Quemar cristianos resulta barato en este zoco mundial de los derechos humanos.
Ignacio Sánchez Cámara
Sucedió el sábado. En Gojra, Pakistán. Aunque casi nadie haya acusado recibo de una noticia silenciada. Una turba de musulmanes radicales atacó y prendió fuego a unos cuantos cristianos. Al menos, siete muertos, alguno de ellos niño, y un puñado de heridos. La minoría cristiana, algo menos de un 3% de la población, sufre persecución. Y sucede en otros muchos lugares del mundo. La era de las persecuciones cristianas no ha concluido. En España padecimos una hace 75 años, bajo una idílica República que añora nuestro presidente del Gobierno.
El pretexto, siempre superfluo, una presunta profanación ritual del Corán, castigada, como toda blasfemia contra el Islam, con la pena capital. Las turbas se han limitado a aligerar trámites y a tomarse la injusticia con su mano. Es un viejo privilegio tolerado: el Islam (si lo prefieren, añado radical) posee el privilegio internacional de la censura bajo pena de muerte. Y el mundo (si lo prefieren, añado civilizado) calla, y Europa prosigue su prolongada y suicida modorra. Pasó con Salman Rushdie y con las caricaturas danesas de Mahoma. Y con tantos casos más. Licencia para matar. No se trata de un fenómeno religioso. Ni siquiera de una patología religiosa. Es puro afán de dominación, en nombre (falso) de Dios. Es un problema político.
Por lo visto, quemar cristianos resulta barato en este zoco mundial de los derechos humanos, y la solidaridad, y la justicia internacional, y los delitos contra la humanidad, y bla, bla, bla. Bastaría con cambiar la identidad religiosa de víctimas y victimarios, para que el mundo se hubiera convulsionado de justa ira e indignación moral. Pero se trataba de cristianos. La información mundial ha adoptado un prudente “perfil bajo”, es decir, silencio si es posible, y, si no, una breve nota perdida en las páginas de Internacional, y, por supuesto, ningún comentario editorial, no vaya a ser que perturbemos a los “santos” o atentemos contra la Alianza de Civilizaciones. Que Nerón, arcanos de la democracia planetaria, no deja de tener su asiento en la ONU. Democracia obliga.
La carne cristiana arde bien. Y apenas hace ruido. Sólo cruje un poco al chamuscarse, pero no lo suficiente como para despertar a las rotativas universales. La carne progresista es mucho más ruidosa. Quizá cuando la quema se aproxime más a Europa, que Pakistán queda un poco lejos, la siesta termine. Acaso sea demasiado tarde. De momento, la quema sale barata, también en términos informativos. Una hectárea de bosque quemado vale, informativamente, más que siete cristianos calcinados. Pero el problema aquí es otro. Andamos ocupados en averiguar si un cristiano puede o no ser ciudadano de una democracia. Pero indagar si cabe una democracia islamista es tabú, ya que puede acarrearle a uno problemas: ser reo de profanación del Corán y, con ello, destinado a la pena capital, aplicada, para qué esperar trámites enojosos, por las turbas.
Por si quedaba alguna duda, la reacción del primer ministro paquistaní ha sido terminante: ha ordenado investigar si el Corán fue realmente profanado; quedamos a la espera de saber si la pira ha estado o no justificada. La persecución, veinte siglos después, continúa, pero el veredicto está sellado. Todo cristiano es culpable: debe arder. Y, mientras, los derechos humanos resplandecen por el orbe, como el fuego purificador. Quizá sea inútil pedir justicia. Pidamos, al menos, información del martirio.
Ignacio Sánchez Cámara es catedrático de Filosofía del Derecho.
(Del DRAE: in pártibus infidélium: "en países de infieles") Historias de un infiel en tierras de infieles y otras cosas... ("Las mujeres virtuosas son devotas y cuidan, en ausencia de sus maridos, de lo que Alá manda que cuiden. ¡Amonestad a aquéllas de quienes temáis que se rebelen, dejadlas solas en el lecho, pegadles!" Corán 4:34). ("Matad a los asociadores donde quiera que los halléis. Capturadlos, sitiadlos y tendedles toda clase de emboscadas". Corán 9:5)
miércoles, 5 de agosto de 2009
Un martirio silencioso
Visto en COPE.es:
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1 comentario:
Tengo curiosidad, escribes en el blog de Cesar Vidal.
Cuál es tu nick.
Un saludo de un amigo.
soyprogresista@gmail.com
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