
AFP
ABU DHABI (AFP) — El rico emirato petrolero de Abu Dhabi iniciará en febrero la construcción de la primera ciudad en el mundo diseñada para funcionar con un nivel cero de emisiones de gas carbónico.
Además, en Masdar City -que funcionará exclusivamente con fuentes de energía renovables, como la solar, gracias al sol constante que golpea el desierto del emirato- sus aproximadamente 50.000 habitantes circularán gracias a medios de transporte automáticos.
"Es un lugar donde no habrá rastro de gas carbónico y que no perjudicará de ningún modo al planeta", declaró a AFP Jaled Awad, director del proyecto Abu Dhabi para las Energías del Futuro (ADFEC), llamado Masdar ('fuente' en árabe).
"Al mismo tiempo, la ciudad ofrecerá un mejor marco de vida a sus habitantes", agregó al margen de una cumbre mundial sobre energías nuevas y renovables y sobre la seguridad energética que se abrió esta semana en Abu Dhabi.
Una vez terminada la construcción de la ciudad, en 2013, los habitantes circularán a través de sus 6 kilómetros cuadrados en tranvías y otros medios de transporte automáticos.
"Son como ascensores horizontales. Usted les indicará dónde quiere ir y lo llevarán", explicó Awad.
Contrariamente a las suntuosas torres de la ciudad de Abu Dhabi, una maqueta de Masdar City, concebida por el grupo Foster and Partners y expuesta en la cumbre sobre la energía, muestra construcciones bajas, equipadas con paneles solares en los tejados.
La ciudad estará situada cerca del mar y un muro la protegerá del aire caliente del desierto y del ruido del cercano aeropuerto de Abu Dhabi.
Abu Dhabi posee el grueso de las reservas de petróleo y gas de la federación de Emiratos Árabes Unidos, clasificado respectivamente en el cuarto y quinto puesto mundial. Las reservas probadas de crudo de Emiratos son suficientes para aguantar unos 150 años.
Como en otros países petroleros, Emiratos intenta diversificar su economía para reducir su dependencia tradicional del petróleo.
El director general de Masdar, Sultán Al Jaber, describe el programa como un nuevo proyecto económico dedicado a las energías nuevas y renovables con la intención de que tengan un efecto positivo para la economía del emirato.
El príncipe heredero de Abu Dhabi, jeque Mohamed Ben Zayed Al Nahyan, anunció una inversión de 15.000 millones de dólares para los proyectos de Masdar ante los participantes de la cumbre.
Masdar anunció también un proyecto de 350 millones de dólares para construir una central solar de 100 megavatios, que pasarán luego a 500 megavatios, con el fin de reducir la presión en la red nacional de electricidad en los períodos de fuerte consumo.
La iniciativa prevé también la construcción de una universidad donde se estudiarán las energías del futuro, en colaboración con el estadounidense Instituto Tecnológico de Massachusetts.
Pese a la abundancia de sol, sólo los parquímetros se alimentan de energía solar en los Emiratos que, como las demás monarquías del Golfo, utilizan poco hasta ahora este recurso.
1 comentario:
Hola !Señor (a) salga las iglesia falsa. lea estos lectura con paciencia
, hay le mando la paginas de los Testigos de Jehová: "
www.Watchtower.org www.jw.org" ; para que la lea, si esta interesada (o) , hay dice
quiere un estudio biblica, a la derecha dijale que si.
Un nuevo mundo, ¿llegará algún día?
EL 13 DE ABRIL DE 1991, George Bush, el entonces presidente de Estados Unidos, pronunció un discurso en Montgomery (Alabama, E.U.A.) titulado: "La perspectiva de un nuevo orden mundial". En conclusión, dijo: "El nuevo mundo que tenemos ante nosotros [...] es un mundo maravilloso por descubrir".
Dos meses después, la revista The Bulletin of the Atomic Scientists mencionó que tras la caída de los regímenes comunistas en la Europa oriental, "parecía que nos encontrábamos a las puertas de un nuevo orden mundial basado en la paz, la justicia y la democracia".
En 1993 se sigue hablando de un nuevo mundo. The New York Times informó en enero sobre un acuerdo para la reducción de las armas nucleares. El periódico señaló: "Eso pone a Estados Unidos y a Rusia ‘al umbral de un nuevo mundo de esperanza’, según las acertadas palabras del presidente Bush".
Dos semanas después, el nuevo presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, proclamó lo siguiente en su discurso inaugural: "Hoy, cuando un viejo orden desaparece, el nuevo mundo es más libre, pero menos estable". E incluso afirmó: "Este nuevo mundo ya ha enriquecido la vida de millones de estadounidenses".
De modo que se ha hablado mucho de un nuevo mundo, un mundo diferente y mejor. Durante un período relativamente breve, se contaron 42 alusiones de George Bush a un "nuevo orden mundial" en declaraciones públicas.
Pero ¿son una novedad esos comentarios? ¿Se habían oído antes?
No son nada nuevo
mayo de 1919, justo después de la I Guerra Mundial, el Consejo Federal de las Iglesias de Cristo en América celebró una reunión en Cleveland (Ohio, E.U.A.), en la que se anunció ‘la perspectiva de un mundo nuevo y mejor’. Uno de los oradores afirmó: "Será un nuevo mundo en el que el principio de competencia habrá dejado paso al de asociación y compañerismo. Un nuevo mundo en el que el principio de unidad habrá reemplazado al de división [...]. Un nuevo mundo en el que la hermandad y la amistad habrán desplazado todos los antagonismos, excepto la guerra contra el mal".
¿Cómo creían las iglesias que vendría este nuevo mundo? ¿Por medio del gobierno del Reino de Dios prometido en la Biblia? No. Para hacer realidad ese nuevo mundo, contaban con una organización política. "Lo que hoy llamamos Sociedad de Naciones —dijo cierta autoridad eclesiástica— es una consecuencia indispensable e inevitable de todos nuestros esfuerzos y nuestra fe cristiana en el mundo." Las autoridades eclesiásticas de aquella época hasta calificaron a la Sociedad de Naciones como "la expresión política del Reino de Dios en la Tierra".
Por otra parte, un poderoso dirigente de Alemania, Adolfo Hitler, se opuso a la Sociedad de Naciones, y en los años treinta fundó el Tercer Reich de Alemania. Afirmaba que el Reich duraría mil años y lograría lo que la Biblia dice que solo el Reino de Dios puede lograr. "Estoy empezando con los jóvenes —dijo Hitler—. Con ellos puedo crear un nuevo mundo."
hizo construir un estadio inmenso en Nuremberg para exhibir el poder nazi. Un detalle significativo es que se levantaron 144 columnas gigantescas sobre una plataforma de casi 300 metros de longitud. ¿Por qué 144? La Biblia menciona que 144.000 gobernarán con "el Cordero" Jesucristo y que su gobernación durará mil años. (Revelación 14:1; 20:4, 6.) Es obvio que no se levantaron precisamente 144 columnas en el estadio de Nuremberg por pura casualidad, pues está bien documentado que los funcionarios nazis usaban términos y simbolismos bíblicos.
¿En qué resultaron los esfuerzos de los hombres por llevar a cabo lo que, según la Biblia, solo el Reino de Dios podrá realizar?
Fracasan los esfuerzos humanos
La historia atestigua elocuentemente que la Sociedad de Naciones no fue capaz de introducir un nuevo mundo de paz. Aquella organización fracasó cuando las naciones se sumieron en la II Guerra Mundial. Además, después de solo doce años, el Tercer Reich quedó reducido a ruinas. Fue un fracaso total, una vergüenza para la familia humana.
En el transcurso de la historia humana, los esfuerzos por crear un nuevo mundo pacífico jamás han tenido éxito. "Todas las civilizaciones que han existido finalmente han caído —comentó Henry Kissinger, ex secretario de Estado de Estados Unidos—. La historia es una recopilación de esfuerzos que fracasaron, de aspiraciones que nunca se hicieron realidad."
Entonces, ¿qué puede decirse del nuevo orden mundial del que tanto han alardeado últimamente los líderes mundiales? Los estallidos de violencia étnica han ridiculizado la misma idea de que haya un nuevo mundo de esta clase. Por ejemplo, el pasado 6 de marzo, el columnista William Pfaff dijo con sarcasmo: "El nuevo orden mundial ha llegado. Funciona bien y es nuevo de verdad: consagra la invasión, la agresión y la limpieza étnica como formas aceptables de conducta internacional".
Los terribles conflictos y las atrocidades que han ocurrido desde la caída del comunismo son espantosos. Hasta George Bush reconoció poco antes de dejar su cargo en el mes de enero: "El nuevo mundo podría con el tiempo ser tan amenazador como el antiguo".
¿Hay razón para tener esperanza?
¿Significa esto que la situación es desesperada? ¿Es la idea de un nuevo mundo tan solo un sueño ilusorio? Es obvio que el ser humano no ha podido crear un nuevo mundo. Ahora bien, ¿qué hay de la promesa del Creador? "Hay nuevos cielos y una nueva tierra que esperamos según [la] promesa de Dios", contesta la Biblia. (2 Pedro 3:13.)
Los nuevos cielos que Dios promete son una nueva gobernación sobre la Tierra. Se trata del Reino de Dios, su gobierno celestial por el que Jesús enseñó a orar. (Mateo 6:9, 10.) Ese gobierno celestial estará compuesto de Jesucristo y 144.000 cogobernantes, y la nueva tierra será una nueva sociedad de personas. Sí, el ser humano vivirá en un glorioso nuevo mundo apoyando lealmente la gobernación de Dios.
El gobierno del Reino de Dios regirá sobre el prometido nuevo mundo. De modo que el nuevo mundo no será de creación humana. "El Reino de Dios no significa en modo alguno una acción emprendida por hombres ni un reino establecido por ellos —explica cierta enciclopedia bíblica—. El Reino es una acción divina, no un logro humano, ni siquiera el logro de cristianos dedicados." (The Zondervan Pictorial Encyclopedia of the Bible.)
El bajo el Reino de Dios vendrá sin falta. Usted puede confiar en esta promesa porque quien la hace es "Dios, que no puede mentir". (Tito 1:2.) Sírvase analizar la clase de mundo que será el nuevo mundo de Dios.
Publicar un comentario