
Visto en FACTUAL:
Los resultados de las elecciones holandesas arrojan una ligera victoria de los liberales sobre los socialistas. Sin embargo, toda Europa mira al tercer partido, el Partido por la Libertad, PVV por sus siglas en holandés, y su carismático líder, Geert Wilders. El partido tiene su origen en el “Grupo Geert Wilders”, lo que da una idea del peso del líder en el partido. La prensa lo mete en el cajón de la ultraderecha europea. Pero es una calificación difícil, porque se le llama “ultraderecha” a realidades muy contradictorias. Una parte de la llamada “ultraderecha” es socialista y anticapitalista, mientras que otra es conservadora y cooperativista, y aún otra, como la de Wilders, es liberal en lo económico.
Otra de las formas habituales de referirse a Wilders es “xenófobo”. Pero el término se refiere al odio o a la hostilidad hacia los extranjeros, y Wilders y su partido se han destacado, señaladamente, por su campaña en contra de la inmigración islámica, no de cualquier tipo de inmigración. Sí se le puede definir como islamófobo, pues el punto central sobre el que gira su movimiento político es la hostilidad hacia el Islam y la islamización de la sociedad holandesa y europea.
Wilders comenzó en política dentro del Partido de la Libertad y la Democracia, pero rompió con ellos para formar su propio grupo por discrepancias sobre la entrada de Turquía en la Unión Europea, a la que él se opone frontalmente. Fue entonces cuando creó su propio partido, el PVV, que puede definirse como liberal en lo económico y muy conservador (o ultraconservador, si se prefiere) en lo cultural. Esto último le lleva a ser estricto en materia de inmigración y beligerante en el caso del Islam. Wilders, personalmente, se ha mostrado contrario a los partidos que sí cabe calificar de ultraderecha.
En otros ámbitos de la política, Wilders y su partido se han posicionado claramente en un discurso euroescéptico, lo que está en línea tanto con el temor de que entre Turquía en la Unión Europea como con su nacionalismo cultural. En materia económica, sin embargo, se les puede calificar de liberales. Para estas elecciones, Wilders ha propuesto un recorte en el gasto de unos 21.000 millones de euros, una cantidad alta para aquél país. Recortaría el gasto en lo que llama “hobbies izquierdistas”, como la ayuda al desarrollo, que quedaría reducida a lo necesario para situaciones de emergencia. También recortaría sustancialmente las contribuciones a la Unión Europea, así como el gasto en Defensa.
Por lo que se refiere a la política exterior, el PVV y su líder creen que el eje debiera ser la lucha contra el Islam. Holanda, a su juicio, no debe entrar en las misiones militares en que está, en coalición con otros socios occidentales, y debe destinar lo que ahorre en esa rúbrica, o una parte de ello, en más policía en las calles.
En 2008 filmó la película Fitna que recogía todas sus preocupaciones sobre lo que considera una amenaza por la incidencia de esa religión en su país. Que esa preocupación no es solo suya lo prueba, precisamente, el éxito de su partido. En esa película, Wilders quería mostrar al Islam como oponente de los valores occidentales. Y para ello, recogía en la película muestras de comportamientos antisemitas, homofóbicos y hostiles hacia la mujer. También daba cuenta de la presencia creciente de esta religión en su propio país, para acabar presentándola como una amenaza a la vida tal como la entienden y la conocen los holandeses. Ahora que se han celebrado las elecciones, Wilders filmará una segunda parte, si cumple lo que ha prometido.
Por causa de esa película, Wilders tiene vetada su entrada al Reino Unido. Y se ha abierto un proceso en su contra, ya que se le ha acusado de varios delitos recogidos en el Código Penal holandés: difanación a un grupo, incitación al odio hacia alguien por su religión, incitación a la discriminación por su religión, incitación al odio por su raza e incitación a la discriminación por su raza. Hay una página elaborada por los partidarios de Wilders, y que expresa que su defensa se basa en que “todas las citas de Geert Wilders (…) están dentro de los límites constitucionales y convencionales de la libertad de expresión. Por tanto, Geert Wilders no ha cometido ningún acto criminal”.
Ahora, Wilders, sabedor de que su posición será muy importante en la política de Holanda, ha declarado que “nadie puede ignorarnos, porque eso sería antidemocrático”. Su partido es antimusulmán, dice, pero además de ello tiene “una agenda más amplia, con más seguridad para Holanda, menos criminalidad”, y, por supuesto, “menos Islam”.
ACTUALIZACIÓN: Ignacio nos aporta datos muy interesantes de la biografía de Geer Wilders.
4 comentarios:
¡Que envidia un político así!
En realidad este hombre no hace nada excepcional o tal vez lo que hace sea excepcional: escucha a la gente, lleva en su programa lo que la gente desea.
El resto de los políticos tienen programas que no recogen las aspiraciones de la gente.
Las creencias son lo que separa a las personas. La duda es lo que las une.
Peter Ustinov
Tipiconsla,
"Las cosas nunca son lo que parecen"
Crispal (circa 2010)
;-)
"Este Ustinov está de la olla"
El Coyote
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