jueves, 12 de marzo de 2009

Una exposición de caligrafía árabe

Desde que empecé a estudiar árabe (allá por los años 80) me fascinó la escritura del idioma y el desarrollo de la misma como obra de arte. Dada la prohibición (seguida en mayor o menor medida) de las representaciones antropomórficas y zoomórficas por parte de las versiones más estrictas del Islam (aunque en pura ortodoxia sólo las representaciones tridimensionales están prohibidas), la caligrafía se desarrolló como forma de expresión artística capaz de suplir al arte tradicional.

Hace unos días tuve la fortuna de asistir a una exposición de caligrafía árabe. Fue por casualidad. Paseando por el Kingdom Center vi un cartel anunciando la exposición en la galería de arte Hewar ("diálogo"), en el piso 52 de la torre Kingdom. En Riyadh no hay muchas galerías de arte (¿hay alguna?), lo que hizo el descubrimiento doblemente interesante. Y allá fuimos.

La galería tiene un aspecto magnífico: un local nuevo, moderno, casi minimalista, que incluye una pequeña cafetería con un camarero que sirve tés o cafés a los clientes. Allí nos atendió (bueno, en realidad me atendió sólo a mí porque no hablaba mucho inglés y mis compañeros de viaje se desmarcaron pronto) Mohammed Duraipat, un sudanés que trabaja como encargado de la galería. Me acompañó en el recorrido de la galería explicándome los distintos cuadros, los autores, el trabajo de enmarcado que realiza la galería, etc. Los precios de las obras empezaban en unos 20.000 riales (4.000 euros) las más baratas. Eran fantásticas. En fin, una tarde muy agradable que abre una nueva posibilidad de ocio en Riyadh: la visita a la galería Hewar (de hecho me han prometido avisarme cada vez que haya una nueva exposición). Aunque Mohammed me pidió que no hiciéramos fotos directamente a los cuadros, os dejo unas imágenes interesantes tomadas por mí y por D.A.H.:










2 comentarios:

Hombre Cotidiano dijo...

Realmente hermoso el arte caligráfico. Me he quedado sin palabras :)

Crispal dijo...

Me alegro de que te guste, Xico sencillo, y bienvenido a ésta tu casa.