miércoles, 31 de marzo de 2010

Semana Santa


NO ME MUEVE, MI DIOS, PARA QUERERTE (Anónimo)

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

5 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Precioso poema,Crispal.
Aún estoy bajo los efectos y la emoción de ver esta pasada "madrugá" al Señor de Sevilla, nuestro Jesús del Gran Poder.
Ahora me queda ver El Cachorro cruzar el puente de Triana.
Besos.

Crispal dijo...

Gracias, Natalia, disfruta de la Semana Santa sevillana. Besos.

Luis dijo...

¡Espectacular!

Anónimo dijo...

¿Es anónimo, o de Lope de Vega?

Crispal dijo...

Es anónimo, pero se le atribuye a varios autores: http://es.wikipedia.org/wiki/Soneto_a_Cristo_crucificado