lunes, 10 de diciembre de 2007

Madrid-Doha-Manama-Dubai

Otra vez de viaje.

Tras dos semanas alejado del blog acompañando a una agotadora visita de clientes pakistaníes (Madrid – Sevilla – Arcos de la Frontera – Gibraltar - Granada – Córdoba) viajo a Dubai.

El viaje ha tenido una particularidad: el piloto tuvo que abortar el aterrizaje dos veces en Doha por la niebla y tuvimos que ir a Manama para repostar y esperar a que se despejara. Al llegar por fin a Doha conseguí coger mi vuelo Doha – Dubai. Viajar toda la noche sin poder dormir (a pesar de todo lo que viajo nunca consigo dormir en los aviones) es demoledor. Llegas por la mañana hecho polvo. Menos mal que no tenía nada que hacer al llegar y pude ir al hotel a echar una siestecilla.

El hotel es nuevo y parece recién inaugurado. Engaña un poco al principio porque parece más cutre de lo que en realidad es. Luego mejora.

La cena estuvo bien. El restaurante es moderno aunque sin caer en el minimalismo o en la estética zen de las que tanto se ha abusado últimamente. Aunque a mí no me disgusta dicha estética me resulta curioso que en cualquier ciudad de España te encuentras un hotel o restaurante tipo zen pero en plan hortera. Resulta difícil no caer en lo hortera cuando te dejas llevar por las modas. Por otra parte se agradece que las raciones de la cena no hicieran grande al plato y terminara satisfecho. Nada de tortilla deconstruida ni espuma de melón al aroma del mango. No. Menos mal. A veces vas a un restaurante donde te cobran una fortuna y al salir te apetece comprarte un bocadillo de calamares para calmar al estómago.

El público del restaurante era muy variado: chinos, indios, árabes de todos los colores… Tres mesas más allá había una mujer joven cenando sola. Cada vez se ven más chicas jóvenes viajando por el mundo como exportadoras o ejecutivas agresivas, un mundo que antes era casi exclusivo de los hombres. Parecía española o italiana, quizás griega o libanesa. De pronto sonó su móvil y empezó a hablar…. en turco. Recordé a mis amigos turcos, y a tantos amigos extranjeros hechos durante mis años de vida continua en Arabia. Todos ellos pasaron por la novela de mi vida como personajes de una película. Después siguieron su camino y sólo queda un intercambio de correos electrónicos cada vez más esporádico y alguna que otra visita.

Cenar solo es triste. Me acordé de mi mujer y de mis hijas y pensé cuánto me gustaría viajar con ellas por algunos de estos países y enseñarles todo lo que he visto. Me gusta imaginarme sus caras al ver Burj Al- Arab o cualquiera de los edificios que se ven por aquí. Es otro mundo. Con un 80% de población extranjera dedicada a vivir sin meterse en la vida de los demás. Gente que viene de todas partes y se encuentra aquí temporalmente. Al cabo del tiempo vuelven a casa….

El hotel está decorado con adornos de Navidad. No es que peguen mucho con la decoración, pero me gusta este detalle que me hace sentir en casa. Pero si tanto lo decoran en Navidades ¿qué harán en ramadán?. Esto sería impensable en Arabia, pero Dubai es otra cosa.

O al menos eso pensaba yo hasta que intenté entrar en un par de páginas web comprometidas que estaban censuradas. Y es que cuando menos te lo esperas estos países te sorprenden con estas cosas.

Mañana preparamos el stand para la feria.


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Dios, dos semanas en c ompañía de unos pakis...ciertamente, tuvo que ser agotador...Espero que fueran vestidos de persona, sin el pijamilla... ¿Por qué no aprovechaste para vengar en sus carnes todas las perrerías a las que nos ha sometido la "sociedad secreta"? Era una ocasión pintiparada...Por ejemplo, les dices que les llevas aun sitio típico y los sueltas een el fondo Sur del bernabéu un día de partido...

Dwight dijo...

Gracias por permitirnos asomarnos un poquito más a tu día a día. Madre mía. Me ha encantado el post.

Espero que puedas pasar la Navidad en familia.

Un abrazo,


P.S.- Secundo la idea de mutawakil :-D

Anónimo dijo...

animo!!! te entiendo perfectamente. un abrazo
Nacho

El Cerrajero dijo...

Conozco a unos cuantos pakis y, entre su peculiar 'indo-singracia' y su inglés farfullado, mejor aguantarlos un ratito nada más xD

Crispal dijo...

Mutawakil, me alegro de verte por aquí. Bueno, eran pakos civilizados y, además, clientes, o sea, que la cosa tenía que salir bien. Pero ha sido agotador. Creo que va a dar para otra entrada: yo llevándoles a los mejores restaurantes de cada ciudad y ellos pidiendo ir al Mc Donalds. Patético.
Dwight, las Navidades son sagradas y las paso siempre en España. De todas formas ya vivo a caballo entre España y Oriente Medio y paso bastante tiempo al año en casa.
Nacho, voy a escribir una entrada sobre la soledad del exportador. I know that you have been there and done that. ;-)
Cerrajero, muy bueno ¿indio-singracia? Genial. ;-)

Aurora Llavona dijo...

Ánimo, se tiene que hacer dificl estar lejos de la familia..

Anónimo dijo...

Es que Mc Donalds ahora es Halal :-D

Anónimo dijo...

la verdad es que es durilla la vida del exportador no putero..... tu siempre fiel J

Crispal dijo...

Amigo J., qué alegría verte por aquí. A ver si hablamos un día de éstos.