miércoles, 30 de marzo de 2011

"El turno de Siria", por Rubén Kaplan

Visto en Minuto Digital:



Rubén Kaplan | El turno de Siria





La República Árabe Siria, uno de los países más dictatoriales y despóticos de Medio Oriente, ubicado en la orilla oriental del Mar Mediterráneo, con una población de casi 20 millones de habitantes, que comparte fronteras con Turquía por el norte, Irak por el este, Israel y Jordania al sur y Líbano por el oeste, afronta el cimbronazo que está estremeciendo a muchas de las naciones islámicas de la región.
En Egipto, el derrocamiento de Hosni Mubarak, posicionó como fuerza política mayoritaria para las elecciones parlamentarias de septiembre en ese país, a la Hermandad Musulmana, el movimiento jihadista sunita del que surgió la organización terrorista Hamas que gobierna Gaza. En Libia, la intervención de la NATO para evitar que el sanguinario Muammar Gadafi siguiera asesinando a sus opositores, tardíamente hará replantear a EE.UU. que su participación en el conflicto, aunque sea por razones humanitarias, y su intención de proveer de armas a los insurgentes, es funcional a los planes de Al Qaeda, cuya meta es establecer un califato pan-islámico en el mundo y trabaja para derrocar a los regímenes que considera no musulmanes y pretende expulsar de los países islámicos a los ciudadanos occidentales no afines a su religión.
Por el contrario, detrás de la revuelta en Siria, no están los elementos más radicalizados musulmanes, sino un pueblo hastiado del régimen tirano de Bashar al-Assad, quien gobierna con mano de hierro desde hace 11 años, después de suceder por herencia a su padre Hafez al- Assad, que rigió los destinos del país desde 1970-producto de un golpe de Estado- hasta su muerte en el año 2000. Bashar es a la sazón, Presidente del Partido Baaz y líder del Frente Nacional Progresista.
El levantamiento popular de la población de mayoría sunita en Siria (74%) contra el régimen de Bashar Assad, cruel y salvajemente reprimido, con un saldo de muertos y heridos difícil de determinar fehacientemente, tuvieron como epicentro la ciudad meridional de Deraa y se propagaron el viernes 25 de marzo a las localidades de Homs, Alepo, Latakia y algunos sectores de Damasco.
En noviembre de 2009 se produjo el hallazgo, por parte de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), de uranio enriquecido en tres lugares de Siria, reforzando la convicción que los sirios, quienes no pudieron dar explicaciones convincentes al respecto, estaban desarrollando energía atómica. Este episodio, motivó en su momento que la OIEA exigiera una urgente e inmediata revisión de los presuntos sitios nucleares. La principal causa de sospecha fue el descubrimiento de rastros de material de esa índole cerca de un pequeño sector nuclear de investigación de las afueras de Damasco. En agosto del 2007, el Ministro de Comercio de Corea del Norte firmó un acuerdo con Siria sobre “Cooperación en el Comercio, la Ciencia y la Tecnología.” El 6 de septiembre del mismo año, en forma sorpresiva, ocho aviones Cazabombarderos F-15I “Trueno” perteneciente al Escuadrón 69 Hammers ( Martillos) de la fuerza aérea israelí cruzaron la costa Siria. En tierra, un grupo comando hebreo que había desembarcado antes, marcaba con láser el objetivo de las aeronaves. Los F-15I se dirigieron a la zona norte guiados por el inercial asistido por GPS y sus dispositivos LANTIRN, localizaron el blanco y el punto láser. En un instante, dejaron caer sus bombas Paveway y el target literalmente voló en mil pedazos. Las fuerzas sirias almacenaban material nuclear procedente de Corea del Norte. Los informes de inteligencia indicaban que unos días antes del bombardeo israelí, por la noche, un barco carguero norcoreano desembarcó esa carga en el puerto de Tartous, desde donde fue trasladado al objetivo atacado por la aviación israelí. Siria afirmaba que la nave contenía cemento.
El incidente por el que Siria acusó a Israel de invadir su espacio aéreo y prometió responder el ataque, se dilucidó pronto. Presuntamente, el destino del bombardeo era la instalación militar de Al Kibar. Más tarde, se confirmó oficialmente que se trataba de un reactor nuclear sirio, construido con la ayuda de Corea del Norte. Calificados especialistas afirmaron que el régimen comunista chino tenía también una conexión con el mismo. El Doctor Ronen Bergman, periodista y autor del libro The Secret War with Iran (La guerra secreta con Irán), afirmó: “Yo diría que, a pesar de que el reactor nuclear que fue bombardeado en Dir A-Zur, en Al Kibar Siria, era un reactor de Corea del Norte, la base de los conocimientos nucleares sirios son chinos, y China a lo largo de los años ha estado ayudando en la investigación y proveyendo de know-how a los sirios”. Los inspectores del Organismo que visitaron el sitio Dir-Azur después del bombardeo de 2007, detectaron plutonio altamente procesado. Los rastros de ese mineral sugieren que el programa nuclear de Siria está más avanzado de lo que previamente se había evaluado. En su momento, Siria alegó que el reducto Al Kibar -sospechosamente parecido en estructura a uno en Corea del Norte, según la inteligencia estadounidense- era sólo una instalación militar convencional, aunque tras el bombardeo procedió a limpiar cuidadosamente el lugar y construyó un nuevo edificio encima del destruido, dificultando el trabajo posterior de los inspectores de la OIEA. Éstos, no obstante, encontraron durante una visita a ese lugar numerosas huellas de uranio y también de grafito, dos elementos que suelen usarse en la construcción de instalaciones nucleares. Siria había asegurado que esos restos procedían de las bombas usadas por la aviación israelí, algo que los expertos del OIEA consideraron “poco probable”. Hace unos años, el general George Sada, quien fuera el segundo oficial de mayor rango en la fuerza aérea de Irak escribió en su libro “Saddam’s Secrets”: “Hay un indeterminado número de armas de destrucción masiva llevadas de Irak a Siria y deben ser encontradas y devueltas a manos seguras”. La República Árabe Siria fue definida en su momento por el gobierno estadounidense, como “el régimen que respalda el terrorismo, toma decisiones para desestabilizar el Líbano, permite el ingreso de combatientes extranjeros a Irak y reprime a su gente. A pesar de esas expresiones, el gobierno del presidente Barak Hussein Obama, decidió en febrero de 2010 reanudar las relaciones diplomáticas con Siria luego de casi cinco años en que estuvieron congeladas. La Casa Blanca creía ilusoriamente que la medida distanciaría a Damasco de Irán.
Siria dominó el Líbano durante cerca de 30 años hasta que un levantamiento libanés y la presión internacional por el asesinato, en febrero del 2005, del ex primer ministro Rafik al-Hariri, lo forzó a retirar sus tropas.
La supresión física de los adversarios antisirios es una práctica habitual de Damasco. Entre los asesinados se encuentran el periodista Samir Kasir (02-01-2005), el ex comunista George Ají (21-06-05), el magnate y parlamentario Gebran Tueni (21-12-05), el ministro de Industria Pierre Gemayel, hijo de Amin Gemayel (21-11-06), el legislador Antoine Ghannem (02-09-07), el brigadier general Francois al-Hajj (12-12-07), y Wisam Eid (25-01-08), capitán de la unidad de inteligencia de la policía libanesa. En otra época el druso ahora pro-sirio Walid Jumblatt, llamaba al extinto presidente sirio Hafez Assad “criminal cultural” y al gobierno del presidente actual, su hijo Bashar, lo definió como “la cabeza de la mafia, no un régimen”. En mayo del año 2009, en virtud de duros comentarios del líder druso contra el grupo terrorista chiíta de Hassan Nasrallah se produjeron feroces enfrentamientos entre los seguidores de Jumblatt y el Hezbollah, en las montañas libanesas de Shouf. Desde entonces, Walid Jumblatt ha morigerado su retórica, probablemente para no continuar con la saga trágica, que en 1931 inauguró su abuelo Fouad Jumblatt, asesinado tras una emboscada en agosto de 1931 en Wedi Ain Bel, y siguió su padre Kamal Jumblatt , ultimado a la edad de 59 años, también en una celada cerca de la localidad de Baaqlin, Shouf. Walid Jumblatt, heredero de una honrosa prosapia, ha claudicado con los otrora enemigos sirios, verdugos de su progenitor.
La demencia criminal de Gadafi no implicaba que fuese un riesgo para Estados Unidos ni para la NATO y sin embargo, ambos decidieron intervenir.
La República Árabe Siria, donde renunció todo el gabinete a instancias de Assad, junto con Irán, son patrocinadores consuetudinarios del terrorismo y proveen armamento y misiles al Hezbollah, asentado en Líbano, y al Hamas en Gaza, constituyéndose en un peligro para Israel y Medio Oriente. Sus respectivos pueblos son asesinados y violentamente reprimidos en sus protestas, pero no surge evidencia que haya planes de Occidente para liberarlos de las dictaduras que los oprimen.



lunes, 14 de marzo de 2011

Se acabó la fiesta en Bahrein

Mucho me temo que se acabaron las protestas. Arabia Saudí ha decidido enviar a 1.000 soldados saudíes a Bahrein para reprimir el descontento chií bahreiní. Y creo que todos sabemos lo poco que le gustan a los saudíes sunníes los chiíes. Será como matar cucarachas. En fin, veremos...


Visto en ABC:



REUTERS / MANAMA
Día 14/03/2011 - 14.21h

Un contingente de aproximadamente un millar de militares de Arabia Saudí ha penetrado este lunes en territorio de Bahréin para ayudar al Gobierno a proteger las instalaciones del Gobierno frente a las manifestaciones contra el régimen, según ha informado una fuente oficial saudí. Esta acción se produce después de que las autoridades bahreiníes solicitaran ayuda militar al Consejo de Cooperación del Golfo (GCC) y de que los rebeldes advirtieran de que una invasión extranjera sería considerada una "declaración de guerra".
"Alrededor de mil soldados saudíes entraron en Bahréin este lunes por la mañana a través del paso elevado hacia Bahréin", informaron estas fuentes a Reuters. "Forman parte de la fuerza del Consejo de Cooperación del Golfo que vigilará las instalaciones del Gobierno", añadieron.
El principal partido de la oposición chií, Wefaq, advirtió este lunes de que cualquier intervención militar de los países del Consejo de Cooperación del Golfo para contener las manifestaciones antigubernamentales sería considerada una "declaración de guerra" y una "ocupación".
Las autoridades de Bahréin han pedido ayuda al Consejo de Cooperación del Golfo para "mantener el orden y la seguridad"frente a las manifestaciones antigubernamentales, que han desbordado a la Policía y cortado carreteras. Según un asesor del Palacio Real, ya hay fuerzas del GCC desplegadas en el país. "Han llegado a Bahréin fuerzas del Consejo de Cooperación del Golfo para mantener el orden y la seguridad", afirmó Nabeel al Hamer, antiguo ministro de Información, en su cuenta de la red social Twitter este domingo por la noche.
'Gulf Daily News', un periódico próximo al poderoso primer ministro bahreiní, ha informado este lunes de que las fuerzas del GCC, un organismo regional formado por seis países, protegerán edificios e instalaciones estratégicos.
"Las fuerzas del GCC llegarán hoy a Bahréin para contribuir al mantenimiento de la ley y el orden", explica el diario, que precisa que "su misión se limitará a proteger instalaciones vitales como las petroleras, las eléctricas y las de agua, así como edificios financieros y de la banca".
Diálogo nacional
Por otra parte, las fuerzas opositoras --incluido Wefaq-- aseguraron este lunes que se han reunido con el príncipe heredero, Salman al Jalifa, para discutir los mecanismos necesarios para que haya un diálogo nacional que permita poner fin a los disturbios. El príncipe aseguró ayer domingo que el diálogo nacional permitirá afrontar las principales demandas de la oposición, incluida la ampliación de los poderes del Parlamento y la reforma del Gobierno y de los distritos electorales.
La Policía bahreiní se enfrentó ayer domingo en Manama con los manifestantes, la mayoría chiíes, en una de las contiendas más violentas desde que las fuerzas de seguridad mataron a siete personas el pasado febrero. Después de intentar hacer retroceder a los manifestantes durante varias horas, la Policía se retiró y los jóvenes construyeron barricadas en la carretera que lleva al principal barrio financiero de la capital. Las barricadas siguen en pie este lunes, mientras los activistas registran a los automóviles en la entrada a la glorieta de la Perla, epicentro de las protestas desde hace varias semanas. En el otro extremo de la misma carretera, la Policía ha colocado un puesto de control para evitar que lleguen a la zona financiera coches procedentes del aeropuerto. Aunque hay agentes desplegados en algunas zonas de la ciudad, no se ven soldados en las calles, ni bahreiníes ni extranjeros.

viernes, 11 de marzo de 2011

11-M. No olvidamos


Han pasado 7 años y seguimos queriendo saber. Yo no me creo la versión oficial. Pero ahora no es momento de pensar en eso sino de elevar nuestra oración por las víctimas y sus familiares. Que los muertos descansen en la paz del Señor y los vivos tengan la fuerza del Altísimo para seguir adelante. Que Dios les bendiga.


martes, 8 de marzo de 2011

Arabia Saudí advierte que será contundente contra toda protesta

Lógico, los saudíes no se van a andar con miramientos, y a nadie le conviene que el primer productor mundial de petróleo sea inestable. Visto en El País:


Las manifestaciones de los chiíes del este del país inquietan a la monarquía

ÁNGELES ESPINOSA (ENVIADA ESPECIAL) - Dammam - 06/03/2011




Es la pregunta del millón. ¿Van a llegar a Arabia Saudí las revueltas que agitan al mundo árabe y ya han alcanzado al vecino Bahréin? Todos los ojos están puestos en la Provincia Oriental, donde vive la mayoría de los chiíes saudíes y de donde se extrae el grueso del petróleo de este país. Desde hace dos semanas, pequeñas manifestaciones han atraído la atención de los periodistas y la preocupación de las autoridades. Aunque el discurso oficial asegura que el reino permanece estable, el Ministerio del Interior advirtió ayer que no va a tolerar más protestas y que la policía actuará con contundencia.
"Las normas del reino prohíben de forma categórica cualquier tipo de manifestaciones, marchas y sentadas [...], porque contradicen la ley islámica y los valores y tradiciones de la sociedad saudí", recuerda el comunicado. El texto también señala que las fuerzas de seguridad están autorizadas a usar "todos los medios necesarios contra quienes violen la ley". Viajeros provenientes de Riad han visto en la autopista numerosos vehículos policiales en dirección a Dammam, indicación de que se están reforzando los efectivos ante un eventual aumento de las protestas.
No parece casualidad que esas medidas se hayan adoptado después de que el viernes unas 200 personas reclamaran, en Hofuf, la liberación del jeque Tawfiq al Amer, un clérigo chií detenido tras haber defendido la monarquía constitucional en un sermón. Hasta ese día, las manifestaciones en Qatif y Awwamiya se habían centrado en pedir la libertad de nueve presos que llevan años encarcelados sin que se les juzgue. Varios periodistas extranjeros, entre ellos esta corresponsal, han sido apercibidos por asistir a esas protestas.
"Los presos olvidados pueden convertirse en el detonante", estima Tawfiq Alsaif, un intelectual chií. "Si la gente logra mantener su presencia en la calle, las peticiones se ampliarán", asegura. Sin embargo, Ibrahim al Mugaiteeb, presidente de Human Rights First, teme que la policía intervenga en el momento en que las manifestaciones empiecen a ser más numerosas.
"Va a depender de los jóvenes", apunta por su parte Jafar al Shayeb, presidente del consejo municipal de Qatif, uno de los oasis en torno a los que se concentra la población chií. "Los mayores hemos canalizado el ansia de reformas a través de peticiones al rey, pero lo que está sucediendo en el mundo árabe está animando a la gente a reclamar sus derechos y no sabemos lo que va a pasar", confía este escritor y activista político.
"La mayoría de mis amigos son partidarios de que las protestas las empiecen los suníes porque si lo hacemos aquí, nos acusarán de ser agentes iraníes", confía M. I., de 30 años, que acaba de obtener un máster, pero como el 30% de su generación está en paro. Los chiíes suponen entre un 10% y un 15% de los casi 20 millones de saudíes, aunque son mayoría en el este del país. M. I. ha accedido a reunir en su casa a un grupo de jóvenes para que compartan sus opiniones con la periodista.
"Tenemos miedo del Gobierno", declara Ali, de 25 años y máster en recursos humanos. "Estoy dispuesto a salir a la calle con un cartel, pero no a enfrentarme a la policía", admite. Recuerdan la represión que siguió a las protestas de 2003 en apoyo de la segunda Intifada palestina. Pero además se sienten solos. "No creo que la gente me secundara si me echara a la calle", resume Ibrahim, ingeniero.
Tampoco niegan el temor a lo desconocido. "Seguimos con mucho interés lo que está sucediendo en Túnez, en Egipto, en Libia..., pero aún no ha terminado. No sabemos qué va pasar y nos preocupa que el resultado sea como Irak", señala Riad, otro ingeniero. Y es que muchos aquí están convencidos de que si no se atienden sus peticiones, Arabia Saudí seguirá el camino de Libia.
"Somos cobardes. Las familias nos educan para que no digamos nada, para que no hablemos de política", concluye Maitham, uno de los jóvenes. Aunque eso parece estar cambiando, según se desprende del intenso debate que mantienen en Internet. Habrá que ver cuántos de ellos responden al llamamiento para manifestarse el próximo viernes en todo el país.

lunes, 7 de marzo de 2011

Arabia Saudí controla las redes sociales para evitar revueltas

Visto en La Vanguardia:


Los activistas han abierto páginas en Facebook instando a protestas el 11 y 20 de marzo, con más de 17.000 seguidores

Internacional | 07/03/2011 - 08:27h
Jeddah (Arabia Saudita) (Reuters/EP) Activistas prodemocracia en Arabia Saudita dicen que el Gobierno está siguiendo de cerca las redes sociales para frenar cualquier manifestación inspirada en las revueltas que han barrido los países árabes y derrocado a los dirigentes deEgipto y Túnez.
Los activistas han abierto páginas en Facebook instando a protestas el 11 y 20 de marzo, con más de 17.000 seguidores en total, pero la policía se las arregló para frustrar protestas en la ciudad de Jeddah, a orillas del mar Rojo, subrayando las dificultades de tal movilización en el reino conservador.
En uno de los casos, en torno a 30 o 50 personas fueron detenidas por la policía cuando se reunieron en las calles, dijeron testigos. En el segundo, las fuerzas de seguridad inundaron la zona de una protesta que había sido anunciada en Facebook, atemorizando a los manifestantes, que huyeron.
"Están vigilando de cerca lo que la gente está diciendo en Facebook y Twitter", dijo el bloguero saudí Ahmed al-Omran. "Obviamente, están ansiosos ya que están rodeados de inquietud y quieren asegurarse de que no lo logremos", agregó.
Arabia Saudita, principal productor de petróleo del mundo, prohíbe las protestas públicas y los partidos políticos. En 2004, fuerzas de seguridad saudíes armadas con porras y escudos frustraron protestas en Riad y Jeddah convocadas por un grupo disidente saudí en Londres.
La semana pasada, el rey Abdullah, aliado de Estados Unidos, ordenó un aumento de sueldo para los saudíes, junto con otros beneficios, a su vuelta a casa tras tres meses de tratamiento médico en el extranjero.
La medida, valorada en 37.000 millones de dólares, fue un intento aparente de aislar al régimen de la ola de protestas que afectan a los países árabes, pero los activistas quieren más que dinero.
No ha habido muestras de que el reino vaya a introducir elecciones a la Asamblea de la Shura, que funciona casi como un parlamento, o una nueva ronda de elecciones municipales.
"Han estado vigilando Internet, Facebook y otros sitios durante algún tiempo, pero ahora exige más atención", dijo Mai Yamani, analista saudí con sede en Londres. "Los saudíes no son diferentes de sus hermanos o hermanas en la región, están formados, conectados y enfadados", añadió.
Protestas consideradas tabú
Es difícil estimar cuántos saudíes podrían estar preparados para llevar a cabo protestas. Hay tres principales centros poblacionales en el gran estado de la península arábiga donde podrían nacer las protestas: Riad, con una población de más de 4 millones de personas; Jeddah, con más de dos millones y las áreas chiíes del Este.
Los chiíes, que llevan tiempo quejándose de un estatus de segunda clase, están contemplando las protestas en el vecina Bahréin, donde los chiíes exigen reformas democráticas.
Aproximadamente el 60 por ciento de la población saudí de 18 millones de personas tiene menos de 30 años, la mayoría de ellos crecidos en la era de la revolución de la información que ha despertado la preocupación por los derechos entre los manifestantes en otros lugares y les ha ayudado a organizarse.
Pero los clérigos, que cuentan con amplios poderes, han dicho tradicionalmente que cuestionar a los gobernantes es un tabú. Los activistas dicen que un cambio de gabinete podría ayudar a contener el activismo en Internet si trae nuevas caras.
"Todos los reformistas esperan el ansiado cambio de gabinete", dijo el columnista Mahmud Sabagh. "Si resulta ser algo superficial, mi análisis es que los reformistas se reagruparán y reforzarán", añadió.
En una carta publicada el domingo, unos 100 intelectuales, activistas y profesores universitarios saudíes pidieron al Rey que lance importantes reformas económicas que permitan a los ciudadanos tener una voz mayor en la toma de decisiones del país.
Su demanda principal son elecciones en la Asamblea de la Shura. El gran muftí, jeque Abdulaziz Al al-Sheik, la principal autoridad del Gobierno sobre temas religiosos, dijo en su sitio de Internet el lunes que se oponía a que las mujeres sean integradas a la vida política. "Estas demandas deben ser reconsideradas. ¿Le sirven al Islam? ¿Unirá a la nación islámica?", preguntó.