domingo, 17 de julio de 2011

"Mientras haya gente como tu, la vida vale la pena"


Pude leer la frase de arriba en mi facebook y me quedé paralizado y..., gratamente sorprendido. Que alguien como Ignacio te diga algo así en público puede ser como si a un soldado raso se le acerca el general en mitad de la formación y le da un abrazo agradeciéndole su valor. Al menos así me sentí yo. 

Conocí a Ignacio hace algún tiempo a raíz de la publicación de su libro, "Una realidad fractal", libro que no sé a qué estáis esperando para comprar y leer. En realidad, éramos amigos "feisbuquianos" desde bastante antes, pero no habíamos tenido oportunidad de conocernos.  Yo leía su blog y él leía el mío (cosa que todavía no entiendo). Un buen día me entero de que se publica su libro, una recopilación de artículos de su blog, "Este lado de la galaxia" y de que la editorial que lo publicaba me pillaba muy cerca de donde yo estaba en ese momento, el edificio Viapol de Sevilla. Así pues, no tuve más remedio que presentarme en la editorial y comprar su libro. Lo leí de un tirón. Luego lo volví a leer. Y ahora empiezo a releerlo. 

Una mañana veo que la editorial va a dar una fiesta de presentación del libro y de que Ignacio iba a asistir a la misma. Yo no pude hacerlo en ese momento pero, dado que entonces estaba yo en Sevilla y que él seguiría allí, quedamos a la mañana siguiente a tomar un café y conocernos cerca de su editorial.

Y allí me presenté. Ignacio estaba en la barra dando buena cuenta (a las 10 de la mañana) de una copa de coñac, una tostada andaluza con jamón, un café y no sé qué más. Me impresionó su aspecto, su figura, el tono de su voz, y esa mirada penetrante como la del que ha bajado a los infiernos cuando ha hecho falta y vuelve para contarlo. El recuerdo se desdibuja pero no me hubiera extrañado saber que Ignacio había sido legionario o que hubiera militado en los Tercios de Flandes ajusticiando herejes. Después, en la premura de la conversación y entre las brumas del sueño y el alcohol, se deshizo en elogios hacia mí. Aquello me abrumó. Que un tipo de la altura ética e intelectual de Ignacio te tache de héroe a bocajarro, sin suavizar sus palabras fue para mí, más que un elogio, una exageración que agradecí con orgullo. De su biografía trazó algunas pinceladas que hacían adivinar una vida ajetreada huyendo de algo o buscando algo inalcanzable. Me pareció (es una impresión mía) que su corazón albergaba alguna cicatriz antigua no solventada. Quizás una mujer, una traición, un rechazo..., y un hombre que huye del recuerdo de un pasado feliz. Pero, notas biográficas aparte, Ignacio me transmitió afecto, quizás admiración, y sentí que, a pesar de su figura imponente y su voz cavernosa, en el fondo tiene un corazón de oro, es una persona noble (como se era noble antiguamente) y se puede confiar en él. Luego confesó un ateísmo que no se lo cree ni él. No he visto a nadie tan católico como este ateo que defiende a la Iglesia Católica como nadie.

En fin, como dice el título de este post, Ignacio, mientras haya gente como tú la vida vale la pena. Ha sido un honor conocerte, maestro, y que sea por muchos años más. 


30 comentarios:

Ignacio dijo...

Eso no vale.
El orden fue comer, con vino, y tu llegaste creo que era la quinta zurrapa, y la copa de coñac fueron dos, para brindar.
Es muy fácil escribir y hablar, pero lo tuyo, estando entre herejes es heroico. No merezco tantos elogios: contarlo es fácil, vivirlo no tanto.

Y tu, obedece órdenes, y deja de bloguear, que in partibus infidelium no son sitios recomendables:muchas gracias, hablas de mi con una consideración que es más que de agradecer.

Anónimo dijo...
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Crispal dijo...

Anónimo, si tienes algo que decir sé más claro. No vale acusar así sin más amparándote en el anonimato. Yo juzgo por lo que sé y he vivido, no puedo hacer caso de anónimos así sin más.

Ignacio dijo...

Tu siembra la desconfianza, que algo queda; y anónimo, que no se sepa que está condenado en firme por un juzgado. O dos ¿o serán ya tres?

Váitovek dijo...

Vaya vaya, este anónimo no parece ser nada anónimo...por cierto, aunque dicho Anónimo hasta la fecha hubiera sido la mismísima Teresa de Calcuta e Ignacio el mismísimo Consigliere del Padrino, y descartado como parece el tono irónico cariñoso, el acusar desde el anonimato de forma genérica, es lo propio de la clase de miserables que llamaron "familiares" de la Inquisición, figura eterna del chacal en todo tiempo.
Anónimo, muéstrate y muestra tus cargos, y después permite que te despreciemos largamente como te mereces.

Ignacio dijo...

Gracias Dhavar.-

Elena dijo...

Qué bien. Con la intriga que me genera Ignacio, me despejas algunas incógnitas. O quizás amplias mi curiosidad. Cachis.
Y ahora que lo pienso... que alrededor de Viapol no ná bueno. A ver se ésto va a ser el principio de una conjura valencianosevillana, y el Betis sin enterarse.

Ignacio dijo...

A lo mejor si preguntas se despejan las incógnitas.

Elena dijo...

Uy. Que me he quedao tó cortá. A mis años.

Pablo Otero dijo...

No todo el mundo es de Buñol y se llama Ignacio. :)

Ignacio dijo...

Gracias Pablo.

Embajador dijo...

Si, yo a veces sospecho que el verdadero Alatriste sería un tío más parecido a Ignacio Tomás que al crapulilla postmoderno que nos pinta Perez Reverte.

Ignacio dijo...

Supongo que es un elogio; gracias, EMbajador.

Sigo por las ramas dijo...

Acabo de enterarme que Ignacio ha publicado un libro, ahora mismo lo compro.

También me he enterado hoy que Monsieur de Sans-Foy --a partir de hoy mismo-- va a publicar todos los días en el diario La Gaceta, en una sección llamada 'Verso suelto'.

Anónimo dijo...

¿Islam naciente?

http://d24w6bsrhbeh9d.cloudfront.net/photo/170923_700b.jpg

Anónimo dijo...

bien

Anónimo dijo...

estoy de acuerdo con lo dicho por el anónomi en el primer comentario. Y no puedo decir quién soy.

Ignacio dijo...

Crispal: vales tú más que yo.

Anónimo dijo...
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Ignacio dijo...
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Anónimo dijo...
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Crispal dijo...

@Anónimo, yo no juzgo a nadie, y menos por su pasado. Ignacio Tomás siempre se ha portado conmigo como un auténtico caballero español. Lo que haya hecho en su pasado (sea el que sea) me importa un bledo. Y no creo que sea éste el foro adecuado para dirimir diferencias.

Ignacio dijo...
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Crispal dijo...

@Ignacio y @Anónimo: de momento no tengo intención de moderar los comentarios en mi blog, pero agradecería no tener que hacerlo.
Como dije antes, no creo que éste sea el foro adecuado para dirimir diferencias personales. Y reitero lo que dije antes sobre @Ignacio y mi apoyo a su persona: lo que yo opino se basa en mi experiencia personal, y no va a cambiar por los comentarios injuriosos o calumniosos de un anónimo.

Anónimo dijo...
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Ignacio dijo...
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Anónimo dijo...
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Crispal dijo...

Lamentablemente no he tenido más remedio que borrar algunos comentarios. Repito, mi blog no es el foro adecuado para dirimir diferencias personales. A partir de ahora suprimiré los comentarios injuriosos. Ustedes mismos.

Anónimo dijo...
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BB dijo...

Tal cual, oiga. Todo eso y mucho más.
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