Llego a Riyadh tras un vuelo a Jeddah. Al llegar a casa leo la prensa digital para saber lo que ha ocurrido en España y tres titulares me llaman la atención:
Y de pronto me resulta TODO tan ajeno, tan lejano, que no puedo evitar sentir una cierta melancolía. Y da igual lo que yo diga contra la independencia de Cataluña porque entrará cualquier impresentable a soltar su soflama en catalán (ver entrada anterior y frase profética de Borges); también importa poco que yo opine que la gente del 25 S no tiene derecho a tomar el Congreso como hizo Tejero porque alguien comentará que blablabla; en cuanto a Rajoy, ¿qué decir?, la maldita Alianza de Civilizaciones la vivo yo en Riyadh, Arabia Saudí, cuando salgo a la calle cada día...
España, tan cerca, tan lejos. Ni sé a dónde vas ni sé si debería importarme ya mucho. Probablemente vaya siendo hora de buscar otro puerto donde atracar esta barca.