fume. Especialmente si, como es el caso en Champions, los potentes extractores de humo hacen que prácticamente no se note que la gente fuma. En esto nos ganan en libertad los jordanos, ¿quién lo iba a decir?. Porque en España se podría haber evitado la prohibición de fumar obligando a que hubiera locales de dos tipos: uno donde se permitiera fumar y otro donde estuviera prohibido, o simplemente obligando a instalar en todos los bares sistemas de extracción de humo potentes. 

Y mientras pensaba yo anoche en esto no pude evitar pensar en España. Los españoles presumimos de democracia, pero en realidad en nuestro país NO HAY DEMOCRACIA. Nuestro sistema político está secuestrado y manipulado por el PSOE y el PP en connivencia descarada con partidos nacionalistas minoritarios sobre-representados en el Parlamento. Y no hay democracia porque no hay lisas abiertas. No nos dejan votar a los candidatos que nos gusten sean del partido que sean. Todo está organizado para que nada cambie y los partidos se repartan el poder y el dinero entre ellos. 

O sea, que como en Jordania, de nada sirve meterte en política. En las dictaduras meterte en política puede hacer que acabes con tus huesos en la cárcel o bajo tierra. En España meterte en política es inútil si no perteneces a la mafia parlamentaria. 

Y claro, la pregunta es evidente: para un ciudadano que no se meta en política ¿se puede decir que estamos ahora mejor que en tiempos de Franco? ¿Tenemos hoy en día más capacidad de participar en la vida pública que en tiempos de Franco? ¿Puede hoy un ciudadano votar con más libertad que en tiempos de Franco? Aparentemente, y salvando las distancias, yo creo que no. En tiempos de Franco se votaba lo que decía el Gobierno. Hoy, en España, se vota lo que dicta el Partido. ¿Para esto queríamos democracia? ¿Para ver cómo se suben el sueldo sus señorías mientras a todo el país se le baja por la crisis? ¿Para ver como suben el mínimo necesario para tener derecho a una jubilación mientras a ellos les basta con cotizar 7 años?.

Va siendo hora de quitarse la venda de los ojos, de abandonar planteamientos políticos previos y empezar a pensar libremente, sin prejuicios. Hace algún tiempo hablé de que la opinión pública española está absolutamente polarizada entre los partidarios del PSOE y los del PP de forma que la Verdad (con mayúscula) depende de lo que diga mi partido. Así no vamos a ningún sitio. Así perpetuamos a una casta de holgazanes pretenciosos que no han trabajado en su vida y que deciden en qué se gasta el dinero que recaudan de los ciudadanos. Sinceramente, para esto no necesitábamos democracia. Porque la ventaja de las dictaduras es que en ellas sólo roba uno y su familia. En nuestra democracia roban tantos que no merece la pena contarlos. Por no hablar de la estupidez del estado autonómico de la que ya me ocupé hace algún tiempo. 

Evidentemente a todos se nos llena la boca de halagos hacia la democracia. Pensamos que España es una democracia modélica y bla, bla, bla. Pero hay que atreverse a pensar de otra forma, darse cuenta de que aquí sólo disfrutan de capacidad de elegir los políticos y de que los ciudadanos no podemos hacer nada por evitarlo. Hay que crear un estado de opinión que favorezca un sistema político más justo, más abierto, más participativo. Y de paso empezar a desmontar el estado autonómico que sólo ha servido para multiplicar el gasto por 17 y para que los españoles de todas las regiones nos tiremos los trastos a la cabeza y pongamos en peligro la unidad de España. 

¿Estamos dispuestos a emprender el camino hacia el cambio o mejor despachamos este modesto post acusando a su autor de fascista de mierda? Vosotros mismos. Mientras tanto, disfrutad de lo que votasteis.