Encomiable lección de valentía: Noruega ha anunciado que rechaza una donación millonaria de jeques sauditas para la construcción de una mezquita, mientras el país árabe no respete la libertad religiosa. "Allí es un delito construir templos a la fe cristiana, sería antinatural aceptar su dinero" recuerdan.
2010-10-23
LIBERTAD DIGITALMientras el asunto de la construcción de la Mezquita en la zona Cero de Nueva York aún alimenta el debate del multiculturalismo y el respeto religioso, el Gobierno noruego ha tomado una decisión histórica y ejemplar.
Según ha anunciado su ministro de Asuntos Exteriores Jonas Gahr Stor, el gobierno rechaza las donaciones millonarias de Arabia Saudí para financiar la construcción de mezquitas en Noruega. Como país democrático, la legislación noruega permite la construcción de cualquier templo religioso que quieran construir sus habitantes, pero debe ser la Adminsitración central la encargada de aprobar el apoyo financiero de estos proyectos, evitando que se incurra en cualquier tipo de delito.
Y precisamente ahí es donde han dado la estocada a los millonarios saudíes que solicitaron financiar con decenas de millones templos islámicos. Según recoge el diario Vg Nett, su responsable de Exteriores ha justificado esta decisión: "Sería una paradoja, y antinatural aceptar las fuentes de financiación de un país donde no hay libertad religiosa" asegura. Además, señaló el origen de su dictamen en que: "Podríamos haber dicho que no, pero la aceptación de ese dinero sería una paradoja, ya que una comunidad cristiana que se asienta en Arabia Saudí está cometiendo un delito" dijo, recordando la expresa prohibición del país árabe a la construcción de iglesias, entre otros.
Jonas Gahr Stor asume que se trata de una problemática común al resto de países europeos, y anuncia que "Noruega llevará el asunto ante el Consejo de Europa" donde defenderá esta decisión basada en la más estricta reciprocidad con los sauditas.
(Del DRAE: in pártibus infidélium: "en países de infieles") Historias de un infiel en tierras de infieles y otras cosas... ("Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles!" Corán 4:34). ("Matad a los asociadores donde quiera que los halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas". Corán 9:5)
sábado, 23 de octubre de 2010
Noruega prohíbe a Arabia Saudí financiar mezquitas "si no respeta la libertad religiosa"
Un arzobispo libanés recuerda que el Corán da al musulmán el derecho a matar a los cristianos
ADVIERTE QUE LAS REUNIONES DE DIÁLOGO CON MUSULMANES APENAS SIRVEN PARA NADA
Un arzobispo libanés recuerda que el Corán da al musulmán el derecho a matar a los cristianos
El arzobispo libanés de rito oriental, Mons. Raboula Antoine Beylouni, ha denunciado en el Sínodo de Obispos para Oriente Medio que el Corán da al musulmán «el derecho de matar» a los cristianos por la jihad (guerra santa) y ordena «que se imponga la religión por la fuerza, por la espada». Mons. Beylouni, arzobispo de Mardin de los Sirios, de la Curia de Antioquía de los Sirios, con sede en el Líbano, hizo estas duras, pero verídicas, acusaciones contra el Islam en el Vaticano, en la penúltima sesión del primer sínodo para esa zona del mundo donde los cristianos apenas son el 1,6 por ciento de la población y viven entre la mayoría musulmana y los judíos.
(Efe/InfoCatólica) “El Corán da al musulmán el derecho de juzgar a los cristianos y de matarlos por la jihad -guerra santa- y ordena que se imponga la religión por la fuerza, por la espada. La historia de las invasiones es testigo. Por eso los musulmanes no reconocen la libertad religiosa, ni para ellos ni para los demás”, afirmó el arzobispo.
Mons. Beylouni agregó que por ello “no hay que extrañarse si todos los países árabes y musulmanes” se niegan a aplicar totalmente los “Derechos del hombre” instituidos por las Naciones Unidas.
En una de las más duras intervenciones de los 185 obispos que asisten al Sínodo, el arzobispo libanés se refirió a las numerosas reuniones de diálogo cristiano-musulmán-judío y aseguró que esos encuentros “son difíciles y a menudo ineficaces”.
Según el prelado, en esos encuentros no se discute sobre los dogmas, pero que incluso otros asuntos de orden “práctico y social son difícilmente abordables cuando se los incluye en el Corán o la Sunna”.
El arzobispo subrayó que el Corán inculca al musulmán “el orgullo de tener la única religión verdadera y completa, la religión enseñada por el más grande profeta, pues es el último llegado”.
Mons. Beylouni advirtió que “según el Corán, el musulmán forma parte de la nación privilegiada y habla la lengua de Dios, la lengua del paraíso, la lengua árabe y por ello afronta el diálogo con superioridad y con la seguridad de salir victorioso”.
El prelado libanés denunció que en el Corán “no hay igualdad entre el hombre y la mujer, ni siquiera en el matrimonio, donde el hombre puede tomar varias mujeres y puede divorciarse de ellas a su gusto; ni en la herencia donde el hombre tiene derecho a una parte doble; ni en el testimonio ante los jueces donde la voz del hombre tiene el mismo valor que la voz de dos mujeres”.
El Corán -insistió el arzobispo - permite al musulmán “ocultar la verdad al cristiano y hablar y actuar contrariamente a lo que él piensa o cree”.
Mons. Beylouni subrayó que el Corán contiene versículos contradictorios y versículos anulados por otros, “lo que da al musulmán la posibilidad de usar unos u otros según más le convenga, y así puede decir del cristiano que es humilde, piadoso y creyente, como puede considerarle impío, apóstata e idólatra”.
En la sesión de ayer también intervino el obispo de Antioquía de los Sirios (Líbano), Mons. Flavien Joseph Melki, que abogó por la instauración en los estados islámicos de una “laicidad positiva” que garantizaría -aseguró- la igualdad de todos los ciudadanos “al reconocer el papel benéfico de las religiones”.
Esa reforma de los regímenes teocráticos facilitaría, añadió, la “promoción de una democracia sana”.
Mons. Melki denunció que el integrismo cada día “se hace más duro” en Oriente Medio y se preguntó si esos países aceptarían en un futuro próximo “abandonar sus regímenes teocráticos fundados en el Corán y la Sharia, que comporta una flagrante discriminación hacia los no musulmanes”.
“Me parece una utopía para los siglos venideros”, subrayó el prelado, que se mostró a favor de “actuar sin demora” para reformar los regímenes islámicos.
Mons. Melki agregó que los cristianos de Oriente Medio deben ser ayudados por la Iglesia occidental y los países democráticos.
El arzobispo Antonio María Veglio, presidente del Consejo Pontificio para los Emigrantes e Itinerantes, se refirió por su parte a las emigraciones de cristianos de Tierra Santa y dijo que “sería terrible” si esa tierra en la que nació, vivió, murió y resucitó Cristo se quedara sin cristianos y se convirtiera en un “museo de piedra”.
El Sínodo concluye hoy sábado con la presentación del Mensaje final y las conclusiones. El Papa lo clausurará el domingo con una misa solemne.
viernes, 15 de octubre de 2010
La mosca del urinario
viernes, 8 de octubre de 2010
Un policía kuwaití se convierte al Cristianismo
Un policía kuwaití ha presentado una demanda contra los Ministerios de Interior, Salud, Justicia y el Director de Información Civil para que se le permita cambiar oficialmente su religión de musulmán a cristiano en todos sus documentos. Al llegar a la mayoría de edad -18 años- eligió el Cristianismo y sigue sus enseñanzas desde entonces.
miércoles, 6 de octubre de 2010
lunes, 4 de octubre de 2010
domingo, 3 de octubre de 2010
¿Cómo se mide el éxito de una huelga?

