viernes, 21 de enero de 2011

Un canto a la vida

5 comentarios:

tipiconsla dijo...

Que gran película :)

educantabro dijo...

Hay extraños guiños cristologícos en esta escena. El replicante finalmente acepta su muerte y con ello salva la vida al humano. Previamente su mano es traspasada por un clavo - en esta sección de la escena solo se puede ver la herida en la mano-, como Jesús en la cruz. Cuando muere una paloma blanca asciende al cielo. Además Harrison Ford comienza siendo un Saulo perseguidor implacable de los replicantes para acabar convertido en un Pablo caído del caballo.
No se si son cosas buscadas de forma exprofesa por su director Ridley Scott, o por el autor de la novela Philip K. Dick muy interesado en la metafísica y teología, pero creo que es una muy interesante película.
En cuanto al discurso tengo entendido que el actor lo improviso sobre la marcha y no estaba en el guión pero no se si será una leyenda urbana.

Crispal dijo...

Educantabro: muy interesante tu interpretación en la que, la verdad, yo no había caído. A mí sobre todo me gustó esa idea de los replicantes que, conscientes de que la vida se acaba, quieren conocer a su creador para preguntarle el porqué, algo muy metafísico. De ahí se deriva ese canto a la vida, a la belleza de todo lo vivido, a la experiencia de cada uno que se pierde con la muerte "como lágrimas en la lluvia". Un peliculón. ;-)

rojobilbao dijo...

En el libro, lo religioso es muy diferente aunque presente. Es una religión muy extraña llamada mercerismo.Pero la película sí tiene un tono cristiano claro.

es mi película favorita sin duda alguna.

El Coyote dijo...

Maravillosa escena, parte final de Blade Runner. No estoy seguro, pero creo recordar que el clavo se lo clavó el propio replicante porque en los últimos momentos el dolor le hacía sentirse más vivo.