He estado desconectado del mundo por un tiempo y, al volver, me he enterado de las dos noticias más importantes: los asesinatos de Noruega y la muerte de Amy Winehouse. De la primera noticia no voy a comentar nada, ya hay demasiado odio en el ambiente. Pero sí me gustaría decir algo de Amy Winehouse.
No suelo seguir la música que se hace en la actualidad. De hecho, NO TENGO NI IDEA DE MÚSICA y mis oídos son de madera. A mis 48 años lo que escucho por ahí cuando no hay más remedio, salvo contadas excepciones, no me interesa. Mis fuentes son otras. Van desde el rock sinfónico, el blues, el jazz, el flamenco puro (nada de fusiones), y el folk inglés, irlandés y americano, hasta los grandes clásicos de los 70 y 80 pasando por la New Age musical (nada que ver con su vertiente religiosa-sectaria). Por mencionar algunos imprescindibles de mi archivo personal: Pink Floyd, Yes, Genesis, King Crimson, Tangerine Dream, Brian Eno, Janis Joplin, John Mayall, Bob Dylan, John Denver, Leonard Cohen, Neil Young, Jimi Hendrix, Mike Oldfield, Suzanne Ciani, Mark Isham, Pentangle, y un largo etcétera de autores diversos de los más variados estilos.
Y todo iba bien y seguía así de tranquilo hasta que un buen día escuché cantar a Amy Winehouse. Al principio pensé, supongo que como todo el mundo, que era negra. La tonalidad de su voz me confundió y me encantó. Luego fui descubriendo su biografía, sus adicciones, sus lamentables actuaciones en los más variados escenarios. Y sentí por ella una mezcla de admiración, respeto y lástima que no he terminado de sacudirme con su muerte. Ahora todos dicen que algo así tenía que pasar antes o después, pero para mí ha sido una triste sorpresa. Una tristeza que se suma al tono de su voz, a las letras de sus canciones, a la imagen que transmitía Amy. Y ahora que se nos ha ido para siempre sólo espero que descanse en paz, y como creyente, espero que el Señor la haya acogido a Su lado y pueda disfrutar de su voz y de sus futuras canciones que serán, sin duda, mucho menos tristes. Y quizás, por eso mismo, de menor belleza que las que aquí nos deja. Amy Winehouse, descansa en paz y que Dios te bendiga.
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