jueves, 18 de junio de 2009

Jeddah la loca

Una visión un tanto idílica de Jeddah, Arabia Saudí, por Brigitte Musafira (viajera) vista en La Vanguardia. Evidentemente, Jeddah no es Riyadh, pero tampoco es París. ;-)
Arabia Saudí no es famosa por su ocio nocturno, pero en Jeddah los europeos descubren una vida social mucho más activa que en su país

Arabia Saudí no es famosa por el ocio nocturno que uno puede encontrar, sino más bien por la ausencia de cine, la falta de música en los lugares públicos (cafés, restaurantes, tiendas etc.). Sin embargo, se observa en Jeddah un cambio paulatino que sorprende incluso a los visitantes regulares. Jeddah es la segunda ciudad más importante del país y destaca por su población muy cosmopolita. ¿A qué se debe tanto éxito entre los expatriados? ¿Sería Jeddah una excepción? Divertirse en Arabia Saudí, ¿mito o realidad?

La vida nocturna de Jeddah no se publica en guías, ¡se merece! Hace falta tiempo, investigaciones y una buena integración en la vida social para enterarse de los eventos. Aquí están unos ejemplos que lo demuestran.

Hace un par de meses, tuvo lugar el Festival de Cine Asiático, con películas coreanas, filipinas, japonesas y hasta de Bangladesh. Imposible citar todos los países ya que fueron 15 días de proyección en la residencia de uno de los cónsules con el bufete gastronómico correspondiente.

Unas semanas más tarde empezaba el Festival de Cine Europeo con la participación de Suiza, Italia, Grecia, Alemania Francia y Rusia. Un placer, el gozar del séptimo arte, que se aprecia doblemente en Arabia Saudí, donde están las proyecciones en salas de cine están prohibidas por razones socioculturales. Además dentro de muy poco, con la llegada del Festival de Cine de Jeddah por cuarto año consecutivo, Arabia Saudí sueña con llegar a la altura del Gulf Film Festival que se celebra en Dubai. Quiere demostrar que también promueve la creatividad de jóvenes productores, directores y actores.

En lo que se refiere a bares y restaurantes, existen para todos los gustos; están los con compartimentos, la mayoría, donde las “familias” comen en una mini sección privada, y los modernos, que ofrecen un espacio diáfano más relajado con música incluida. Eso sí, siempre quedan separadas las secciones “solteros” (hombres no acompañados de mujeres) de las secciones “familias” (secciones para las familias, las mujeres y los posibles hombres acompañantes). Uno se da cuenta rápidamente que bares y salones de té sirven de lugar de encuentro donde parejas y amigos pasan horas charlando libremente, fumando la chicha y bebiendo zumos variados. En Riyadh, la capital, tal cosa es impensable; todos los restaurantes disponen de compartimentos cerrados. ¡En Jeddah todo es posible!

Esta ciudad tampoco se olvida de los más pequeños ya que reboza de parques muy animados, con juegos de todo tipo a orillas del mar o esparcidos por los diferentes barrios. Esto fomenta las salidas nocturnas en familia aprovechando así para salir de picnic sobre todo el fin de semana.

Si uno busca un entorno más occidental, puede dejarse invitar en los compounds, urbanizaciones residenciales altamente vigiladas y oasis, donde las leyes de separación de sexo hacen un paréntesis. Disponen de boleras, restaurantes, gimnasios, pistas de tenis y piscinas donde hombres y mujeres pueden bañarse juntos (es necesario recordar que en Arabia Saudí la separación de sexo es de rigor en los lugares públicos, como por ejemplo, en los gimnasios donde hombres y mujeres están separados). También se organizan actividades culturales diversas, desde conciertos hasta obras de teatro.

En medio de tanta oferta lúdica más de un europeo se acaba dando cuenta de que tiene una vida social mucho más activa que en su propio país. La verdad es que el sol, la playa, la hospitalidad y la diversidad cultural hacen de Jeddah un lugar envidiable. Pero, ¡silencio! ¡Nadie quiere que la Mutawa (policía religiosa al servicio de la Comisión para la Promoción de la Virtud y Prevención del Vicio) se entere!

8 comentarios:

-=Tekena=- dijo...

Lo veo venir, multitud de snobs queriendo ir de vacaciones a Jeddah... Uhoooooooo!!!!

Jeddah, señores, es otra mierda de ciudad, como Riyadh. Mejor que esta, pero otra mierda. Porque hay un fondo de cutrez, de integrismo y de ranciedad por muy moderna que se la quiera vestir que es imposible maquillarla.

Otra cosa, es que sea la mejor opción de la zona.... lo cual es para echarse a llorar.

Anónimo dijo...

O lo que os gustaria poder hacerlo en españa.
Los catolicos sois unos acomplejados frente al islam, os gustaria tener su capacidad de movilizacion.

mutawakil bin al farsi dijo...

Bah...Jeddah menudo patata...todo el mundo sabe que la verdadera farra está en Riyadh! Riyadh rules!

Hombre Cotidiano dijo...

Movilización a la hora de juntar las piedras?

mutawakil bin al farsi dijo...

Fernando, de piedras. ¿No estarás tú lanzando la primera?

Anónimo dijo...

Yo estoy en Jeddah, y es un no parar.
Vas por la calle y esas preciosas chicas de negro te miran de refilon con sus ojos maquillados en un centro comercial.
Si!!! Cuanta libertad!!
Y en efecto ponen musica de fondo bajita en los cafes. Oh que gran placer tomar un te con un yemeni a tu vera escuchando musica a volumen 1!.
Jeddah ofrece un divertimento sin parangon.
Jua jua jua

Cierto es que Riyadh inspira al llanto. Jeddah solo al escupitajo.

Unknown dijo...

Uyyyyy qué mal pintáis Jeddah!!!!

A mí me han ofrecido un contrato de trabajo allí,éso quitando la cantidad de saudíes que estudiaron conmigo como becarios,y que me pintaban mal la cosa,sobre todo en mi caso,que soy una mujer..

¿Cómo es realmente la vida allí para una mujer extranjera,sobre todo teniendo en cuenta que he vivido en varios países y amo la libertad por encima de todo?

Crispal dijo...

Marta_gonzaa, si los propios saudíes te pintaban mal la cosa..., ¿qué más podemos decir nosotros?. Jeddah es más libre que Riyadh, que a su vez es más libre que la prisión de Alcatraz, por ejemplo. En Jeddah hay playas privadas en hoteles donde te puedes bañar pagando la entrada, hay muchas extranjeras (azafatas de las líneas aéreas saudíes y enfermeras), pero no es precisamente un paraíso de libertad, la verdad.